The story of my life

lunes, 27 de agosto de 2012

*La historia de una chica no muy normal* Capítulo diez :)


Cuando pude reaccionar me di cuenta de que ya no estaba en el mismo sitio, aparecí agarrada de la mano de Miguel, en una habitación, para ser exactos un salón, en la que al parecer, solo estábamos Miguel, Edu y yo, la habitación era muy amplia, había unas grandes ventanas, con unas cortinas amarillo limón, había unos muebles de color blanco, y un sofá del color de las cortinas, las puertas eran de un color marrón oscuro.
-¿Qué haces aquí? -Dije dirigiéndome hacia Edu
-Tenía que detenerte
-¿Detenerme?
-Si
-Ya veo como lo has conseguido
-Lo sé, llegué tarde
Se oyeron pasos y todos nos asustamos, no sabíamos quien podría entrar, así que nos escondimos, Miguel detrás del sofá, Edu y yo detrás de las cortinas
-¿Te apetece una tacita de té? -Dijo una mujer de voz cansada
-Oh no, gracias Maddy
Definitivamente era mi madre
-¿Un refresco?
-No, pero te agradecería un vasito de agua
-Oh por supuesto, ahora mismo
Se oyeron los pasos de mi madre alejarse, quien iba con ella parecía la voz de un hombre mayor, yo diría de unos sesenta años. Me asomé un poco para ver, y vi como el hombre se sentó en el sofá, tenía poco pelo, pero lo poco que tenía era blanco, iba vestido totalmente de negro, oí los pasos de mi madre acercarse, pero esta vez decidí observarla. Mi madre entró en la habitación con un vaso de agua y unas galletas, ciertamente también iba vestida de negro, tenía pinta de cansancio, y para su edad estaba muy estropeada, tenía algún que otro mechón de canas, nunca me la fuera esperado así. Edu me agarró de la mano y me metió hacia dentro, la verdad es que no debería de haberme asomado, pero al fin y al cabo no me pillaron
-¿Estás bien? -Oí que conversaban
-Bueno ya sé que todos tenemos que irnos algún día, pero siempre pensé que yo moriría antes que tu madre
-Papá ya sabes que ella estaba muy mal...
-Lo sé, pero siempre tuve la esperanza de que
-Lo sé -Dijo mi madre sin dejarlo terminar
Así que ese es mi abuelo, y mi abuela... Mi abuela acababa de fallecer... Unas lágrimas me cayeron por las mejillas, sé que no conocía a mi abuela, pero al fin y al cabo, era mi abuela... Miré hacia Edu y efectivamente me estaba mirando, me secó las lágrimas, movió los labios y me dijo algo sin hacer ruido, y lo que entendí fue, lo siento... Tiempo después mi madre y mi abuelo salieron de la habitación y subieron a la planta de arriba, era el momento perfecto de salir de allí, como pudimos salimos afuera de la casa.
-¿Y ahora qué?
-Voy a pegar
-¿Y qué dirás?
-Tan solo, seguidme la corriente -Dije mientras tocaba el timbre
Se oyeron pasos de bajar las escaleras
-Buenos días -Dijo mi madre cuando abrió
-Buenos días -Respondí yo
-¿Qué necesitan?
-Hablar
-¿Con quien?
-Contigo
-Pasad -Dijo mi madre señalando hacia dentro
Entramos en el salón y nos sentamos en el sofá
-¿Queréis algo de beber?
-Coca-cola para todos si eres tan amable
Mi madre salió del salón y se dirigió a la cocina, donde poco después volvió con las coca-colas
-Aquí tenéis
-Gracias
-¿Y de qué queréis hablar? -Dijo sentándose en una silla al lado mía
-Maddy
-¿Cómo te sabes mi nombre?
-Sé más de lo que tú te piensas, sé que eres un demonio, que tienes un marido que es un ángel, y una hija que es medio demonio medio ángel
-¿Eres Ali?
-Si
-¿Cómo me has encontrado? -Me dijo dándome un abrazo
-Eso es lo de menos, necesitamos tu ayuda
-Lo que sea
-Éste es Miguel, nuestro vecino, es un demonio, y lo van a matar, éste es Edu, un mago de magia blanca y bueno, tú ya sabes lo que soy yo...
-¿Lo van a matar?
-Si, y a nosotros dos por el echo de ayudarlo también
-¿Exactamente qué necesitas?
-Necesito que enseñes a Miguel a ser un demonio y que nos acojas, en tu casa...
-Eres mi hija, no me puedo negar -Dijo con una sonrisa forzada
-Gracias
-Si no os importa, voy a prepararos la habitación, esta es vuestra casa, podéis investigar todo lo que queráis
-¿La habitación?
-Si es que no tengo más...
-Oh
Genial, ahora tendré que dormir con un demonio y un mago, no quiero saber lo que me va a pasar...
-Chicos si no os importa, voy a inspeccionar
-Vale -Dijo Edu sonriendo
Salí del salón y me dirigí hacia un pasillo bien largo, por lo que se ve, la casa era bien grande, entré en la cocina, era de color verde y naranja, los muebles eran preciosos, salí de la cocina y entré en el comedor, había una mesa muy grande con doce sillas, todas junto a la mesa de color marrón oscuro, salí de allí y entré en el servicio, era grandisimo por no hablar de la bañera, salí y empecé a subir la escalera de caracol, arriba habían solo habitaciones cada una acompañadas por un servicio, pero lo más extraño es que eran habitaciones de niños pequeños, no le di mucha importancia y subí otra escalera de caracol y llegué a la terraza, en la que había una vista preciosa, me fijé en el paisaje haber si sabía reconocer donde estaba, a lo lejos localicé una playa, hay millones de playas, eso no me ayudaba para nada, bajé abajo del todo y fui a fuera, por detrás de la casa había una piscina gigante y al lado un jacuzzi, una barbacoa y unas mesas junto a sus sillas, por la parte de delante había un jardín con una fuente, salí de allí, decidí dar un paseo por dios sabe donde.
Bueno ya sé que el capítulo me ha salido bien soso, pero hoy no estoy inspirada, además tenía que describir la casa, gracias por leer, y poned algo más que un simple siguiente por favor, bueno ahora hago unas pequeñas preguntas:
1.¿Que queréis que pase en el siguiente capítulo?
2.¿Os gusta la historia?
3.¿Seríais tan amables de recomendarme?
Gracias :) os quiero

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