-¿Y
ahora donde vamos? -Me dijo Edu estando ya lejos de la playa con las
maletas preparadas y listos para marcharnos
Me
senté en un banco que había a unos pasos
-Chicos
no sé si quiero continuar con esto -Dije con unas lágrimas -Todo
iba bien hasta que llegamos aquí y
-Te
enamoraste de Nick -Dijo Miguel sin dejarme terminar
-Me
duele reconocerlo, pero si... Chicos lo mejor será que dejemos todo
esto, y nos entreguemos antes de que esto se nos valla de las manos
-¿Estás
diciendo que después de todo lo que hemos echo nos vamos a rendir?
¿Y Miguel? Te recuerdo que todo esto fue por él, que cuando nos
entreguemos, él morirá, y por no hablar de nosotros, ¿Sabes el
castigo que nos caerá? Que ya nada va a ser como antes, que no vamos
a ir dando paseos con nuestra pareja ni de compras, que ya no somos
personas normales Ali, haber si despiertas ya de una vez y bajas de
las nubes, que ya no eres una niña pequeña
Cada
palabra que Edu decía me hacía daño, mucho daño, tenía razón en
todo, completamente todo, lo iba a echar todo a perder por un
chico... Todo esto se me estaba haciendo grande, y tan solo acababa
de empezar, y no podía dejar algo sin ni si quiera estar a medias,
debía de estar acabado, debía de seguir adelante
-Tienes
razón, hay que seguir
-Y
ahora por favor, vamos a continuar no podemos perder más tiempo del
que ya hemos perdido
-Si...
-¿Donde
vamos?
-A
Nueva York
-¿Y
como vamos? Te recuerdo que estamos en España...
-Ya
lo sé, pero tengo una idea
-Cuenta
Empecé
a contarles a los chicos mi idea, quizás no era muy buena, pero no
considero que fuese mala del todo, cogimos nuestras maletas y fuimos
a la parte mágica de Cádiz, ya que había una parte solo para seres
mágicos, allí encontraríamos a algunos magos poderosos y podrían
transportarnos lejos, exactamente a Nueva York, allí buscaríamos a
alguien que pudiese ayudarnos a tapar nuestra identidad y tener una
nueva, luego taparíamos nuestro físico con un hechizo, puesto que
en España no hay seres con tanto poder para poder hacer todo esto.
-Allí
está
-La
puerta mágica, solo la pueden ver lo seres mágicos, decían que era
bonita pero no me esperaba tanto...
-Vamos
chicos, no podemos estar aquí mucho más tiempo
-Si
Cruzamos
la puerta, y cuando lo hicimos, parecía que estuviésemos en un
sitio totalmente diferente, en lugar de playa, había un bosque, y en
lugar de tiendas, árboles. Solo habían árboles, arbustos, flores y
un momento, detrás de un árbol se veía una sombra y a judgar por
su aspecto seguro que no era--- una ardilla, es más juraría que
llevaba algo colgado en la espalda
-Guardas
-Dijo Miguel con mala cara – ¡Todos al suelo ya! -Dijo muy
alterado
Hice
caso a Miguel y me tiré al suelo como si mi vida dependiese de ello,
y por lo que se ve, si, dependía de ello, los guardas salieron de
detrás de los árboles y empezaron a lanzarnos flechas mágicas
-Corred
-Dijo Miguel mientras me levantaba del suelo -¡Vamos!
Me
terminé de levantar y corrí hacia el bosque, corrí rápido, tan
rápido que podía oír mi corazón latir fuertemente, no miré hacia
atrás hasta que no me aseguré de que ya estaba a salvo, y como me
figuraba, estaba sola, ni Miguel ni Edu estaban conmigo, tan solo mi
maleta, que me llevé conmigo al correr, no pensaba echar a perder
mis pertenencias, además podrían identificarme.
Levaba
una chaqueta puesta con el gorro echado, y con la carrera se me
pusieron los pelos de loca, cogí un cepillo de la maleta y me peiné,
hacía fresco, y corría un suave viento que hacía que se me pusiera
la piel de gallina, caminé un poco, y pude identificar que a lo
lejos había un río, no me acerqué, fui hacia el lado contrario, en
las películas de susto siempre atrapan a la chica en los ríos, la
acorralan o bien hay cocodrilos o cual quier cosa extraña, una cosa
que no entendí es por que los guardias nos atacaron si somos seres
mágicos, si no lo fuéramos no podríamos haber entrado, era todo un
poco extraño la verdad.
Miré
hacia los lados, escuché unos pasos rápidos, me asusté y no sabía
que hacer, y lo primero que se me ocurrió fue montarme en un árbol
-¿Dónde
están? ¡Esos chicos no pueden estar libres!
-¿Qué
hacemos con el mago?
-Atrapad
lo también
Se
oyeron los pasos de alejarse, vale estaba asustada, muy asustada, nos
estaban buscando para atraparnos y no sé que nos harían
Me
bajé del árbol y seguí andando, ya sabía que debería de estar
alerta
Oí
un pequeño silbido
-¡Aquí,
aquí!
Me
habían encontrado, salí corriendo pero habían unos cinco guardias
detrás mía que corrían bastante, más que yo la verdad, pero yo
les llevaba ventaja de antes, sino me temo que ya me fueran atrapado,
lo último que recuerdo es que algo me dio un golpe en la espalda y
me dejó inconsciente dejándome tirada en el suelo
Espero
que os haya gustado y pidáis siguiente, y si me podéis recomendar
mejor, gracias a tod@s :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario