Capítulo
trece: ''te encontré''
Era
extraño, por más que lo intentaba ya no me llegaban sus
pensamientos, ¿habríamos dado un paso atrás? Era lo más seguro,
genial.
Tenía
que ir a comprar, así que salí a la calle, justo a dos manzanas
había una pequeña tiendecilla, compraría lo justo y lo necesario y
luego le pediría a Jacob que me dijese dónde había un super
mercado.
-Aquí
tiene -dijo la mujer dándome unas bolsas con la comida, aquí todo
era gratis, sólo tenía que ir a una tienda de ropa y llevarme lo
que quisiese, eso era una gran ventaja.
-¿Te
ayudo con las bolsas? -dijeron a mis espaldas cuando salí de la
tienda
-No
hace falta -dije sin volverme
-¿No
me vas a saludar? -dijo esa voz
Finalmente
me di la vuelta para ver de quien se trataba, era él.
-¿Luke...?
-susurré más para mi que para él
-Hola
-dijo con una sonrisa de medio lado
-¿Qué
haces tú aquí?
-Teníamos
un trato Jacob y yo, pero él no ha cumplido su parte, ahora vengo
para recuperar lo que es mio
-¿De
qué trato estás hablando?
-Mejor
hablamos en un sitio más tranquilo, ¿dónde quieres ir?
-Espera,
primero quiero dejar las bolsas en casa
***
Me
encontraba en los cerezos al lado de Luke, este me miraba con una
sonrisa de medio lado sin decir nada.
-¿Y
bien? -dije por cuarta vez -¿es que no piensas decir nada? -silencio
Aburrida
y cansada me levanté dispuesta a irme.
-Espera,
no te vayas -dijo agarrando mi muñeca
-¿Me
contarás?
-Está
bien... -dijo con un suspiro
-Adelante
-dije mientras me volvía a sentar a su lado
-Jacob
dijo que no quería participar en este proceso y enamorar a una
estúpida humana, así que yo me puse en su lugar, el problema es que
yo me enamoré de ti y no tú de mi, además de que Jacob incumplió
el trato y te trajo aquí cuando debí de hacerlo yo
-¿Me
estás diciendo que tú también eres...?
-Sí
-dijo sin dejarme de terminar la frase
Una
pregunta rondó por mi cabeza, ¿sería Luke ese hombre del que no
debía de alejar? ¿o tal Jacob? ¿y si fuese Nick? Eso sí que era
un dilema, un paso en falso y todo se iría al garete, no podía
alejarme de ninguno, pero... ¿qué haría ahora? ¿cuál sería su
hombre? ¿quién era esa voz? No, la pregunta es, ¿quien soy yo?
-¿Estás
bien? Te noto ausente
-¿Dónde
está Jacob?
No
lo había vuelto a ver desde aquel día, y ya habían pasado tres, no
lo quería admitir pero estaba preocupada por cara de perro, ¿y si
Luke le había hecho algo por romper el trato?
-No
lo sé
-Luke
no me mientas -dije cogiéndolo por el cuello de la camisa
-Que
no te estoy mintiendo, relájate -dijo intentado librarse de mi
agarre
-No
hasta que me lo digas
-Está
bien está bien, ha ido a hablar con el jefe para ver que tenemos
que hacer, aunque él se niega rotundamente a que te vengas conmigo
Maldito
cara de perro, dios, como lo odiaba, todo era por su culpa, yo podría
estar ahora mismo en otra casa con Luke, no estaría enamorada pero
al menos sí con alguien que me agradaba, no como ese odioso ser.
-¿En
qué piensas?
-En
nada -mentí
-Mañana
el jefe dirá lo que pasa con nosotros -dijo mientras jugaba con un
mechón de mi pelo -¿Te apetecería venirte conmigo?
-Sí,
no quiero estar más con Jacob -dije en un sollozo
-Eh,
eh, eh preciosa no llores -dijo agarrando mi cara entre sus manos
-¿Sabes que te ves más bonita sonriendo?
-No
puedo sonreír, yo tan solo quiero volver con mi familia
-Vamos
Judit, tienes que ser fuerte, yo estaré a tu lado siempre, ¿de
acuerdo?
