-Sino quieres morir, no hables -Me dijo susurrando
Me siguió arrastrando hasta que salimos de la cueva, lo miro a los ojos, son de un tono marrón miel
-¿Estás bien?
-Si... Pero, ¿Qué ha pasado?
-No deberías retar a las leyendas
-Oye, ¿Vas a contestar a mi pregunta?
-¿Tus padres no te enseñaron a respetar a los mayores?
-¿Mayores? ¿Que tienes uno, dos años más que yo?
-Tengo 18, tu tendrás como unos 14
-¿14? Tengo 16 -Dije enfadada
-O perdón, me equivoqué, por nada de diferencia
-¿Nada de diferencia? Dos años
-Lo que yo decía
-No me cambies de tema de conversación, ¿Qué ha pasado?
-Pero si la que ha empezado has sido tú, bueno no importa, agradéceme que te he salvado la vida
-¿Qué hacías ahí adentro?
-No te interesa
-¿De qué vas? ¿De hombre misterioso?
-Algo parecido, ¿Entraste sola?
-No, con una amiga, ella desapareció...
-La perdiste
-¿Cómo que la perdí? ¡Sálvala como has echo conmigo!
-Cuando la bestia te tiene atrapado no es tan fácil
-Por favor...
-Con una condición
-La que sea
-Que tú vengas conmigo
No hay comentarios:
Publicar un comentario