The story of my life

viernes, 28 de septiembre de 2012

*La historia de una chica no muy normal* Capítulo 18 :)


-¿Y ahora qué? -Dijo Edu sin mirarme
No le contesté, me quedé impactada por el paisaje, era todo tan distinto, habían rascacielos, edificios, gente muy formal y seria, era todo genial, me encantaba, pero claro, aquello no iba a ser para siempre, pronto deberíamos de cambiar de sitio, ya buscaríamos la forma pero nadie debía de encontrarnos, y para eso deberíamos ir con cuidado y sin dejar rastro, tendríamos que estar en alerta todo el tiempo, esto iba a ser un gran reto.
-¿Ali?
-¿Qué?
-Te estaba hablando
-¿Qué dijiste?
-¿Y ahora qué?
-No sé, ya se nos ocurrirá algo, por ahora vamos a buscar la parte mágica de Nueva York, espero que no entremos en el lado salvaje, pero bueno ya sabemos que tenemos que buscar una puerta fea
-Pero hay cientos de puertas
-Pero esta tiene que ser especial
-Será imposible Ali
-Nada es imposible, si hasta ahora hemos salido adelante, seguiremos haciéndolo
-Si tú lo dices...
-¿Acaso no creéis en mi?
-No es eso, es que resulta difícil de creer...
-Sois muy negativos chicos
-Lo que tú digas, pero tengo hambre
-Edu tú eres mago, sabrás crear algunos alimentos ¿No es así?
-Si, es así -Dijo mientras se alejaba un poco de nosotros -¿Qué queréis de comer?
-Croquetas
-¿Croquetas? ¿Ahora?
-¿Qué pasa? Se me han antojado...
-Como quieras...
-¿y tú que quieres Ali?
-Nada, no tengo hambre -Dije sentándome en un banco que había a unos pasos
-Llevas un día sin comer, tienes que comer Ali
-He dicho que no tengo hambre -Dije poniéndome borde
-Bueno pero para después
-No se me apetece nada
-¿Ali que te pasa?
-No me pasa nada, es solo que estoy cansada
-¿Segura?
-Si...
-¿Dónde vamos a dormir?
-Yo prepararé un lugar -Dijo Edu
Empezó a recitar unas frases y de repente nos encontramos en un apartamento, grandísimo con una nevera llena de comida, yo sabía que era poderoso pero no me esperaba que fuese tanto...
-Guau Edu eres genial -Dije abrazándolo
Él me sonrió
-Me voy a dormir chicos
-Buenas noches
-Que duermas bien Ali
Me fui hacia una habitación de color rosa que supuse que era la mía, me metí en la cama, vi que en la mesita de noche había un móvil con unos auriculares, el móvil tenía internet, puse youtube y empecé a escuchar música, empecé por la canción de ''Lo siento si te fallé'' De Young killer, CHK y X.R.I.Z quizás por que esa canción me hacía llorar, por que era bonita, o por que me recordaba a Nick, luego escuché la de ''Me doy cuenta'' De Young Killer y Critika, hacía tiempo que no escuchaba esas canciones, y de repente, las empecé a escuchar, y creo que sé por qué es, cada vez que estaba enamorada las ponía esas y ''Solo juega un corazón'' De Critika y Saik que es la que empecé a escuchar después, siempre me pasa que cuando me quiero olvidar de algún chico, escucho ''Ya te olvidé'' De
CHK y X.R.I.Z quizás para olvidarme, aunque parezca mentira, ayuda, por que empiezo a pensar en los malos momentos y me olvido, es así, y por eso siempre la escucho y en este caso, por desgracia no me ayudó, nunca han habido malos momentos junto a él...
-Ali -Dijo Miguel dando golpecitos en la puerta
Me sequé las lágrima, me aclaré la garganta, y le respondí con un ''adelante''
-¿Estás bien?
-Si ¿Por qué?
-Te oí llorar
Joder siempre se me olvida que lloro fuerte y con los auriculares puestos no me di cuenta, maldición...
-No, no me pasa nada
-Ali te conozco desde que naciste -Me dijo sentándose en un lado de la cama
-No me pasa nada enserio -Dije con los ojos llenos de lágrimas a punto de explotar
Miguel se levantó y me dio un fuerte abrazo
-No me sueltes nunca por favor
-Tranquila, te prometo que no lo haré, te abrazaré siempre como si no hubiese un mañana
Las lágrimas no se contuvieron más en mis ojos y recorrieron mis mejillas
-Me siento sola
-No tienes por qué, ya sabes que yo siempre estaré aquí
-Tengo miedo de que esto acabe mal, que nos cojan, que me condenen, que no vuelva a ver a Nick y que te maten
-Eh, eh que eso no va a pasar pequeña
-¿Me lo prometes?
-No hace falta, sé que va a ser así y quiero que tú también lo sepas
Comencé a temblar, quizás de frío, quizás de miedo... Miguel me abrazó más fuerte aún al ver que temblaba
-¿Te puedes quedar esta noche conmigo? No quiero dormir sola...
-Claro que si
-Gracias
-Voy a cambiarme
-No, no me dejes sola por favor
-Tranquila, solo serán unos segundos, te lo prometo
Si, fueron unos segundos, pero en esos segundos me sentí sola y hundida, me entró miedo y pánico, y me puse a llorar, el miedo me invadía, oscuridad es lo único que veía, en mis pensamientos solo había pasado y cosas malas, ya no habían buenos momentos ni felicidad, solo tristeza y soledad...

miércoles, 26 de septiembre de 2012

*La historia de una chica no muy normal* Capítulo diecisiete :)


Me desperté un poco atontada, miré a los lados y estaba tendida en un suelo frío, sola, encarcelada... Me levanté poco a poco y me dirigí a las rejas las empecé a zarandear y grité fuerte y alto
-¿Qué quieres? -Dijo al fin un guarda al ver el escándalo que estaba formando
-¿Donde estoy?
-En la cárcel de seres mágicos
-Pero si tengo 16 años, no puedo estar aquí
-Pero tendrás que esperar a que vengan a buscarte
-¿Buscarme? ¿Quien?
-No soy adivino, eso debes de decirlo tú
-¿Y Miguel y Edu?, los chicos que estaban conmigo
-En las otras celdas
-¿No nos puede soltar?
-Las normas son las normas, lo siento
-¿Por qué nos han perseguido si somos seres mágicos?
-Mirad entrasteis por donde no debisteis, si donde ibais era a la parte mágica de Cádiz fuisteis a otro sitio
-¿Entonces? ¿Donde estamos?
-En la parte salvaje, no sabéis ni la suerte que tenéis de que os hallamos encontrado nosotros y no unos caníbales, por eso estamos en la entrada, para que nadie pase, pero vosotros corristeis
-Teníamos miedo, solo somos unos chicos
-Bueno os dejaremos marchar, pero no volváis a entrar
-¡Gracias James! -Dije leyendo el nombre en su placa
-De nada
James se acercó hacia la mesa cogió las llaves y nos sacó a mi y a los chicos de las celdas
-Tened cuidado chicos -Dijo cuando ya estábamos en la puerta
-Lo tendremos
-Un placer conoceros
-Igualmente
Salimos de aquel sitio y seguimos las indicaciones que nos dio James, cuando ya llegamos no había una puerta bonita como la otra, esta era fea, rota y sucia, entramos y esta vez nos encontramos con un lugar tranquilo, era todo como un pueblo, muchas casas y algunas tiendas, gente mayor con sus bastones y nietos correteando por el parque, chicos besándose en los bancos, era todo normal, pero mágico, andamos hacia delante y buscamos por las tiendas un cartel que dijese mago o algo por el estilo y encontramos un cartel que decía '' El mago Luigi les ayudará en lo que sea'' decidimos entrar, pegamos en la puerta y nos abrió una mujer con unas pintas raras
-¿Tienen cita?
Al parecer era la secretaria
-No
-Pues vuelvan cuando la tengan -Dijo cerrando la puerta
Volvimos a pegar
-Señorita por favor tan solo será un segundo
-Cuando tengan cita -Dijo volviendo a cerrar la puerta, pero esta vez puse el pié y la puerta no llegó a cerrarse entera
-El mago Luigi está ocupado en este momento, vuelvan cuando tengan cita
-¿Y cuando será eso?
-Pues este día y esta hora, de dentro de dos años
-¿Dos años? -Dije alterada
-Si
-Es que es urgente, necesitamos su ayuda y la necesitamos ya
-Lo siento pero eso no es posible ahora
-Virginia por favor -Dije leyendo el cartel que había colgado de su mesa
-¿Qué pasa aquí? -Dijo un hombre saliendo de una habitación
-Nada estos chicos que dicen que quieren verte ahora y yo les he dicho que no hes posible
-Por favor es urgente, tan solo le llevará dos segundos
-Virginia déjalos pasar
Virginia puso mala cara, sería su mujer o novia, eran los dos de unos veinte años, él era un chico muy guapo y bueno ella no estaba mal, quizás ella tendría miedo de que yo le fuese a quitar el novio o algo
-¿Qué necesitáis?
-Necesitamos que nos transportes a Nueva York
-Para eso no hace falta magia, podéis coger un avión
-Por favor, es urgente y no tenemos tiempo de coger un avión, es urgente, muy urgente
-Deja que me lo piense
Suspiré hondo
-Bueno está bien
-Gracias, gracias, gracias -Dije mientras me lanzaba a abrazarlo
-Tampoco es para tanto
-Créeme que si, nos has salvado la vida
-Tampoco creo que sea para tanto
-¿Cuanto te debemos?
-Ya que veo que es tan importante para vosotros, nada
-Muchísimas gracias -Dije sonriendo y dejando de abrazarlo
Minutos más tarde nos encontrábamos en una sala vacía, oscura y había un circulo grande de velas, donde nos pusimos en el centro.
El chico comenzó a decir frases raras y de un momento a otro nos encontrábamos en Nueva York tal y como queríamos

martes, 25 de septiembre de 2012

*La historia de una chica no muy normal* Capítulo dieciséis :)


-¿Y ahora donde vamos? -Me dijo Edu estando ya lejos de la playa con las maletas preparadas y listos para marcharnos
Me senté en un banco que había a unos pasos
-Chicos no sé si quiero continuar con esto -Dije con unas lágrimas -Todo iba bien hasta que llegamos aquí y
-Te enamoraste de Nick -Dijo Miguel sin dejarme terminar
-Me duele reconocerlo, pero si... Chicos lo mejor será que dejemos todo esto, y nos entreguemos antes de que esto se nos valla de las manos
-¿Estás diciendo que después de todo lo que hemos echo nos vamos a rendir? ¿Y Miguel? Te recuerdo que todo esto fue por él, que cuando nos entreguemos, él morirá, y por no hablar de nosotros, ¿Sabes el castigo que nos caerá? Que ya nada va a ser como antes, que no vamos a ir dando paseos con nuestra pareja ni de compras, que ya no somos personas normales Ali, haber si despiertas ya de una vez y bajas de las nubes, que ya no eres una niña pequeña
Cada palabra que Edu decía me hacía daño, mucho daño, tenía razón en todo, completamente todo, lo iba a echar todo a perder por un chico... Todo esto se me estaba haciendo grande, y tan solo acababa de empezar, y no podía dejar algo sin ni si quiera estar a medias, debía de estar acabado, debía de seguir adelante
-Tienes razón, hay que seguir
-Y ahora por favor, vamos a continuar no podemos perder más tiempo del que ya hemos perdido
-Si...
-¿Donde vamos?
-A Nueva York
-¿Y como vamos? Te recuerdo que estamos en España...
-Ya lo sé, pero tengo una idea
-Cuenta
Empecé a contarles a los chicos mi idea, quizás no era muy buena, pero no considero que fuese mala del todo, cogimos nuestras maletas y fuimos a la parte mágica de Cádiz, ya que había una parte solo para seres mágicos, allí encontraríamos a algunos magos poderosos y podrían transportarnos lejos, exactamente a Nueva York, allí buscaríamos a alguien que pudiese ayudarnos a tapar nuestra identidad y tener una nueva, luego taparíamos nuestro físico con un hechizo, puesto que en España no hay seres con tanto poder para poder hacer todo esto.
-Allí está
-La puerta mágica, solo la pueden ver lo seres mágicos, decían que era bonita pero no me esperaba tanto...
-Vamos chicos, no podemos estar aquí mucho más tiempo
-Si
Cruzamos la puerta, y cuando lo hicimos, parecía que estuviésemos en un sitio totalmente diferente, en lugar de playa, había un bosque, y en lugar de tiendas, árboles. Solo habían árboles, arbustos, flores y un momento, detrás de un árbol se veía una sombra y a judgar por su aspecto seguro que no era--- una ardilla, es más juraría que llevaba algo colgado en la espalda
