Cuando
pude reaccionar me di cuenta de que ya no estaba en el mismo sitio,
aparecí agarrada de la mano de Miguel, en una habitación, para ser
exactos un salón, en la que al parecer, solo estábamos Miguel, Edu
y yo, la habitación era muy amplia, había unas grandes ventanas,
con unas cortinas amarillo limón, había unos muebles de color
blanco, y un sofá del color de las cortinas, las puertas eran de un
color marrón oscuro.
-¿Qué
haces aquí? -Dije dirigiéndome hacia Edu
-Tenía
que detenerte
-¿Detenerme?
-Si
-Ya
veo como lo has conseguido
-Lo
sé, llegué tarde
Se
oyeron pasos y todos nos asustamos, no sabíamos quien podría
entrar, así que nos escondimos, Miguel detrás del sofá, Edu y yo
detrás de las cortinas
-¿Te
apetece una tacita de té? -Dijo una mujer de voz cansada
-Oh
no, gracias Maddy
Definitivamente
era mi madre
-¿Un
refresco?
-No,
pero te agradecería un vasito de agua
-Oh
por supuesto, ahora mismo
Se
oyeron los pasos de mi madre alejarse, quien iba con ella parecía la
voz de un hombre mayor, yo diría de unos sesenta años. Me asomé un
poco para ver, y vi como el hombre se sentó en el sofá, tenía poco
pelo, pero lo poco que tenía era blanco, iba vestido totalmente de
negro, oí los pasos de mi madre acercarse, pero esta vez decidí
observarla. Mi madre entró en la habitación con un vaso de agua y
unas galletas, ciertamente también iba vestida de negro, tenía
pinta de cansancio, y para su edad estaba muy estropeada, tenía
algún que otro mechón de canas, nunca me la fuera esperado así.
Edu me agarró de la mano y me metió hacia dentro, la verdad es que
no debería de haberme asomado, pero al fin y al cabo no me pillaron
-¿Estás
bien? -Oí que conversaban
-Bueno
ya sé que todos tenemos que irnos algún día, pero siempre pensé
que yo moriría antes que tu madre
-Papá
ya sabes que ella estaba muy mal...
-Lo
sé, pero siempre tuve la esperanza de que
-Lo
sé -Dijo mi madre sin dejarlo terminar
Así
que ese es mi abuelo, y mi abuela... Mi abuela acababa de fallecer...
Unas lágrimas me cayeron por las mejillas, sé que no conocía a mi
abuela, pero al fin y al cabo, era mi abuela... Miré hacia Edu y
efectivamente me estaba mirando, me secó las lágrimas, movió los
labios y me dijo algo sin hacer ruido, y lo que entendí fue, lo
siento... Tiempo después mi madre y mi abuelo salieron de la
habitación y subieron a la planta de arriba, era el momento perfecto
de salir de allí, como pudimos salimos afuera de la casa.
-¿Y
ahora qué?
-Voy
a pegar
-¿Y
qué dirás?
-Tan
solo, seguidme la corriente -Dije mientras tocaba el timbre
Se
oyeron pasos de bajar las escaleras
-Buenos
días -Dijo mi madre cuando abrió
-Buenos
días -Respondí yo
-¿Qué
necesitan?
-Hablar
-¿Con
quien?
-Contigo
-Pasad
-Dijo mi madre señalando hacia dentro
Entramos
en el salón y nos sentamos en el sofá
-¿Queréis
algo de beber?
-Coca-cola
para todos si eres tan amable
Mi
madre salió del salón y se dirigió a la cocina, donde poco después
volvió con las coca-colas
-Aquí
tenéis
-Gracias
-¿Y
de qué queréis hablar? -Dijo sentándose en una silla al lado mía
-Maddy
-¿Cómo
te sabes mi nombre?
-Sé
más de lo que tú te piensas, sé que eres un demonio, que tienes un
marido que es un ángel, y una hija que es medio demonio medio ángel
-¿Eres
Ali?
-Si
-¿Cómo
me has encontrado? -Me dijo dándome un abrazo
-Eso
es lo de menos, necesitamos tu ayuda
-Lo
que sea
-Éste
es Miguel, nuestro vecino, es un demonio, y lo van a matar, éste
es Edu, un mago de magia blanca y bueno, tú ya sabes lo que soy
yo...
-¿Lo van a matar?
-Si, y a nosotros dos por el echo de
ayudarlo también
-¿Exactamente
qué necesitas?
-Necesito
que enseñes a Miguel a ser un demonio y que nos acojas, en tu
casa...
-Eres
mi hija, no me puedo negar -Dijo con una sonrisa forzada
-Gracias
-Si
no os importa, voy a prepararos la habitación, esta es vuestra casa,
podéis investigar todo lo que queráis
-¿La
habitación?
-Si
es que no tengo más...
-Oh
Genial,
ahora tendré que dormir con un demonio y un mago, no quiero saber lo
que me va a pasar...
-Chicos
si no os importa, voy a inspeccionar
-Vale
-Dijo Edu sonriendo
Salí del salón y me dirigí
hacia un pasillo bien largo, por lo que se ve, la casa era bien
grande, entré en la cocina, era de color verde y naranja, los
muebles eran preciosos, salí de la cocina y entré en el comedor,
había una mesa muy grande con doce sillas, todas junto a la mesa de
color marrón oscuro, salí de allí y entré en el servicio, era
grandisimo por no hablar de la bañera, salí y empecé a subir la
escalera de caracol, arriba habían solo habitaciones cada una
acompañadas por un servicio, pero lo más extraño es que eran
habitaciones de niños pequeños, no le di mucha importancia y subí
otra escalera de caracol y llegué a la terraza, en la que había una
vista preciosa, me fijé en el paisaje haber si sabía reconocer
donde estaba, a lo lejos localicé una playa, hay millones de playas,
eso no me ayudaba para nada, bajé abajo del todo y fui a fuera, por
detrás de la casa había una piscina gigante y al lado un jacuzzi,
una barbacoa y unas mesas junto a sus sillas, por la parte de delante
había un jardín con una fuente, salí de allí, decidí dar un
paseo por dios sabe donde.
Bueno
ya sé que el capítulo me ha salido bien soso, pero hoy no estoy
inspirada, además tenía que describir la casa, gracias por leer, y
poned algo más que un simple siguiente por favor, bueno ahora hago
unas pequeñas preguntas:
1.¿Que
queréis que pase en el siguiente capítulo?
2.¿Os
gusta la historia?
3.¿Seríais
tan amables de recomendarme?
Gracias
:) os quiero
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