The story of my life

viernes, 26 de octubre de 2012

*La historia de una chica no muy normal* Capítulo veintiuno :)


-¿Mike? -Dije en un pequeño susurro
Mike no contestó
-¿Qué haces aquí?
-Yo es que... -Miró hacia debajo – Me he dejado las llaves, y como no abrías me he colado, lo siento...
-Oh, no importa, pero la próxima vez espera
-Tranquila no volveré a colarme en tu casa
-Eso espero
Acompañé a Mike a la salida y cerré la puerta con un leve suspiro. Me dirigí hacia mi habitación un poco alarmada por la escena, me metí en la cama, aún tenía mucho que pensar... De repente la imagen de Edu se me vino a la cabeza y me recorrió un escalofrío... ¿Por qué Miguel no había venido a por mi? ¿No soy nada para él? Mil preguntas sin respuestas recorren mi mente... Quizás no valga la pena y se hallan olvidado de mi, está claro que Edu me odia, y ahora estoy aquí, sin poder salir... Y aunque no lo parezca estoy asustada, muy asustada, esto no es justo yo solo quería una vida normal como los demás ¿Tanto pido? Ahora todos me odian y eso no es justo por que yo no e echo nada... Y sobre lo de Edu, lo siento mucho, yo no quería dañar le, jamás lo e echo adrede...
Junto con mis pensamientos unas lágrimas recorrieron mis mejillas, es raro todo, en tan poco tiempo habían pasado tantas tantas cosas... Y siento algo extraño, quizás sea bueno, quizás sea malo...
Horas más tarde me quedo dormida.
Tras otra terrible pesadilla me despierto, miro el reloj y son las dos de la madrugada. Me levanto, al posar mis pies en el frío suelo me recorre un pequeño escalofrío, me pongo las zapatillas de dormir y me dirijo a la cocina a por un baso de agua. Luego me dirijo al baño a despejarme un poco en la ducha. Cuando termino solo son las tres de la madrugada, es increíble lo lento que se me pasa el tiempo... Me dirijo al salón a ver un rato la tele haber si así logro dormirme, pero solo hay películas aburridas y publicidad. Voy hacia la biblioteca a investigar un poco los libros, así pasaría el rato hasta que al menos amaneciese por que había grandes estanterías en las que no cabían ni un solo libro. Me dirijo hacia la primera estantería, paso mi mano por todos los libros, pero es raro, en un libro cada vez que pasaba la mano sentía un cosquilleo especial, cojo ese libro y leo el título ''historias sobre la vida misma'' abro la primera página *capítulo uno: los demonios atacan. Estaba situada en mi sala de estar junto con mi marido como de costumbre cuando un grito de dolor hizo que saliésemos a investigar que era lo que pasaba, desde ese día todo cambió, he deseado una y otra vez no haber ido nunca allí, por que una horrible imagen se representaba ante nuestros ojos, algo que jamás hubiera imaginado, un demonio atacaba a una dulce niña de unos doce años, yo no sabía como actuar, me quedé impactada ¿Qué estaba pasando? Esa horrible criatura estaba matando a una niña a unos metros de mi, desde entonces me hago llamar la buscadora de demonios, esas horribles criaturas no volverán a matar a alguien, no mientras yo viva. * cerré el libro tras leer esas palabras, ya había leído suficiente, era espantoso lo que decía de los demonios, lo que decía de mi. ¿Eso pensaban de mi? ¿Que soy un horrible monstruo asesino? ¿Que me iban a matar como me encontrasen? Es horrible lo que decían, yo no soy así, y desde luego que no iba a permitir que alguien tratase así a los míos. Encendí mi portátil y empecé a investigar a la tal Luci Weigh, resulta que ese libro lo publicó hace tan solo unos meses, por lo que se ve no es muy conocida, puesto que tan solo tiene 25 años, se cree muy lista la chica, pero aún no entiendo por qué siento un cosquilleo cuando toco ese libro, algo debía de haber en él, y desde luego que lo iba a averiguar.
Eran ya las cinco de la mañana y el cansancio me pudo, me volví a acostar pero esta vez no desperté hasta media mañana cuando alguien me llamaba.