-Guardas -Dijo Miguel con mala cara – ¡Todos al suelo ya! -Dijo muy alterado
Hice caso a Miguel y me tiré al suelo como si mi vida dependiese de ello, y por lo que se ve, si, dependía de ello, los guardas salieron de detrás de los árboles y empezaron a lanzarnos flechas mágicas
-Corred -Dijo Miguel mientras me levantaba del suelo -¡Vamos!
Me terminé de levantar y corrí hacia el bosque, corrí rápido, tan rápido que podía oír mi corazón latir fuertemente, no miré hacia atrás hasta que no me aseguré de que ya estaba a salvo, y como me figuraba, estaba sola, ni Miguel ni Edu estaban conmigo, tan solo mi maleta, que me llevé conmigo al correr, no pensaba echar a perder mis pertenencias, además podrían identificarme.
Levaba una chaqueta puesta con el gorro echado, y con la carrera se me pusieron los pelos de loca, cogí un cepillo de la maleta y me peiné, hacía fresco, y corría un suave viento que hacía que se me pusiera la piel de gallina, caminé un poco, y pude identificar que a lo lejos había un río, no me acerqué, fui hacia el lado contrario, en las películas de susto siempre atrapan a la chica en los ríos, la acorralan o bien hay cocodrilos o cual quier cosa extraña, una cosa que no entendí es por que los guardias nos atacaron si somos seres mágicos, si no lo fuéramos no podríamos haber entrado, era todo un poco extraño la verdad.
Miré hacia los lados, escuché unos pasos rápidos, me asusté y no sabía que hacer, y lo primero que se me ocurrió fue montarme en un árbol
-¿Dónde están? ¡Esos chicos no pueden estar libres!
-¿Qué hacemos con el mago?
-Atrapad lo también
Se oyeron los pasos de alejarse, vale estaba asustada, muy asustada, nos estaban buscando para atraparnos y no sé que nos harían
Me bajé del árbol y seguí andando, ya sabía que debería de estar alerta
Oí un pequeño silbido
-¡Aquí, aquí!
Me habían encontrado, salí corriendo pero habían unos cinco guardias detrás mía que corrían bastante, más que yo la verdad, pero yo les llevaba ventaja de antes, sino me temo que ya me fueran atrapado, lo último que recuerdo es que algo me dio un golpe en la espalda y me dejó inconsciente dejándome tirada en el suelo
Espero que os haya gustado y pidáis siguiente, y si me podéis recomendar mejor, gracias a tod@s :)

domingo, 23 de septiembre de 2012

*La historia de una chica no muy normal* Capítulo quince :)


