The story of my life

martes, 17 de septiembre de 2013

Queridos lectores:

¿Saben? llevo horas frente al ordenador pero no se me ocurre absolutamente nada, intentaba crear una nueva historia, pero sólo me salían historias sin sentido, principios como éste:

-¡Dani, espera! -dije mientras corría tras él.

-Te dije que no me siguieses -soltó en un tono amenazador.

-Lo sé -dije en un sollozo.

-Entonces no lo hagas -se dio media vuelta y continuó caminando mientras yo lo veía alejarse.

Lágrimas caían como en una cascada, ¿qué había hecho? Lo había estropeado absolutamente todo.
''Dicen que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdas'' dijo una vocecita en mi cabeza con tono burlón.
Sequé mis lágrimas y di media vuelta, noté como todos me estaban mirando pero realmente me daba igual, aligeré el paso hasta llegar a mi casa, abrí la puerta y entré. Lo único que me apetecía era llorar.

Principios como éste:

20 de Mayo del 2013, Ciudad Real.

La música suena a todo volumen en mis oídos a través de los auriculares, vuelvo a girar a la derecha, ya casi he llegado a mi destino.
Hay una cafetería a varios metros de donde me encuentro a la que me gusta ir para relajarme, donde puedo sumirme en mis pensamientos y escuchar mi música sin que nadie me moleste.
Ya la tengo a la vista, camino un par de metros más y ya estoy en ella, abro la puerta y suena el dulce ruido de la campanita, me siento en la que hago llamar ''mi mesa'' ya que tiene las mejores vistas a la pantalla, no hay nada como pasar los inviernos viendo el fútbol en éste acogedor lugar. Miro el reloj, ya debería de estar al llegar.

-¿Quién soy? -dice alguien mientras me tapa los ojos con las dos manos.

-Mmm deja que piense -me hago la pensativa- oh, ya sé, eres Bob Esponja.

-Boba -dice, me da un beso en la mejilla y se sienta a mi lado.

La camarera se nos acerca con una dulce sonrisa.

-¿Qué quiere tomar la parejita?

-No somos pareja -decimos los dos a la vez y soltamos una risita al ver que lo dijimos a la vez.

-¿Y bien?

-Lo de siempre, Marisa.

-De acuerdo -dice y se da media vuelta.

-Oye, ni si quiera sabías si yo quería cambiar.

-¿Acaso lo pensabas hacer? -digo y alzo una ceja.

Dice algo entre dientes que me tomo como un no. Suelto una risa.

-Oh, que empieza.

Cuarenta minutos más tarde nos encontramos gritando a voz viva un ''gol''

O simplemente uno como éste:

¿No les pasa, cuando llega un momento en el quieren dejar de existir? ¿En el que el mundo les parece que tan solo está lleno de crueldad? ¿Cuando solo quieren estar a solas pero sin embargo no les dejan en paz? Pues ese, es uno de los momentos en los que yo, Anderson Lewis, estoy pasando.

Hay un momento en nuestras vidas, que todo nos parece oscuro y siniestro, pero antes de llegar a ese momento, hay una oscura historia que contar. Quizás son traumas, o depresiones. Pero lo que muy bien sé yo, es que antes de ese momento, algo muy malo te ha de pasar.

Su sonrisa. Su sonrisa iluminaba mi mundo, mentira, ¿qué digo? Su sonrisa era mi mundo. ¿Que qué pasó? Pasó, que como en todo cuento de hadas, terminó.

¿Ella? Ella lo era todo para mí, era ese factor común, esa chispa especial de mi vida, la que me alegraba los días, la que siempre estaba ahí, pero soy un chico, y como tal, la cagué. Dejé que su sonrisa se esfumara, que un capullo la arruinara, ¿pero saben que es lo peor? Que ese capullo, soy yo.

Hay veces, en las que nos gustaría volver al pasado y borrar ese momento, en el que arruinaste todo, o simplemente poder aparecerte ante tu yo antiguo y decir, ''hey, no hagas eso, está realmente mal''

Todo sería mejor si pudiéramos volver al pasado cuantas veces quisiéramos para nunca arruinarlo, y ojalá eso se pudiese hacer, pero como ya ven, no.

¿Que pasará si al amor le da por llamar? ¿Abrirás la puerta así sin más? Y ahí es cuando yo digo, que claramente no.
¿Amor? Eso es para débiles. Pero débiles con corazón.

En ese momento, en el que supe que ella sería mía, no pude hacer más que festejar, pero recuerden, que a una mujer hay que ganársela día a día, y eso es lo que no hice yo.

Esta es una historia de desamor, narrada por un chico, si lo que quieren es una parejita enamorada, cierren la página y busquen otra historia, por que ésta es la mía, y nada la cambiará.


¿Saben? Es difícil querer empezar algo desde cero, siempre hay que partir desde algo, mi problema es que siempre acabo haciendo historias de amor y NO quiero más eso, simplemente estoy harta, me gusta cambiar, probar varios estilos hasta poder encontrar el mío y tomar un rumbo, pero por más que lo intento no lo encuentro, es como nadar en un mar de aguas profundas con un sólo remo. Es difícil a veces, pasar horas frente al ordenador empezar a escribir y decir ''no, eso es de una novela, la mía tiene que ser única y especial'' borrar y volver a hacer lo mismo, o simplemente dejar la página en blanco porque no sabes por donde empezar, me gustaría que me pudieran ayudar, no sé, tal vez una historia que les guste, una idea que tengan, un personaje que os encantaría encontrar en una novela, cualquier cosa es importante, pero entiendan que esto es realmente difícil para mi, porque quiero y quiero pero no puedo, y querer es poder, pero por más que lo intento no sale nada, gracias por vuestra atención.

Atte: Patri~





lunes, 16 de septiembre de 2013

En busca de la felicidad, capítulo siete


Capítulo siete: ''No llores lo que perdiste cuando nunca lo tuviste''

-Oh por favor, no se asuste.

-Pensé... Dejemos lo.

-Me gustaría saber que fue lo que usted pensó.

-Oh, nada interesante mi señor.

Sus ojos azules brillan bajo la luz de la luna con gran intensidad, más su mirada tan sólo expresa frialdad.

-¿Quién es usted en realidad? No crea que me tragué el número de ante.

Suelta una risa algo forzada.

-Es usted más lista de lo que parece.

-Eso no responde mi pregunta, señor.

Si algo me habían enseñado es a no perder los modales.

-Tienes razón, no lo hace.

-Y sigue sin hacerlo -digo mientras alzo una ceja.

-No me dejará descansar, ¿verdad?.

-Exactamente estaba pensando en eso.

Da un fuerte pero dulce suspiro.

-Me llamo realmente Josh, y si estoy aquí, es porque estoy soltero y mi buen padre quiere que me una en matrimonio con usted.

-Pero eso es algo que no pienso permitir -digo con cara de horror.

-De mi no depende, eso es cosa de si su padre decide o no aceptar.

-Permita que le diga que dirá que no.

-¿Cómo estás tan segura? Mi familia tiene buenos negocios con la suya, sería un matrimonio de conveniencia, como la mayoría.¿Acaso crees usted que las personas se casan por amor? Me gustaría creer que es así, pero me temo que no lo es.

-En ese caso, espero que mi padre no esté interesado en su oferta.

-Eso espero yo también. -dice en un suspiro- no es que me desagrades, pero no es usted mi tipo.

-Podría decir lo mismo.

Su rostro muestra una bonita sonrisa, ya no lleva la máscara y puedo ver su bello rostro por completo.

***

Bajo la escalera lista y aseada para proceder a desayunar, como todos los días, madre y padre ya están en la mesa esperando para comenzar.

-Buenos días -digo – padre, madre.

-Buenos días querida -susurra madre antes de ocultar un pequeño bostezo.

-¿Has dormido bien?

-Perfectamente,¿y usted, padre?

-Muy bien, hija.

Procedo a juntar mantequilla en mi tostada, cuando un suspiro de madre interfiere en mi acción.

-¿Ocurre algo?

-No hija, no es nada.

-Sí, sí que es algo, tenemos algo que anunciarte.

-No, no lo tenemos que hacer.

-Ya hemos hablado de esto -dice padre apretando tan fuerte su tostada que la parte por la mitad.

-¡Por eso mismo! ¿es que no te das cuenta?

-¡Ni se te ocurra volver a levantar la voz en mi casa!

-¡También es mi casa, y mi hija, por lo tanto tengo derecho a opinar!

Padre se enfurece tanto que levanta la mano y le da un fuerte golpe a madre que hace que ella gire la cabeza y yo tire mi tostada.

-Lo siento -dice madre, y en ese momento, sé que se refiere a mi.

Arrastra la silla y abandona la habitación con lágrimas en los ojos.

-Lo que intentaba decirte antes, es que tengo una buena noticia.

Y en ese momento sé a que se refiere, y me temo, que es de todo, menos buena.

-Adelante, padre.

-Te vas a casar.

-No padre, no lo haré.

Su mirada echaba chispas y en ese momento supe que lo mejor era no retar.

-Tan estúpida como tu madre, harás lo que yo te diga, las mujeres no sois nadie para tomar decisiones, ¿entendiste?

¿Que no somos nadie? ¡Claro que sí lo somos!

-No sabes lo que estás haciendo.

-¡Escucha me maldita! Algún día me agradecerás esto.

-¡No lo haré! Te arrepentirás pero ya será demasiado tarde, no te pienso perdonar.

-¿Y que piensas? ¿pasar tu vida con Joe? ¡Por favor! Si va de mujer en mujer, de corazón en corazón, tú sólo eres una más, después de lo que hizo, pensé que ibas a reaccionar, ¿o acaso pensaste de que no me iba a enterar? ¡ese chico te dejó en medio de la nada!

Sus palabras fueron más duras que una bofetada, y lo peor, es que tiene razón.

-No te enfades, algún día, me lo agradecerás.

-Hasta ese día, me tendrás que perdonar, porque ahora, no te quiero ni mirar -digo, y salgo de la habitación.