-Ali despierta
-Un ratito más -Dije tapándome con las sábanas
-No, venga despierta, tienes el desayuno en la mesa
De repente me acordé de todo y me levanté para ver quien me llamaba
-¿Quién eres?
-Soy Sofi, la hija de tu asistenta
-Oh, perdón por mi presentación Sofi, yo soy, bueno ya sabes quien soy
Sofi sonrío
-Venga despierta
-Voy -Dije quitándome las sábanas
Ciertamente Sofi era bastante joven, quizás tendría 15 años, se veía un poco más joven que yo
-¿Que edad tienes?
-Tengo 16 años
-¿16? Valla, te echaba 15
-Suele pasar
-¿Qué haces aquí?
-Siempre voy con mi madre, la ayudo en todo lo que puedo
-¿Has desayunado?
-Si, desayuné a las siete
-Tendrás hambre ¿No?
-Un poco
-Perfecto por que no me gusta desayunar sola
-Como quieras -Me dijo con una cálida sonrisa
Nos dirigimos al comedor donde nos sentamos a desayunar tostadas con mermelada y un zumo de naranja natural
-¿No estudias ?
-No, terminé el instituto este año y mis padres no me pueden pagar los estudios...
-Oh, valla lo siento
-No importa, otra vez será, ¿Y tú?
-Pues yo no estudio
-¿Por qué? Si tus padres si tienen dinero
-Ya pero es que no me gusta estudiar
-Comprendo... Tendrás la herencia de tus padres y no te hará falta tener estudios ni nada por el estilo
-Si algo así, pero no soy una ignorante
-No creo que seas una ignorante
-Pues serás la única...
-No creo que sea la única
-Aunque no lo parezca, yo he sufrido más de lo que crees, no pienses que lo he tenido todo en la vida...
-Te refieres al amor ¿Verdad?
-Si, exacto... El dinero no lo da todo
-Al menos no la felicidad y el amor...
-...
-¿Qué te parece tu vecino?
-¿Quién Mike?
-No, me refiero a tu otro vecino
-¿Cuál?
-Jony
-¿Quién es ese?
-Vive al lado de tu casa, ¿No lo conoces?
-No
-Si quieres te lo presento, yo lo conozco
-Vale
-Pues en cuanto desayunemos vamos
Cuando terminamos me di una ducha y me vestí con un bonito vestido de verano, me peiné y me maquillé un poco y me dirigí al salón donde se encontraba Sofi
-Ya estoy lista
-Valla estás muy guapa
-Gracias -Dije con una leve sonrisa mientras notaba que me iba poniendo roja
Cuando salimos de casa vi que un chico alto, delgado, de ojos grandes y azules nos esperaba en la puerta
-¿Conoces a Jony? -Dijo disimulando que habíamos hablado antes de él
-No tengo el honor -Dije con una leve sonrisa
-Tú debes de ser Ali, la nueva vecina
-Si, encantada
-Igualmente
Una sonrisa tonta se posó en mi rostro, sin entenderlo empecé a reír como una tonta ante los comentarios de Jony.
Siento de veras la tardanza de este capítulo, he estado liada con el insti, y por lo menos hasta la semana que viene tampoco podré subir por que estoy con exámenes, gracias por leer. 

miércoles, 17 de octubre de 2012

*La historia de una chica no muy normal* Capítulo veintiuno :)


Me taparon los ojos y ya no recuerdo más, me dejaron inconsciente.
-Soltadla -Dijo un hombre de voz grave
Me quitaron el vendaje de los ojos, pero seguía agarrada
-¿Te vale esta? -Dijo un hombre de pelo negro de no más de 40 años
Un hombre de pelo canoso de ojos azules se levanta de una silla y empieza a investigarme con la mirada
-Esta es perfecta
-Me alegro de que le guste señor
Empiezo a sacudirme para intentar escaparme pero no logro nada más que hacer reír al hombre canoso
-Me gusta esta chica -Dijo posando su mano en mi hombro
-No me toques -Dije mientras le escupía en la cara
-Valla si tenemos una bestia salvaje -Dijo limpiándose con un pañuelo el escupitajo
-Ya se lo dije señor, siento el escupitajo, ahora mismo tendrá un castigo
-Dejen la, me gustaría llevármela ya
-¿Ya? ¿Tan pronto?
-¿Llevar a donde? ¿Qué quieren de mi? -Dije con casi unas lágrimas
-No te preocupes Alicia -Dijo mirando mi collar donde ponía mi nombre
Volví a sacudirme pero vuelve a ser inútil
-Alicia es inútil, y si un caso lograras escapar de estos guardias, hay miles por aquí, lo único que conseguirías es que te dieran un tiro
Me pongo rígida al escuchar esas palabras, esta gente estaba loca, primero me secuestran y ahora dicen que me pegan un tiro por intentar huir
-Señor son tres millones de euros por la chica
-Claro, aquí tienes
Pongo cara de idiota al ver lo que yo valía, vale que fuera especial pero tres millones... Ya debía de gustarle.
-Suéltenla, ahora es mía -Dijo mientras se acercaba a mi
Cuando me sueltan, el hombre se acerca a mi oído y me susurra * no intentes escapar o te pegaré un tiro*
Me pongo tensa y asiento
-Vamos -Me dijo mientras me ponía una esposa, lo raro es que solo me la puso en una muñeca, la otra me la dejó libre
-¿Por qué me has puesto solo una esposa? -Dije rato después cuando no pude aguantar más la curiosidad
-Valla pero si tenemos aquí a una pequeña curiosa
-Contésteme
-No estoy obligado a hacerlo
Giro la cabeza bruscamente al oír un disparo
-No te asustes, están practicando con unas chicas
-¿Le están disparando a las chicas?
-Si
Me empieza a recorrer un pequeño escalofrío
-Tranquila tú vas a hacer otra cosa
-¿El qué?
-Te vas a venir conmigo, no te va a faltar de nada, vivirás llena de lujos
-¿Y por qué debería de creérmelo?
-¿Por que soy un pobre viejo necesitado de una joven como tú?
Se me viene un pensamiento que hace que me den ganas de vomitar
-Tranquila que es broma, es un regalo de cumpleaños para mi hijo
-Un...¿Regalo?
-Si, el pobre no conoce a ninguna chica
-¿Y qué quieres que haga?
-¿Sabes actuar?
-Mmm bueno, algo
-Vale eso me vasta, necesito que seas ''la nueva vecina'' y que lo conozcas, conquista lo como sea y haz como si estuvieses enamorada, luego os casaréis y tendréis hijos, serás una persona millonaria
-¿Pretende engañar a su hijo?
-Mira Alicia, todas las chicas le han roto el corazón por que solo querían su dinero, y necesito que tú lo quieras por como es
-¡Pero es que no lo quiero! ¡Ni si quiera lo conozco!
-Ya, por eso necesito que finjas
-¿Y quién te dice que no me escaparé?
-Vivirás al lado de mi casa, estarás casi siempre con mi hijo y tendré a siete hombres vigilando te día y noche
-¿Y yo que gano con todo esto?
-Vivirás entre lujos, cuando quieras algo solo tienes que pedírmelo y te lo daré, tendrás marido e hijos y cuando me muera, la herencia también será tuya
-Te voy a decir una cosa, el dinero no hace la felicidad
-Es cierto, no la hace, pero ayuda a que exista, puedo tener lo que quiera cuando quiera y de quien quiera
-Eso no es vida
-Créeme que si
-¿Cómo te llamas?
-Peter , mi hijo se llama Mike y mi esposa Laila
-¿Solo tienes un hijo?
-Tengo una hija, se llama Lidia, pero se fugó hace mucho
-¿Por qué se fugó?
-Decía que no podía tener una vida normal y que quería vivir la vida disfrutando, no temiendo que alguien te dispare o secuestre
-No hace falta ser millonaria para que te secuestren, yo soy la prueba
-Ya lo sé, pero ella es muy cabezota...
-Y por culpa de su dinero ahora no sabe nada de ella
-Hace diez años que no sé nada de ella, la he buscado por todos lados, pero es como si fuese desaparecido de la faz de la Tierra
-Valla, lo siento
-Bueno pero ahora no quiero hablar de eso
-Como quieras
Tras la larga charla salimos al fin de aquel maldito lugar, luego montamos en un coche viejo, era lógico que estaba de incógnito
-¿Y las esposas?
-Te las puedes quitar, siempre las llevo para las chicas que no se dejan llevar
-¿Me las puedo quedar?
-Claro
Pasada una hora llegamos a una lujosa mansión
-Esta será tu casa
-Mi... ¿Mi casa? -Dije asombrada
-Ya sé que es pequeña, pero no podía esperar más y la hice pequeña
-¿Y la tuya?
-Es esa de allí
Giré la cabeza un poco y vi una mansión el triple de grande que la mía, estaba alucinada, madre mía pequeña dice
-Alicia cierra la boca que te entran moscas -Dijo con un gesto de desagrado -entra a dentro, ahora llamo a mi hijo y le digo que te ayude con las maletas
-Vale
Había un jardín grandísimo con fuentes, flores, césped, árboles... Había hasta un pequeño columpio y una mesita de té. Entré a dentro y vi un gran corredor que daba a miles de puertas, entré a la primera, me fijé en que cada puerta tenía un letrero diciendo lo que era, en la primera puerta decía ''sala de estar'' entré y había una gran chimenea con un sofá dando a ella, una librería bacía en la que había un papel que decía ''pon aquí tus libros preferidos'' entré en la segunda habitación en la que el cartel decía ''salón'' cuando abrí la puerta vi un sofá de color verde pistacho, con una tele (si es que se le puede llamar tele) igual de grande que una pantalla de cine, un montón de muebles bonitos y una bonita mesa delante del sofá , era perfecta para comer palomitas y apoyar los pies encima de ella... Entré en la tercera y en el cartel decía ''servicio'' cuando abrí la puerta vi un jacuzzi grandísimo, una bañera de color rosada con el retrete a conjunto y el lavabo, una ducha y una bañera. Me dirigí a la cuarta habitación en la que decía ''cocina'' cuando entré vi unos enormes muebles con una encimera grandísima, abrí un par de muebles y estaban repletos de comida. Me dirigí a la quinta habitación en la que decía ''dormitorio'' abrí ilusionada y sin duda era la habitación más grande que había visto. Había una cama más grande que las de matrimonio, una mesita de noche increíble, un escritorio en el que había encima un ordenador portátil y un teléfono móvil de última generación. Era simple pero precioso... En la sexta habitación había un cartelito que decía ''vestidor'' entré ilusionada pero estaba vacía, sin ropa... Fui habitación por habitación, había de todo, sala de masajes, gimnasio, biblioteca... Bajé la escalera de caracol y vi en la puerta una silueta, cuando me acerqué más vi a un joven de unos 18 años, alto, fuerte, de pelo negro y ojos verdes, que me miraba con una sonrisa
-Hola
-Hola soy Mike, tu vecino
-Yo soy Alicia, encantada
-Igualmente , mi padre me dijo que te ayudara con las maletas, ¿Dónde las dejo?
Un momento ¿Maletas? ¿Qué maletas? Si me habían secuestrado
-Déjalas aquí en la entrada, ya las llevo yo
-¿Vives sola?
-Eh si, les dije a mis padres que quería libertad
-¿Y no te veniste con tu novio?
-No tengo novio
-Valla, que bien
-¿Bien por qué?
-Por que... hay gente muy mala -Dijo con un tono poco creíble
-¿Quieres pasar?
-Claro
-Ahora estaba por ver la parte de atrás
-Te acompaño
Cuando salí a la parte de atrás había una piscina climatizada, un campo de golf, una cancha de tenis y demás.
-Valla -Dije impresionada
-¿No lo habías visto antes?
-Eh no, es que la casa la eligieron mis padres
-Pues tienen muy buen gusto
-Lo sé
Entramos a dentro y cogí las maletas que estaban llenas de ropa, que era lo único que necesitaba puesto que estaba amueblada
-Te ayudo a colocar
-Como quieras
Cuando terminamos de colocar la ropa Mike se fue, y vi poco después como Peter pegaba en la puerta
-¿Qué te parece?
-Genial
-Me alegro, aquí tienes las llaves de tu coche, la cochera la tienes aquí -Dijo señalando al otro lado de la carretera
-Pero no sé conducir, ni si quiera tengo el carnet
-No importa, te lo sacas
-Pero es que no cumplo la edad
-Tranquila, todo se arregla con el dinero, ni si quiera tienes que hacer las prácticas, mañana mismo tienes el carnet, y ahora descansa que mañana vas a ir a buscar a Mike
-De acuerdo...
Cogí las llaves y cerré la puerta, me dirigí al vestidos y cogí un pijama que vi, supuse que la ropa la compraría cualquier asistenta que tuviese por que la ropa era preciosa y dudo que él la eligiera. Me fui al cuarto de baño, me di una ducha y me puse el pijama cuando salí del servicio me encontré con que Mike estaba en el pasillo, pegué un pequeño grito, ¿Qué hacía allí él?

lunes, 15 de octubre de 2012

*La historia de una chica no muy normal* Capítulo veinte :)


Me mira a los ojos, cuando hace esto cambia la cara, quizás por que en mi mirada ve inseguridad o por que sabe que a quien amo no es a él.
Deja de besarme, pone una cara triste, como si tuviese muchas ganas de llorar, se sienta a mi lado...
Mira hacia abajo, cierra los ojos fuertemente, se toca la frente y dice con un tono suave
-Lo siento, me dejé llevar
-Lo siento yo, por que te seguí el juego sin darme cuenta del daño que te hago
-Soy un estúpido por pensar que tú … -Me mira a los ojos con lágrimas -Lo siento -Dice finalmente mientras se encierra en el baño
Miro hacia el suelo, he sido una completa estúpida, me he dejado llevar sin pensar ni un solo segundo que podría llegar a hacer le daño, y ahora quien paga mis actos es él no yo, debería de pagarlo yo por que él no se lo merece, debería de fijarse en otras chicas, yo soy la peor elección, aún no sé ni por qué se ha fijado en mi si soy un horror, no valgo ni si quiera como persona y ahora menos con lo que acabo de hacer, soy un asco...
Miro hacia el cuarto de baño, se me escapan unas lágrimas, no me merezco a Edu, él es un buen chico y yo... Yo soy una completa estúpida.
Me seco las lágrimas y me dirijo hacia la cocina donde estaba Miguel con unas gafas leyendo un periódico, me resultaba un tanto gracioso por que parecía un empollón cuando no lo era para nada.
Me siento a su lado, baja el periódico y me mira a los ojos, se quita las gafas y pone cara rara
-¿Qué te pasa?
Me aclaro la voz
-¿A mi? Nada de nada ¿Por qué?
-Ali ya sabes que a mi no me puedes mentir, has estado llorando
-Es que se me ha metido una mota de polvo y he estado sacándome la y se me han puesto así
-Ya, y se te ha metido una mota de polvo en los dos ojos ¿Verdad?
-Si, eso es
Vale sonaba ridículo y sabía perfectamente que Miguel no se lo estaba creyendo, puede que no fuera el chico más listo del mundo, pero para estas cosas, es sin duda el mejor.
-Ali cuéntame
-¿Desde cuándo tienes gafas? -Dije intentando cambiar de tema
-Desde los siete años, pero tú no sueles fijarte en mi, y no me cambies de tema
-No es que no me fije en ti, es que no me suelo fijar en los pequeños detalles de la gente
-Ali tenemos mil fotos juntos en las que salgo con las gafas, y en algunas de ellas tú me quitabas mis gafas y te las ponías
-¿Si? Pues tengo memoria de pez por que no me acuerdo...
-¡Ali que no me cambies de tema! Siempre me lías
-¿Yo? Eres tú que te en rollas como una persiana
-¡Ali!
Estaba claro que ya no podía seguir mintiéndole, tenía que contarle algo, pero no podía contarle la verdad, quedaría como un monstruo que sinceramente es lo que soy...
-Es que he estado pensando en Nick...
Al decir su nombre se me cogió un nudo en el corazón, aún me costaba bastante decir su nombre, aunque lo conociera de poco fue como un flechazo , nunca había sentido nada parecido por un chico...
-Ali no te encierres en tu pasado por que aún te queda un gran futuro por vivir, hay millones de chicos en el mundo, seguro que en una semana te olvidas de él
-Hay millones de chicos, si eso es verdad, pero ninguno como él
-¿Quién sabe? A lo mejor hasta conoces a alguien mejor que él
-No creo que eso sea posible
-Ali ni si quiera sabes cual es su comida favorita
Las últimas palabras de Miguel hicieron que se me cogiera aún más el corazón, tenía razón, no sabía nada de ese chico, ni si quiera sé si me gusta como es por que lo único que he visto de él es su físico y algo de personalidad, pero es que lo poco que he visto me ha gustado tanto... Y el tiempo que he pasado con él ha sido tan bueno...
Empiezo a recapacitar, quizás solo fue una tontería y no lo amo, ni si quiera sé como se apellida...
Le doy un abrazo a Miguel y me dirijo hacia el cuarto de baño
-Abre Edu -Dije aporreando la puerta
Nadie contesta...
-Edu por favor, ábreme...
Miguel se acercó a mi y me susurró que se iba a dar una vuelta, que veía que yo estaba atareada
-Edu... -Dije esta vez más dulce mientras me agachaba y dejaba la espalda contra la pared y la cabeza entre las piernas
-Lo siento joder, me arrepiento de lo que e echo, no debería de haberlo echo, no pensé y soy una estúpida por no pensar en lo que te hacía
La puerta se abrió de un golpe
-¿Te crees que un simple lo siento vale? No te mereces que te quiera, solo piensas en ti misma, si seguro que mientras te besaba pensabas en tu querido Nick que ni si quiera vas a volver a ver en toda tu vida, quizás fue una estupidez venir contigo aquí, dile a Miguel que nos vamos de aquí, y tú recoge tus cosas que te vas por tu lado sola, un momento, si no tiene cosas, pobrecita... Te lo mereces, te mereces todo lo que te está pasando por que eres una mala persona y gracias a ti voy a cambiar, no voy a volver a llorar por una chica a partir de ahora voy a usarlas como pañuelos. -Salió de la habitación cerrando la puerta con un portazo
Me siento en el suelo y empiezo a llorar, toda la culpa es mía y sola mía, no merezco vivir, lo mejor es que me entregue y que me decapiten...
Horas más tarde me levanto, miro a Edu y él solo me mira un segundo, y era una mirada de odio, luego se da media vuelta y se va al cuarto.
Cojo el pomo de la puerta, lo giro y salgo de allí... ¿Y ahora qué? Ya nada tiene sentido, ni si quiera sé como hacer para que me encuentren.
Ando por la calle, cruzo por mitad de la carretera por si tenía la suerte de que un coche me pillara, pero lo único que consigo es que den un frenazo y empiecen a gritar insultos.
Veinte minutos más tarde me canso de andar y me siento en un banco de un parque, veo a varios niños pequeños, jugando felices, en ese momento deseo volver a ser una niña pequeña, empezar de cero y que nada de esto hubiese ocurrido...
Miro a una pequeña que había sola sentada en un banco, parecía haber llorado, me miraba en bobada y decido acercarme
-¿Qué te pasa pequeña?
-Me he perdido...
-¿Y tu mamá?
-No lo sé, estaba en el centro comercial vi el parque a lo lejos corrí a jugar y ya no la he vuelto a ver -Dijo con unas lágrimas
-No llores pequeña, ya verás como la encontramos -Dije mientras la cogía en brazos
-¿Dónde está el centro comercial?
-Hacia delante -Dijo secándose las lágrimas
Comencé a andar con la pequeña en brazos, pero pasaron minutos y minutos y nada, la niña me guiaba a sitios cada vez menos poblados y ya estaba empezando a tener hambre
-¿Seguro que es por aquí?
-Si, segura, es que el centro está un poco lejos
-¿Y te sabes el camino?
-Si...
-¿Cómo te llamas? -Dije con una sonrisa
-Me llamo Leticia
-Que nombre más bonito
-Si, pero puedes llamarme Leti
-Como quieras pequeña
-¿Y tú como te llamas?
-Me llamo Alicia, pero me puedes llamar Ali
-Ali tengo hambre...
-Yo también peque
-Aquí cerca hay un restaurante, vamos a parar por fa
-Vale
Pocos minutos después llegamos al restaurante que la chica decía
-¿Qué les sirvo?
-Yo quiero una ensalada y una botella de agua del tiempo
-Yo también
-Enseguida se lo traemos
La pequeña me tubo andando hasta casi por la noche, andábamos por un bosque, todo me estaba empezando a parecer raro, muy raro
-Ali quiero andar
-De acuerdo peque
La solté en el suelo, la pequeña salió corriendo hacia atrás y comenzó a dar silbidos, de pronto salieron de los árboles varias personas con trajes negros que me acorralaron
-Valla pero si tenemos aquí a una pequeña princesa -Dijo un hombre riendo -Cogedla, esta nos sirve
Un hombre se acercaba a mi, empecé a ponerme nerviosa ¿Qué era todo esto?
-¿Quiénes sois? ¿Qué queréis de mi?
Nadie me contestó
-Dejadme en paz -Dije gritando
-Pero si tenemos a una pequeña revoltosa ¿Te ha gustado nuestra trampa?
-¿Qué queréis de mi?
-Todo
-¿Por qué yo?
-Por que fuiste la única en acercarte a la niña
Busqué con la mirada a la niña, todo era una trampa, una niña pequeña me había engañado, y ahora no sé ni lo que van a hacer conmigo...
Hola a todos, pues bueno que ya he acabado los exámenes y estoy lista para seguir haciendo la novela, intentaré subir a diario, normalmente subiré a esta hora, gracias a todos por leer y por la espera, espero que os guste y que me dejéis aunque sea un simple siguiente, y recomendad me por favor, gracias ;)

lunes, 1 de octubre de 2012

*La historia de una chica no muy normal* Capítulo 19 :)


Me acurruqué en la cama, estaba cansada, muy cansada, Miguel estaba a mi lado, ya llevaba rato dormido, me quedé contemplándolo con cara de boba.
Parecía un ángel, estaba monísimo dormido, aunque un poco gracioso, no roncaba, y eso me gustaba, no me haría mucha ilusión dormir con alguien al lado roncando, bueno directamente no podría dormir, no soporto a la gente que ronca, enserio me da coraje, eso de escuchar un ruido molesto en la oreja sin dejarte dormir ni día ni noche, odio eso, también odio que se muevan cuando duermen, no me haría para nada gracia que quien durmiese a mi lado me pegase patadas, puñetazos, me diese golpes, no parase de moverse, dios eso me saca de quicio, y encima no podría decir que no me pegue por que no lo hace adrede y eso es lo que más me fastidia, si me pueden pegar pero yo no, pues no me aguanto, a dormir en el sofá, y yo me quedaría con la cama para mi solita, tan grande y calentita, podría echarme las sábanas sin que alguien me las quitase y me dijera ''no te quedes con la manta, deja me a mi un poco'' ¿Un poco? Pero si se llevan toda la manta y luego quien coge los resfriados soy yo, y luego quien me tendría que cuidar sería yo, por que seguro que no me traerían una sopita calentita a la cama, me pondrían la tele, me darían mimitos y limpiarían por mi, no, para que sirve eso... Todo lo tendría que hacer yo, y seguro que me pondría peor y tendría fiebre y luego me subiría tanto que me deprimiría y no me podría aguantar y del agobio, me suicidaría y lo que empezó por ''No te quedes con la manta, deja me a mi un poco'' acabó con mi muerte. Vale si, soy muy dramática, pero si lo piensas bien, llevo razón.
Un pequeño estornudo sale de mi nariz, oh no, mis pensamientos se iban a convertir en realidad, venga ya, Miguel es un gorrón, me ha dejado sin manta, estoy muerta de frío y él tan panchante y calentito, pues es mi manta, así que me la quedo yo.
Tiro un poco de la manta, pero Miguel tira más fuerte y antes de que yo soltase la manta, la soltó él y hizo que me cayese de la cama y me diera un porrazo contra el suelo que hizo que mi cabeza explotara, me dolía todo el cuerpo, menudo golpe, maldito Miguel esta se la tengo guardada de por vida.
Me levanto, le tapo con la manta y me voy a su cuarto, ya que no podía dormir en el mío, me tendría que ir al suyo.
Abro la puerta, la cama estaba desecha y había un bulto, supuse que sería la almohada, no le eché cuentas y me metí en la cama lo más rápido que pude, me acurruqué y me cubrí con la manta. Poco a poco me fui quedando dormida...
-Ahh -Oí gritar cerca de mi
-¿Qué pasa? -Dije frotando me los ojos
-¿Qué haces tú aquí?
-Eso digo yo -Digo al ver a Edu a mi lado izquierdo de la cama
-Este es mi cuarto
-Pero...¿ Este no era el cuarto de Miguel?
-No, el cuarto de Miguel es el de la siguiente puerta
-Un momento, ¿no me habrás echo nada raro pensado que era Miguel?
-Ups, si, lo siento
-¿Qué me hiciste? -Dijo gritando
-Pues puede que...
-¿Puede que, qué? -Dijo alterado
-Que no te e echo nada bobo
-¿Sabes el susto que me has dado?
Solté una gran carcajada
-¿Para qué ibas al cuarto de Miguel?
-Él está en mi cuarto, me sentía sola y le dije que se quedara conmigo, pero me quitó toda la manta tiré de ella y él la soltó y hizo que yo me cayera de la cama y decidí irme a su cuarto
-¿Te caíste de la cama? -Dijo soltando una carcajada
-No te rías idiota -Dije dándole un leve golpe en el hombro
-Es que es gracioso, reconoce lo
-Bueno puede que un poco...
-¿Un poco? Muchísimo
-Si -Dije riendo
-Eres tonta enserio -Dijo dándome con la almohada en la cabeza
-Oye -Dije tirando le un cojín a la cabeza
-A mi no me provoques enana -Dijo dándome con la almohada nuevamente en la cabeza
-Oh -Dije riendo – Ahora te vas a enterar -Dije mientras le lada golpes con el cojín
-Maldita renacuaja -Dijo mientras me seguía el juego
Empezamos a reír mientras nos tirábamos cojines y nos dábamos golpes con la almohada y cojines .
Le conseguí quitar la almohada, se la tiré lejos junto con los demás cojines
-¿Así? Ahora te vas a enterar -Dijo mientras se subía encima mía y me hacía cosquillas
-No cosquillas no por favor, haré lo que sea, pero para -Dije riendo entre terrible sufrimiento
-Se te han saltado las lágrimas de la risa -Dijo riendo
-Para por favor, me duele la barriga de tanto reír
-Pero me tienes que dar algo a cambio
-Lo que sea
-Pues quiero... Un beso
-¿Un beso? ¿Donde?
-En la mejilla mal pensada
-Vale pero deja de hacerme cosquillas por favor
-De acuerdo -Dijo parando de hacerme cosquillas y tumbándose a mi lado
Me subí encima de él, le di el beso en la mejilla y empecé a hacerle cosquillas a él, y extrañamente me contagió la risa, me lo estaba pasando genial, hacia tiempo que no reía tanto
-Para por favor
-¿Qué me das a cambio?
-Lo que sea
-Pues quiero otro beso
-Ahora mismo te lo doy pero para
Paré y me tumbé a su lado, se giró y me dio un beso en la mejilla. Sin ningún motivo comencé a reír sin poder parar y acabé contagiando le la risa a Edu
-¿De qué reímos?
-No lo sé -Dije riendo aún más
-Estamos locos
-Si, pero no me importa
-Ni a mi
Poco a poco paramos de reír
-¿Sabes una cosa? Me encanta tu sonrisa
-Gracias -Dije poniéndome colorada
-Hay una frase que dice que nunca dejes de sonreír por que nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa, y esa frase tiene razón
-¿Qué quieres decir con eso?
-Que estoy enamorado de ti Ali
Se subió encima mía y comenzó a besarme apasionadamente, el corazón me latía fuerte y rápido, le seguí el beso inesperadamente, empezó a quitarse la camiseta, dios estaba buenísimo, seguimos besándonos, cada vez más apasionados, tenía la necesidad de besar lo, de amar lo...