-Creo que deberíamos irnos
-Si -Dije quitándome el pelo de la cara mientras me volvía a poner en pié
Salimos de la pista de patinaje y fuimos hacia la playa, recordaba que estaba más cerca pero al parecer no, estaba bastante lejos, el tiempo se me pasó volando junto a Nick. Hubo un incómodo silencio durante un rato, hasta que Nick rompió el hielo
-¿Estaba bueno?
-¿El qué?
-El hielo, que va a ser sino
-Siento desilusionarte, pero si
-Pues entonces lo probaré la próxima vez que vallamos a patinar -Dijo con una carcajada
Le sonreí, pero me dolía pensar que eso no iba a poder ser, que no iba a volverlo a ver, que todo esto se acabaría, y que pronto sería una fugitiva...
-¿Nos sentamos un rato?
-Vale -Dije sonriendo
Estábamos sentados en las rocas, donde poco antes rompían las olas, estaba atardeciendo, el sol desaparecía...
-Es bonito
-Si... Yo vengo todos los días desde que tenía 5 años
-Supongo que aquí es donde te traerás a todas las chicas para conquistarlas
-No, eres la única persona a la que he traído
-¿Y por qué me has traído a mi?
-Por que eres especial
-¿Especial?
-Si, siento cosas muy fuertes cuando estoy junto a ti
Me apartó el pelo de la cara, me miro a los ojos, y poco a poco se acercó a mi, comenzó a besarme primero fue un beso dulce, luego se fue convirtiendo en apasionado, luego me volví adicta a sus besos, no sé si es su forma de besarme, de mirarme, de agarrarme o de tratarme, pero me volvía loca, muy loca.
Cuando terminamos de besarnos, nos quedamos un rato sentados, en silencio, pero esta vez no era un silencio incómodo, era más bien romántico, los últimos rayos de sol se posaban en nuestras caras, era todo precioso, el mar, las olas, él... Me cogió de la mano y me susurró al oído un te quiero, luego lo abracé fuerte, quizás por miedo, quizás por amor, quien sabe... Mientras lo abrazaba se me saltaban unas pequeñas lagrimas, el echo de saber que no lo iba a volver a ver era tan triste... Me sequé las lágrimas y le dí un pequeño beso, luego nos levantamos y fuimos andando por la playa cogidos de la mano
-Ali ya está todo listo -Me dijo Edu cuando llegamos a la parte de la playa en la que ellos estaban
-De acuerdo...
-¿Estás segura de esto? Puedes echarte atrás si quieres -Me dijo Miguel
-Estoy segura -Dije en un tono no muy convincente
-Vale...
-¿Qué pasa? -Me dijo Nick sin entender nada
-Me voy
-¿Que te vas? ¿A donde?
-Lejos, lejos de aquí aún no sé a donde, pero sé que no aquí
-¿Por qué te vas?
-Es mi deber...
-¿Y ya está? ¿Te vas así después de todo? -Dijo Nick mientras que Miguel y Edu se alejaban
-Nick yo no quiero irme, pero no tengo otra opción, no pretendo que me creas, pero soy medio ángel medio demonio, y estoy escondiendo me, y me han encontrado, y si no me voy pasarán cosas que no quiero que pasen...
-Ali si no me quieres, dímelo
-Si te quiero
-¿Entonces por que te inventas esa historia?
-No me he inventado nada, es la verdad...
-Aprende a mentir, se te da fatal
-Yo te dije la verdad, sino me quieres creer, no tengo la culpa... Ahora me tengo que ir, lejos de aquí, pero antes de irme, quiero que le digas a mi madre que la quiero, y que siento mucho lo que estoy haciendo, pero que en su momento, ella también rompió las normas... -Dije mientras se me saltaron algunas lágrimas – Y ante todo, quiero que sepas que te quiero y que siempre lo haré
Me alejé de Nick, no pude evitar llorar, mil lágrimas salieron de mis ojos, jamás había llorado tanto, es cierto de que son difíciles las despedidas, y más si de quien te despides es del chico al que quieres...
Siento la tardanza pero es que he estado liada con el insti, bueno que espero que os guste y que me sigáis leyendo, gracias a tod@s de verdad, os quiero. 

jueves, 13 de septiembre de 2012

*La historia de una chica no muy normal* Capítulo catorce :)


-¿Vamos? -Me dijo tendiéndome la mano
-Vamos -Dije cogiéndole la mano
-¿Qué te apetece hacer ahora?
-No sé, sorprende me
-Como quieras
Caminamos un largo rato y luego paramos en frente de una casa pequeña, donde Nick tocó en la pequeña puerta
-¿Donde estamos?
-Ya verás
Una mujer de unos sesenta años con un delantal color rosa pastel nos abrió la puerta
-Nick -Dijo la anciana dándole unos mil besos
-Abuela, esta es Ali
-Encantada -Dije con una sonrisa
-Hola querida, yo soy Lucía, la abuela de Nick
Volví a sonreír
-Pasad, pasad, estaba haciendo dulces
-Mm que rico olor -Dije sin poder resistirme
-Mi abuela hace unos dulces estupendos
-Mi nieto donde lo ves tan delgadito, es un goloso, le encantan los dulces
Miré a Nick y solté una carcajada
-Querida siéntate -Dijo acercándome una silla
Corría una leve brisa y hacía que el rico olor a dulces se repartiera por toda la habitación. Junto a mi estaba sentado Nick mirándome con una cara curiosa
-¿Por qué me miras así?
-¿Yo? No te miro de ninguna forma, miraba a mi abuela
-Ya claro
-Aquí tenéis, coged cuanto queráis de lo que queráis -Dijo Lucía con una sonrisa
Puso la bandeja con los dulces en la mesa, había muchísimos dulces, jamás había visto tantos, de todas clases, chocolate, vainilla, crema, nata, merengue, de forma de corazón, estrellas, flores...
-Los de chocolate son míos -Dijo Nick dándome un tortazo en la mano
-Nick deja a la pobre muchacha comer de chocolate, no seas agonioso
-Pero...
-No hay peros que valgan -Dijo Lucía sin dejarlo terminar
Le hice burla a Nick y cogí un dulce de chocolate, sin duda, si olía bien, no sabéis como sabía... Le pegué un pequeño bocado, el chocolate aún quemaba un poco, y el dulce se fue desaciendo en mi boca lentamente...En mi vida había comido tantos dulces, todos sabían deliciosos, pero sin duda, los de chocolate fueron los que más me gustaron, adoro el chocolate, sin duda, si el chocolate se extinguiera, yo lo haría también...
-Abuela nos vamos
-Tened cuidado -Dijo dándonos a mi y a Nick mil besos
Vale me gustan los besos, pero es que los besos de Lucía son los típicos besos de abuela que te dejan el pitido en el oído y no se te va hasta rato después...
-¿Dónde vamos ahora? -Dije cuando ya estábamos fuera de la casa
-No sé, ¿Qué te apetece hacer?
-Lo que tú quieras, a mi me da igual la verdad
-¿Sabes patinar?
-Claro que si
Minutos después llegamos a una pista de patinaje, pero no era como yo me esperaba, se refería a patinar sobre hielo y yo no sé patinar sobre hielo...
-Vamos
-Es que no sé patinar sobre hielo
-Tranquila yo te enseño
Cuando ya estábamos en la pista, me dio mucha vergüenza por que niños de 6 y 7 años sabían patinar perfectamente y yo no...
Nick me tendió la mano, yo se la cogí, empezamos a deslizarnos por el hielo lentamente, y poco a poco fuimos hiendo más rápido
-Valla no me he caído
Para qué hablé, me caí de culo y me hice polvo y para no variar, Nick empezó a reírse a carcajadas, y cuando paró, vino a ayudarme a levantarme
-¿Estaba bueno el hielo?
-Imbécil -Dije dándole un golpe en el hombro
-Eso te pasa por hablar
-Ya lo sé...
Esta vez me cogió de las dos manos y empezamos a patinar, di un patinazo, pero esta vez caí encima de él, quedando a centímetros de sus labios …
Siento mucho la tardanza enserio... Espero que me sigáis leyendo, y que me comentéis aunque sea un simple siguiente... Gracias a todos los que me leéis … Os quiero :)

lunes, 3 de septiembre de 2012

*La historia de una chica no muy normal* Capítulo trece :)