Cascadas de lágrimas recorren mi rostro, ¿por qué lloro en realidad? ¿por el matrimonio? ¿por la verdad sobre Joe? ¿o quizás porque he estado en una burbuja en la que prometí no entrar? No lo sé, pero lo que sí sé, es que esto va a acabar mal.


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¡Hola! 
Aquí está el capítulo siete, siento la tardanza pero estaba aprovechando los últimos días de verano, a partir de ahora se me hará más difícil subir, porque empiezo un curso nuevo y mucho más difícil, así que me tengo que poner a estudiar desde ya si quiero aprobar, porque de verdad que se me da extremadamente mal. En fin, que mil gracias por leer, seguiré subiendo capis, igual por semana o así, probablemente los findes, y bueno, cuando empecé ésta novela pensé, ''esta es la buena'' pero no, no lo es, no estoy para nada satisfecha y he pensado un montón de veces en borrarla, pero me gustaría terminar al menos una, y es lo que tienen los escritores, que tienen que escribir cien malas para encontrar una realmente buena, y ésta, no es la mía.  He intentado de mil maneras, abrir una página en blanco e intentar sacar una historia única y original, pero  no puedo, no me sale nada, pienso que estoy fracasando , y es que aún no he logrado encontrar mi estilo ya que hace apenas un año empecé a escribir, espero poder encontrar mi historia y publicarla, porque odio dar tantos rodeos, y digo que NO pienso dejar esta, la quiero terminar, pero que no será nada especial y original como pensaba al principio, no estoy nada satisfecha con el resultado que está dando, en fin, no les entretengo más, mil gracias, les quiere

Patri~

jueves, 5 de septiembre de 2013

En busca de la felicidad, capítulo seis

Capítulo seis: ''No mientas más pues tu corazón no dejará de amar''
-¿Estás loco? Pues claro que no

-Había que intentarlo -dice mientras me da un giro inesperado -¿Recuerdas nuestro primer baile? -dice con el rostro ladeado y una pequeña sonrisa

-La verdad es que no mucho.. -digo haciendo me la tonta

-Oh, por favor señorita, ambos sabemos perfectamente que lo recuerda con lujo de detalles

-Puede ser -me atrevo a sacar los dientes en una gran sonrisa

-Lena... Realmente me gustaría que me dieses una segunda oportunidad

Agacho un poco la cabeza pensativa, mientras niego suavemente más mi corazón no para de decir un ''di que sí ''.

-Por favor... Lo siento, lo siento muchísimo, mi bella damisela te trataré como la princesa que mereces ser

Doy un pequeño suspiro, levanto la cabeza y lo miro a los ojos, y estos expresan todo tipo de sinceridad.

-Está bien, Pero, una mentira, una simple mentira bastará para que no le vuelva a perdonar

-Y creedme damisela cuando le digo que no sucederá

-Y eso espero yo, buen señor

-¿Me concederías una cita?

-Siempre y cuando no hayan mentiras

-Bien, mañana a la tarde pues

Ambos hacemos una reverencia mientras todos los presentes aplauden incluidos nosotros.
Hay un cambio de parejas, un chico alto, rubio, de piel clara y ojos de un azul intimidan te se me acerca. Realmente no podría decir si es apuesto o no ya que lleva una máscara, pero lo que veo deja que desear.
Hacemos una reverencia y procedemos a bailar.

-Señorita Lena, oh, realmente tenía muchísimas ganas de conocerla

-¿Podría saber el motivo de tal deseo?

-Me han hablado realmente bien de usted

-Un nombre en estos casos nunca viene mal

-Podría ser, más su sorpresa sería muy grande si yo le contara la verdad

-¿La verdad? ¿A que se refiere?

-Eso lo tendrá que averiguar por sí misma

-Ya veo que es todo un hombre misterioso, señor

-Y usted una gran curiosa

-Tal vez venga de familia

Ríe entre dientes y me hace girar con una elegancia absoluta. El control y la pasión que expresa al bailar hace incluso dudar de si es real.

-Baila usted realmente bien -digo con una sonrisa tímida

-Usted tampoco lo hace nada mal -me dedica una pequeña sonrisa – eres más bonita de lo que me habían contado

-Me gustaría saber su nombre, por favor

-Mi nombre es Josh Priden

-Un placer

-Lo mismo digo -hacemos la reverencia y antes de marcharse pronuncia estas palabras -nos volveremos a ver

-No lo dudo, señor

Bailé con bastantes chicos, pero ninguno me había llamado tanto la atención como Josh, ¿que habrá querido decir? Quizás tan solo pretendía asustarme. En realidad bastante confusa si que me ha llegado a dejar. Pero eso es algo que no pensaba expresar y menos en ese ambiente.
Salgo al jardín y me siento en un banco, necesito tomar un rato el aire. Noto como alguien se sienta a mi lado pero no miro quién es.

-¿No crees que es peligroso para una mujer estar sola a altas horas de la noche aquí?

-Podría ser el caso si no se tratase de mi jardín -respondo aún sin girarme

-Tal vez tengas razón -se acerca a mi oído y susurra lo siguiente -o tal vez no

Entonces giro para ver reflejado en sus ojos mi cara de horror. Entonces sé que estoy en problemas.