Genial la comida tenía una pinta increíble, sarcásticamente, había de
comer filete tieso y patatas negras, si negras, quemadas, y de postre
manzana, así que yo solo cogí una manzana
-¿Chica ligth? -Me dijo el chico que estaba detrás mía en la cola
-No, simplemente que la comida no tiene buena pinta
-Te acostumbraras, son los primeros días, pero al cabo del tiempo no está tan mala
-Lo dudo mucho -Dije con una sonrisa
-Así que tú eres la famosa Alicia Kesington
-Por favor llámame Ali
-Como quieras
-¿Y tú eres?
-David, me llamo David
-¿Sin motes?
-Exacto
-Bien -Le dije con una sonrisa
-¿Te apetece sentarte? -Me dijo señalando una silla al lado de la suya
-Bueno, por que no -Dije sonriendo mientras me sentaba -¿Tú que eres?
-Un mago
-¿De magia?
-Blanca
-Mejor, por que me han contado que no hacen cosas muy buenas
-A mi me lo vas a decir
-¿Te ha pasado algo?
-Algo no, yo diría alguien
-¿Se puede saber el qué hizo ese alguien?
-Claro, pues mira, yo sabía que ella era una bruja de magia negra, pero
no sé como lo hizo que me enamoró, yo pensaba que ella era diferente
y...
-No hace falta que sigas -Le dije con sinceridad
-Gracias
-¿Cuánto llevas aquí?
-Un año, por culpa de la bruja, sino ya podría haber salido... Pero me controlaba...
-Lo... Lo siento...
-No importa, gracias a ella te he podido conocer -Me dijo con una leve sonrisa
-¿Por qué soy tan importante para todo el mundo?
-Por que tú eres única y tienes unos poderes únicos y nosotros vamos a poder verlos
-Pues guay
-Tranquila no va a pasar nada
-¿Cómo estás tan seguro?
-Si yo quiero, te puedo tocar y saber todo tu pasado, puedo saber que
sentimientos tienes ahora mismo, si yo quiero, puedo mirarte y saber que
piensas
-Vale, me estás asustando
Él suelta una carcajada que hace que todos lo miren
-No te asustes, no pretendo eso, tan solo quiero que sepas que si
quiero, te puedo tocar y hacer contigo lo que yo quiera, puedo hacer que
mañana no vallas a clase, que te enamores de Edu, te pelees con Jess,
lo que yo quiera, te puedo controlar a mi antojo, soy un buen mago
-¿Lo aras? -Dije asustada
-Tranquila, ante todo soy un buen chico, no lo are, contigo no
-Gracias
-De nada -Me dijo sonriendo -Espero caer en tu clase
-Lo mismo digo -Dije sonriendo
-Bueno yo me voy, ya te veré mañana a la hora de correr -Me dijo mientras se levantaba
-Vale -Dije sonriendo nuevamente
Había estado tan atenta a la conversación que ni me acordé de comer, así
que me comí la manzana y me salí del comedor, subí las escaleras, pero
vi un papel en el bolsillo de mi pantalón, lo abrí y vi que era una
nota, en la que decía:
Te espero a las doce en la cuarta planta
¿Sería David? ¿O tal vez fue Edu? Ni idea... Fui arriba, no había nadie
en la habitación, eran las once y media, así que decidí ponerme a
escuchar música, la media hora se me pasó volando, salí de mi cuarto y
subí a la planta de arriba, no había nadie todo estaba oscuro, pero
escuché que alguien susurraba mi nombre al final del pasillo
-Ali... Ali...
-¿Quién eres?
-Ali... Ali...
Estaba asustada, pero no iba a dejar que el miedo pudiera conmigo, no,
así que seguí andando hasta que alguien me cogió de las manos
-Ali no vallas -Me dijo David
-¿Qué pasa?
-Todos los años le gastan la misma broma a una chica, no sé cual es, pero el año pasado se escucharon gritos
-Ali... Ali... -Dijeron desde los dos extremos del pasillo
-¿Y ahora que hago? Se están acercando -Dije temblando
-No tengas miedo -Me dijo mientras me indicaba que entrara -Ahora no hagas ruido -Me dijo susurrando mientras que yo asentía
-¿Dónde se ha metido? Parece que ha desaparecido
-Va venga vámonos
Se escuchaba de decir fuera
-Ya no hay peligro -Me dijo sonriendo
-¿Y tus compañeros?
-Los chicos no tenemos, somos muy pocos
-Ah...
-Tienes miedo, lo noto
-Si...
-Venga que te acompaño hasta tu habitación, y la próxima vez ten más cuidado
-Vale...
David me acompañó hasta mi habitación, donde las chicas se quedaron alucinadas
-Tía eres una ligona -Dijo Kelly cuando David ya se había ido
-Es mi amigo, y me ha salvado
-¿Salvado?
-Si... Los chicos me querían hacer algo, David dice que es algo que
hacen todos los años, que no sabe que es, pero que las chicas gritan, y
él me ha salvado...
-Que caballero -Dijo Jess
-Te gusta -Dijo Stefy
-¿Qué? No, he dicho que es mi amigo, no seáis pesadas, y ahora a dormir que mañana hay que levantarse a las seis de la mañana...
