-¿Vamos?
-Me dijo tendiéndome la mano
-Vamos
-Dije cogiéndole la mano
-¿Qué
te apetece hacer ahora?
-No
sé, sorprende me
-Como
quieras
Caminamos
un largo rato y luego paramos en frente de una casa pequeña, donde
Nick tocó en la pequeña puerta
-¿Donde
estamos?
-Ya
verás
Una
mujer de unos sesenta años con un delantal color rosa pastel nos
abrió la puerta
-Nick
-Dijo la anciana dándole unos mil besos
-Abuela,
esta es Ali
-Encantada
-Dije con una sonrisa
-Hola
querida, yo soy Lucía, la abuela de Nick
Volví
a sonreír
-Pasad,
pasad, estaba haciendo dulces
-Mm
que rico olor -Dije sin poder resistirme
-Mi
abuela hace unos dulces estupendos
-Mi
nieto donde lo ves tan delgadito, es un goloso, le encantan los
dulces
Miré
a Nick y solté una carcajada
-Querida
siéntate -Dijo acercándome una silla
Corría
una leve brisa y hacía que el rico olor a dulces se repartiera por
toda la habitación. Junto a mi estaba sentado Nick mirándome con
una cara curiosa
-¿Por
qué me miras así?
-¿Yo?
No te miro de ninguna forma, miraba a mi abuela
-Ya
claro
-Aquí
tenéis, coged cuanto queráis de lo que queráis -Dijo Lucía con
una sonrisa
Puso
la bandeja con los dulces en la mesa, había muchísimos dulces,
jamás había visto tantos, de todas clases, chocolate, vainilla,
crema, nata, merengue, de forma de corazón, estrellas, flores...
-Los
de chocolate son míos -Dijo Nick dándome un tortazo en la mano
-Nick
deja a la pobre muchacha comer de chocolate, no seas agonioso
-Pero...
-No
hay peros que valgan -Dijo Lucía sin dejarlo terminar
Le
hice burla a Nick y cogí un dulce de chocolate, sin duda, si olía
bien, no sabéis como sabía... Le pegué un pequeño bocado, el
chocolate aún quemaba un poco, y el dulce se fue desaciendo en mi
boca lentamente...En mi vida había comido tantos dulces, todos
sabían deliciosos, pero sin duda, los de chocolate fueron los que
más me gustaron, adoro el chocolate, sin duda, si el chocolate se
extinguiera, yo lo haría también...
-Abuela
nos vamos
-Tened
cuidado -Dijo dándonos a mi y a Nick mil besos
Vale
me gustan los besos, pero es que los besos de Lucía son los típicos
besos de abuela que te dejan el pitido en el oído y no se te va
hasta rato después...
-¿Dónde
vamos ahora? -Dije cuando ya estábamos fuera de la casa
-No
sé, ¿Qué te apetece hacer?
-Lo
que tú quieras, a mi me da igual la verdad
-¿Sabes
patinar?
-Claro
que si
Minutos
después llegamos a una pista de patinaje, pero no era como yo me
esperaba, se refería a patinar sobre hielo y yo no sé patinar sobre
hielo...
-Vamos
-Es
que no sé patinar sobre hielo
-Tranquila
yo te enseño
Cuando
ya estábamos en la pista, me dio mucha vergüenza por que niños de
6 y 7 años sabían patinar perfectamente y yo no...
Nick
me tendió la mano, yo se la cogí, empezamos a deslizarnos por el
hielo lentamente, y poco a poco fuimos hiendo más rápido
-Valla
no me he caído
Para
qué hablé, me caí de culo y me hice polvo y para no variar, Nick
empezó a reírse a carcajadas, y cuando paró, vino a ayudarme a
levantarme
-¿Estaba
bueno el hielo?
-Imbécil
-Dije dándole un golpe en el hombro
-Eso
te pasa por hablar
-Ya
lo sé...
Esta vez me cogió de las dos manos y empezamos a
patinar, di un patinazo, pero esta vez caí encima de él, quedando a
centímetros de sus labios …
Siento
mucho la tardanza enserio... Espero que me sigáis leyendo, y que me
comentéis aunque sea un simple siguiente... Gracias a todos los que
me leéis … Os quiero :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario