The story of my life

miércoles, 26 de septiembre de 2012

*La historia de una chica no muy normal* Capítulo diecisiete :)


Me desperté un poco atontada, miré a los lados y estaba tendida en un suelo frío, sola, encarcelada... Me levanté poco a poco y me dirigí a las rejas las empecé a zarandear y grité fuerte y alto
-¿Qué quieres? -Dijo al fin un guarda al ver el escándalo que estaba formando
-¿Donde estoy?
-En la cárcel de seres mágicos
-Pero si tengo 16 años, no puedo estar aquí
-Pero tendrás que esperar a que vengan a buscarte
-¿Buscarme? ¿Quien?
-No soy adivino, eso debes de decirlo tú
-¿Y Miguel y Edu?, los chicos que estaban conmigo
-En las otras celdas
-¿No nos puede soltar?
-Las normas son las normas, lo siento
-¿Por qué nos han perseguido si somos seres mágicos?
-Mirad entrasteis por donde no debisteis, si donde ibais era a la parte mágica de Cádiz fuisteis a otro sitio
-¿Entonces? ¿Donde estamos?
-En la parte salvaje, no sabéis ni la suerte que tenéis de que os hallamos encontrado nosotros y no unos caníbales, por eso estamos en la entrada, para que nadie pase, pero vosotros corristeis
-Teníamos miedo, solo somos unos chicos
-Bueno os dejaremos marchar, pero no volváis a entrar
-¡Gracias James! -Dije leyendo el nombre en su placa
-De nada
James se acercó hacia la mesa cogió las llaves y nos sacó a mi y a los chicos de las celdas
-Tened cuidado chicos -Dijo cuando ya estábamos en la puerta
-Lo tendremos
-Un placer conoceros
-Igualmente
Salimos de aquel sitio y seguimos las indicaciones que nos dio James, cuando ya llegamos no había una puerta bonita como la otra, esta era fea, rota y sucia, entramos y esta vez nos encontramos con un lugar tranquilo, era todo como un pueblo, muchas casas y algunas tiendas, gente mayor con sus bastones y nietos correteando por el parque, chicos besándose en los bancos, era todo normal, pero mágico, andamos hacia delante y buscamos por las tiendas un cartel que dijese mago o algo por el estilo y encontramos un cartel que decía '' El mago Luigi les ayudará en lo que sea'' decidimos entrar, pegamos en la puerta y nos abrió una mujer con unas pintas raras
-¿Tienen cita?
Al parecer era la secretaria
-No
-Pues vuelvan cuando la tengan -Dijo cerrando la puerta
Volvimos a pegar
-Señorita por favor tan solo será un segundo
-Cuando tengan cita -Dijo volviendo a cerrar la puerta, pero esta vez puse el pié y la puerta no llegó a cerrarse entera
-El mago Luigi está ocupado en este momento, vuelvan cuando tengan cita
-¿Y cuando será eso?
-Pues este día y esta hora, de dentro de dos años
-¿Dos años? -Dije alterada
-Si
-Es que es urgente, necesitamos su ayuda y la necesitamos ya
-Lo siento pero eso no es posible ahora
-Virginia por favor -Dije leyendo el cartel que había colgado de su mesa
-¿Qué pasa aquí? -Dijo un hombre saliendo de una habitación
-Nada estos chicos que dicen que quieren verte ahora y yo les he dicho que no hes posible
-Por favor es urgente, tan solo le llevará dos segundos
-Virginia déjalos pasar
Virginia puso mala cara, sería su mujer o novia, eran los dos de unos veinte años, él era un chico muy guapo y bueno ella no estaba mal, quizás ella tendría miedo de que yo le fuese a quitar el novio o algo
-¿Qué necesitáis?
-Necesitamos que nos transportes a Nueva York
-Para eso no hace falta magia, podéis coger un avión
-Por favor, es urgente y no tenemos tiempo de coger un avión, es urgente, muy urgente
-Deja que me lo piense
Suspiré hondo
-Bueno está bien
-Gracias, gracias, gracias -Dije mientras me lanzaba a abrazarlo
-Tampoco es para tanto
-Créeme que si, nos has salvado la vida
-Tampoco creo que sea para tanto
-¿Cuanto te debemos?
-Ya que veo que es tan importante para vosotros, nada
-Muchísimas gracias -Dije sonriendo y dejando de abrazarlo
Minutos más tarde nos encontrábamos en una sala vacía, oscura y había un circulo grande de velas, donde nos pusimos en el centro.
El chico comenzó a decir frases raras y de un momento a otro nos encontrábamos en Nueva York tal y como queríamos

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