-Cierto... -Dijo Jess
-Buenas noches chichas -Dije apagando la luz
-Buenas noches -Dijeron todas
-Buenos días alumnos, hoy es vuestro primer día de clases, vamos arriba,
a ponerse ropa de deporte y a correr -Dijo la directora desde el
altavoz
-Guay -Dije frotándome los ojos
Me levanté, me vestí, me peiné y me fui abajo, eran y cuarto, no había apenas nadie, pero me encontré con Edu
-¿Ya estás despierta? Que madrugadora
-Lo mismo te digo
-¿Te acostaste pronto?
-No, ¿Y tú?
-Tampoco
-¿oye tú ayer me dejaste una nota?
-¿Yo? No ¿Por qué?
-Por nada, es que alguien me dijo que fuera a la planta de los chicos y no fui
-Ah, vale. ¿Te quieres sentar con nosotros?
-No, estoy esperando a las chicas
-Pero puedes esperarlas con nosotros
-Que remedio -Dije con una sonrisa mientras que me sentaba con los chicos
-¿De dónde eres? Tienes acento raro -Me dijo un chico
-Soy de España
-Una española
-Si, ¿Y tú eres?
-Americano
-¿Te llamas?
-Michael, soy el mejor amigo de Edu
-Encantada, soy Ali
-Sé quien eres
-No me digas que eres un mago de magia blanca
-Exacto
-Me siento discriminada, todas las chicas son brujas y todos los chicos magos
-Bueno no todos
-La mayoría
-Ya... Pero hay hadas, duendes...
-Pero no parecen muy simpáticos
-Bueno las hadas tienen mucho carácter al igual que los duendes
-¿No me las recomiendas?
-Pues la verdad es que no, te caerían mal
-Bueno si tú lo dices
-Haz me caso -Me dijo sonriendo
-Hay están mis amigas, encantada de conocerte Michael
-Lo mismo digo
Me dirigí hacia las chicas
-¿Otra vez ligando?
- Que no estoy ligando, es un amigo de Edu que estaba allí con él, por cierto es muy simpático
-Y guapo -Dijo Stefy
-Si, por que decir mentiras
Las chicas rieron
-Alumnos, empiecen a correr, ya -Dijo la directora
Todos comenzamos a correr al rededor del jardín, hasta que al fin pasó
una hora y nos marchamos a ducharnos, luego nos vestimos con el
uniforme, desayunamos y fuimos a la primera planta donde nos asignarían
una clase
-Alicia Kesington, usted ira a la clase a -Me dijo la directora
Yo comencé a andar hacia la segunda planta hasta que encontré la letra a
en una de ellas, toqué a la puerta y una mujer de unos 30 años me dijo
que entrara, todos estaban contra las paredes, y la mujer me dijo que me
pusiera con ellos, y ella comenzó a mencionar nuestros nombres
diciéndonos donde nos teníamos que sentar
-Alicia Kesington, usted ira en medio de David Setler y Eduardo Longstor -Me dijo indicándome mi sitio
-Hola -Me dijo David con una sonrisa
-Hola -Le dije mientras le devolvía otra
-Alumnos, me llamo Greece y voy a ser vuestra profesora durante éste año
-Tiene 29 años, divorciada, con un niño pequeño de 5 años, ella es una
bruja de magia blanca -Me dijo David dentro de mi cabeza mientras que yo
le respondía con un gracias
La clase transcurrió muy aburrida puesto que estuvo todo el rato
preguntando que éramos, que queríamos hacer, que poderes creemos que
tenemos y cosas por el estilo. Y así fueron todas mis clases, por que en
éste centro las clases te las daba la misma profesora, si raro, la
verdad es que debe de ser agotador, lo es para mi que no hago nada ni
presto la más mínima atención...
-Kesington la estoy llamando -Dijo Greece en su última clase
-¿Qué? -Dije borde
-Que salga a la pizarra
-¿Y qué quiere que haga? -Dije ya estando allí
-Escriba lo que sintió cuando llegó aquí
-Lo mismo que siento ahora
-¿Y qué es lo que siente?
-Ali no lo hagas -Dijo David dentro de mi cabeza
-Si David si
-Asco -Escribí en la pizarra con letras en mayúscula
-¿Por qué siente eso?
-El centro es una birria, hay que madrugar y no sé que pinto yo en medio de una clase de brujas y magos
-Siente se
Asentí con la cabeza y me senté mientras todos me miraban
-¿Estás loca? -Dijo David dentro de mi cabeza
-Ella tan solo me pidió mi opinión, y se la di -Le contesté dentro de mi cabeza
-Has echo bien -Me susurró Edu
-Lo sé -Le contesté
-David ¿Alguien puede oír mis pensamientos?
-No, pocos logran realizar ese conjuro
-Entonces Edu no puede oírnos ¿Verdad?
-Verdad -Me dijo sonriendo
-Señorita Kesington ¿Quiere dejar de mirar a su compañero David y mirar a la pizarra?
-Es que él me cae mejor que la pizarra
-Señorita, ¿Me está usted vacilando?
-No lo sé, piense, que para eso tiene cerebro -Dije mientras todos mis compañeros reían
-Salgase ahora mismo de la clase -Dijo seria mientras me señalaba la puerta
-Bueno así me refresco un rato -Dije mientras me despedía de David
Me senté en el pasillo, corría una dulce brisa, miré hacia los lados, y me pregunté que estaría haciendo ahora Jenny...
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