Lloré,
lloré en su hombro durante horas, o quizás fueron minutos, no lo
sé, perdí la noción del tiempo, mientras mis lágrimas caían él
me las secaba y me consolaba, no sé como pasó, pero ahora me
encontraba acurrucada en mi cama mientras él me abrazaba, sí,
definitivamente lo que necesitaba en ese momento era un amigo, y por
fin lo había encontrado.
-¿Sabes
una cosa? -dijo mientras jugaba con mi pelo
-¿Qué
cosa?
-Te
ves bonita incluso cuando lloras
-No
digas tonterías -dije riendo, por fin
-No
lo son -dijo riendo
-Oh
claro que lo son, no soy ni por asomo bonita
-Toda
chica bonita dice que es fea para que le digan que es bonita, ¿y
sabes qué? -se acercó a mi oído y me susurró -eres preciosa
Sí,
definitivamente mi cara era un tomate, y me quedo corta cuando digo
eso.
-Me
apetece hacer una cosa... -susurró en mi oído
-¿El
qué?
No
me contestó, sin embargo acercó sus labios a los mios, primero fue
un pequeño roce, pero el roce creció , mi corazón latía como
nunca antes lo había hecho, tan rápido y fuerte que parecía que de
un momento a otro iba a salir disparado, mis mejillas ardían,
seguramente fruto de mi ruborización, noté una sensación nunca
antes vivida en mi estómago, mariposas subían y bajaban, una
sensación increíble y maravillosa, algo que me marcaría y jamás
olvidaría.
Se
separó de mi, mi respiración era agitada al igual que la de él.
Dios
mío, ¿qué me estaba pasando?
***
-Luke
ya puedes pasar -dijo una mujer de avanzada edad cuando llegamos al
esperado momento
Entramos
en un despacho donde se encontraba Jacob sentado y el hombre que nos
unió, nos hizo pasar y sentarnos, tragué saliva.
-Bueno,
bueno, bueno -dijo el hombre mientras daba golpes con su pie en el
suelo
Ese
ruido me ponía aún más nerviosa.
-¿Eres
feliz? -me preguntó
-No
-contesté secamente
-Mira,
joven, os he unido como pareja y ya no os voy a separar por un trato
que hicieron sin mi consentimiento -dijo mirando a los tres
Retiré
la silla con brusquedad y alterada le empecé a gritar.
-Está
bien, no nos separe, pero que sepas que no vamos a tener ningún hijo
-Lo
que usted diga señorita
Lo
odiaba, lo odiaba con todo mi ser, de un portazo salí de esa
horrible estancia, no quería más eso, no lo quería.
Corrí
como tantas veces había hecho ya, a los cerezos. Me tumbé sobre las
flores caídas y dejé llevarme por el sonido de los pájaros.
-Hola
-dijo una voz tímida
-Hola
-dije intentando no ser desagradable
-¿Puedo
sentarme contigo?
-Claro
-dije
Era
una chica de estatura media, ojos marrones, pelo largo, liso y de un
color marrón oscuro,
muy
mona, probablemente de mi edad.
-Me
llamo Zaida, ¿y tú? -dijo con una sonrisa
-Me
llamo Judit, encantada
-No
quiero molestarte, es solo que no tengo amigas en este lugar y te vi
aquí, no sé en que estaba pensando...
-Oh,
no, tranquila no te preocupes, a mi tampoco me vendría mal un poco
de compañía
-No
me gusta este lugar, yo creí que él era el chico apropiado y...
y... -estaba llorando
-Al
menos a ti no te trajeron a la fuerza -dije en un sollozo
Y
ahí me encontraba, nos habíamos contado toda nuestra vida ambas y
ahora estábamos abrazadas mientras llorábamos, podría ser el
principio de una bonita amistad.
*******************************************************
¡Hola, hola!
Queridos lectores, he vuelto con un capítulo con un par de sorpresillas, no se pierdan el próximo capítulo por que vendrá mucha información, chan chan chan....Y ya bueno, el próximo capítulo será probablemente el finde que viene, por que me espera una semanita de exámenes impresionante.
Espero que les haya gustado <3
Les quiere,
Patri~
No hay comentarios:
Publicar un comentario