-¿Mike?
-Dije en un pequeño susurro
Mike
no contestó
-¿Qué
haces aquí?
-Yo
es que... -Miró hacia debajo – Me he dejado las llaves, y como no
abrías me he colado, lo siento...
-Oh,
no importa, pero la próxima vez espera
-Tranquila
no volveré a colarme en tu casa
-Eso
espero
Acompañé
a Mike a la salida y cerré la puerta con un leve suspiro. Me dirigí
hacia mi habitación un poco alarmada por la escena, me metí en la
cama, aún tenía mucho que pensar... De repente la imagen de Edu se
me vino a la cabeza y me recorrió un escalofrío... ¿Por qué
Miguel no había venido a por mi? ¿No soy nada para él? Mil
preguntas sin respuestas recorren mi mente... Quizás no valga la
pena y se hallan olvidado de mi, está claro que Edu me odia, y ahora
estoy aquí, sin poder salir... Y aunque no lo parezca estoy
asustada, muy asustada, esto no es justo yo solo quería una vida
normal como los demás ¿Tanto pido? Ahora todos me odian y eso no es
justo por que yo no e echo nada... Y sobre lo de Edu, lo siento
mucho, yo no quería dañar le, jamás lo e echo adrede...
Junto
con mis pensamientos unas lágrimas recorrieron mis mejillas, es raro
todo, en tan poco tiempo habían pasado tantas tantas cosas... Y
siento algo extraño, quizás sea bueno, quizás sea malo...
Horas
más tarde me quedo dormida.
Tras
otra terrible pesadilla me despierto, miro el reloj y son las dos de
la madrugada. Me levanto, al posar mis pies en el frío suelo me
recorre un pequeño escalofrío, me pongo las zapatillas de dormir y
me dirijo a la cocina a por un baso de agua. Luego me dirijo al baño
a despejarme un poco en la ducha. Cuando termino solo son las tres de
la madrugada, es increíble lo lento que se me pasa el tiempo... Me
dirijo al salón a ver un rato la tele haber si así logro dormirme,
pero solo hay películas aburridas y publicidad. Voy hacia la
biblioteca a investigar un poco los libros, así pasaría el rato
hasta que al menos amaneciese por que había grandes estanterías en
las que no cabían ni un solo libro. Me dirijo hacia la primera
estantería, paso mi mano por todos los libros, pero es raro, en un
libro cada vez que pasaba la mano sentía un cosquilleo especial,
cojo ese libro y leo el título ''historias sobre la vida misma''
abro la primera página *capítulo uno: los demonios atacan. Estaba
situada en mi sala de estar junto con mi marido como de costumbre
cuando un grito de dolor hizo que saliésemos a investigar que era lo
que pasaba, desde ese día todo cambió, he deseado una y otra vez no
haber ido nunca allí, por que una horrible imagen se representaba
ante nuestros ojos, algo que jamás hubiera imaginado, un demonio
atacaba a una dulce niña de unos doce años, yo no sabía como
actuar, me quedé impactada ¿Qué estaba pasando? Esa horrible
criatura estaba matando a una niña a unos metros de mi, desde
entonces me hago llamar la buscadora de demonios, esas horribles
criaturas no volverán a matar a alguien, no mientras yo viva. *
cerré el libro tras leer esas palabras, ya había leído suficiente,
era espantoso lo que decía de los demonios, lo que decía de mi.
¿Eso pensaban de mi? ¿Que soy un horrible monstruo asesino? ¿Que
me iban a matar como me encontrasen? Es horrible lo que decían, yo
no soy así, y desde luego que no iba a permitir que alguien tratase
así a los míos. Encendí mi portátil y empecé a investigar a la
tal Luci Weigh, resulta que ese libro lo publicó hace tan solo unos
meses, por lo que se ve no es muy conocida, puesto que tan solo tiene
25 años, se cree muy lista la chica, pero aún no entiendo por qué
siento un cosquilleo cuando toco ese libro, algo debía de haber en
él, y desde luego que lo iba a averiguar.
Eran
ya las cinco de la mañana y el cansancio me pudo, me volví a
acostar pero esta vez no desperté hasta media mañana cuando alguien
me llamaba.
-Ali
despierta
-Un
ratito más -Dije tapándome con las sábanas
-No,
venga despierta, tienes el desayuno en la mesa
De
repente me acordé de todo y me levanté para ver quien me llamaba
-¿Quién
eres?
-Soy
Sofi, la hija de tu asistenta
-Oh,
perdón por mi presentación Sofi, yo soy, bueno ya sabes quien soy
Sofi
sonrío
-Venga
despierta
-Voy
-Dije quitándome las sábanas
Ciertamente
Sofi era bastante joven, quizás tendría 15 años, se veía un poco
más joven que yo
-¿Que
edad tienes?
-Tengo
16 años
-¿16?
Valla, te echaba 15
-Suele
pasar
-¿Qué
haces aquí?
-Siempre
voy con mi madre, la ayudo en todo lo que puedo
-¿Has
desayunado?
-Si,
desayuné a las siete
-Tendrás
hambre ¿No?
-Un
poco
-Perfecto
por que no me gusta desayunar sola
-Como
quieras -Me dijo con una cálida sonrisa
Nos
dirigimos al comedor donde nos sentamos a desayunar tostadas con
mermelada y un zumo de naranja natural
-¿No
estudias ?
-No,
terminé el instituto este año y mis padres no me pueden pagar los
estudios...
-Oh,
valla lo siento
-No
importa, otra vez será, ¿Y tú?
-Pues
yo no estudio
-¿Por
qué? Si tus padres si tienen dinero
-Ya
pero es que no me gusta estudiar
-Comprendo...
Tendrás la herencia de tus padres y no te hará falta tener estudios
ni nada por el estilo
-Si
algo así, pero no soy una ignorante
-No
creo que seas una ignorante
-Pues
serás la única...
-No
creo que sea la única
-Aunque
no lo parezca, yo he sufrido más de lo que crees, no pienses que lo
he tenido todo en la vida...
-Te
refieres al amor ¿Verdad?
-Si,
exacto... El dinero no lo da todo
-Al
menos no la felicidad y el amor...
-...
-¿Qué
te parece tu vecino?
-¿Quién
Mike?
-No,
me refiero a tu otro vecino
-¿Cuál?
-Jony
-¿Quién
es ese?
-Vive
al lado de tu casa, ¿No lo conoces?
-No
-Si
quieres te lo presento, yo lo conozco
-Vale
-Pues
en cuanto desayunemos vamos
Cuando
terminamos me di una ducha y me vestí con un bonito vestido de
verano, me peiné y me maquillé un poco y me dirigí al salón donde
se encontraba Sofi
-Ya
estoy lista
-Valla
estás muy guapa
-Gracias
-Dije con una leve sonrisa mientras notaba que me iba poniendo roja
Cuando
salimos de casa vi que un chico alto, delgado, de ojos grandes y
azules nos esperaba en la puerta
-¿Conoces
a Jony? -Dijo disimulando que habíamos hablado antes de él
-No
tengo el honor -Dije con una leve sonrisa
-Tú
debes de ser Ali, la nueva vecina
-Si,
encantada
-Igualmente
Una
sonrisa tonta se posó en mi rostro, sin entenderlo empecé a reír
como una tonta ante los comentarios de Jony.
Siento
de veras la tardanza de este capítulo, he estado liada con el insti,
y por lo menos hasta la semana que viene tampoco podré subir por que
estoy con exámenes, gracias por leer.
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