-Buenas noches -Dije volviéndome
-Buenas noches...
Le tendí una manta y me acosté en la cama
-Buenos días -Dijo mi madre entrando por la puerta con una sonrisa
-Buenos días -Dije desganada
-Menuda cara que tienes, pareces la niña del exorcista -Me dijo Nick con una carcajada
-Quien fue a hablar -Dije mientras me levantaba
-Nick el desayuno está en la mesa, Ali tu tienes que esperarte un momento, tengo que hablar contigo
-Está bien
En cuanto Nick salió de la habitación mamá se sentó y me dijo que lo hiciera, me senté a su lado y la escuché con atención
-Me han llamado del centro
-¿Qué te han dicho?
-Que saben que estás aquí...
-¿Y ahora que?
-Tendrás que volver
Agaché la cabeza y una lágrima me recorrió la mejilla
-Sé que esto es duro para ti, pero no hay otra opción...
-Esto es injusto
-Lo sé
-¿Cuando me voy?
-Mañana
-¿Podré salir hoy?
-Todo lo que quieras
Me levanté y salí de la habitación, me fui al comedor a desayunar como todos
-Niña de la exorcista, pasa me el pan
-Ahora no estoy para bromas Nick -Dije dándole el pan
-¿Qué pasa? ¿Mamá te ha regañado?
-Nick te he dicho que no estoy para bromas
-Como quieras
Cuando terminamos de desayunar me llevé los chicos a la playa, teníamos que hablar
-¿Por qué nos has traído aquí?
-Han llamado a mi madre, saben que estamos aquí
-¿Entonces? ¿Todo se acabó?
-Si... Volveremos, no tenemos otro remedio
-¿Me estáis diciendo que nos escapamos, nos colamos a casa de tu madre y nos vamos a entregar? Chicos por favor, esto es ridículo, después de todo lo que hemos pasado ¿Os entregáis?
-Edu tiene razón, nos iremos a otro sitio y no nos pillarán, y si lo hacen iremos a otro, pero no nos entregaremos
Yo tan solo hice una sonrisa
-¿Cuando nos vamos?
-Ya -Respondí mientras me levantaba
-¿Donde iremos?
-No tengo ni la menor idea
-Guay
-Eh chicos -Dijo Nick desde lo lejos
-Mierda -Susurré
-¿Qué hacéis? -Dijo cuando ya estuvo delante
-Ya nos íbamos
-¿Donde?
-A casa
-Ah bueno, os acompaño
Le eché una mirada fulminante con la que me respondió con una sonrisa
-Plasta -Le dije mirándolo
Soltó una carcajada que hizo que todos nos miraran
¿Y ahora como nos libramos de este? Perfecto, las cosas se complican más
-Nick ¿Te apetecería acompañarme a comprarme algunas cosas? -Dije pensando un plan
-Eh, vale
Me acerqué a los chicos y les susurré
-Dejadle una nota a mi madre diciendo que nos vamos, en una hora nos encontramos aquí
-Vale
-¿Vamos? -Le dije a Nick
-¿Donde quieres ir?
-Donde tú me lleves
Me sonrió
-¿Te apetece un helado?
-Vale -Le dije sonriendo
Nos sentamos en una heladería que estaba a tan solo unos pasos de la playa
-¿De qué quieres el helado?
-Chocolate por favor
Nick se dirigió hacia una mujer y le pidió dos helados de chocolate, luego pagó y se sentó a mi lado
-Aquí tienes
-Gracias, pero no deberías de haber pagado el mío
-Claro que si
Le volví a sonreír
-¿Por qué dijiste que te acompañara yo? ¿No decías que ellos eran más guapos?
-Y lo son, pero ellos no conocen Cádiz
-No son más guapos
-Ni yo me parezco a la niña de la exorcista
El soltó una carcajada
-Por la mañana si que te pareces
-Que no
-Que si
-Pues tú te pareces a un vampiro
-¿Yo?
-Si tú
Soltó otra carcajada
-Tu te ríes mucho
-Y tú eres muy seria
-Lo reconozco
-Yo también
-¿Tu también que?
-Que eres muy seria
Puse una cara un poco extraña que hizo que soltara otra carcajada