The story of my life

lunes, 15 de octubre de 2012

*La historia de una chica no muy normal* Capítulo veinte :)


Me mira a los ojos, cuando hace esto cambia la cara, quizás por que en mi mirada ve inseguridad o por que sabe que a quien amo no es a él.
Deja de besarme, pone una cara triste, como si tuviese muchas ganas de llorar, se sienta a mi lado...
Mira hacia abajo, cierra los ojos fuertemente, se toca la frente y dice con un tono suave
-Lo siento, me dejé llevar
-Lo siento yo, por que te seguí el juego sin darme cuenta del daño que te hago
-Soy un estúpido por pensar que tú … -Me mira a los ojos con lágrimas -Lo siento -Dice finalmente mientras se encierra en el baño
Miro hacia el suelo, he sido una completa estúpida, me he dejado llevar sin pensar ni un solo segundo que podría llegar a hacer le daño, y ahora quien paga mis actos es él no yo, debería de pagarlo yo por que él no se lo merece, debería de fijarse en otras chicas, yo soy la peor elección, aún no sé ni por qué se ha fijado en mi si soy un horror, no valgo ni si quiera como persona y ahora menos con lo que acabo de hacer, soy un asco...
Miro hacia el cuarto de baño, se me escapan unas lágrimas, no me merezco a Edu, él es un buen chico y yo... Yo soy una completa estúpida.
Me seco las lágrimas y me dirijo hacia la cocina donde estaba Miguel con unas gafas leyendo un periódico, me resultaba un tanto gracioso por que parecía un empollón cuando no lo era para nada.
Me siento a su lado, baja el periódico y me mira a los ojos, se quita las gafas y pone cara rara
-¿Qué te pasa?
Me aclaro la voz
-¿A mi? Nada de nada ¿Por qué?
-Ali ya sabes que a mi no me puedes mentir, has estado llorando
-Es que se me ha metido una mota de polvo y he estado sacándome la y se me han puesto así
-Ya, y se te ha metido una mota de polvo en los dos ojos ¿Verdad?
-Si, eso es
Vale sonaba ridículo y sabía perfectamente que Miguel no se lo estaba creyendo, puede que no fuera el chico más listo del mundo, pero para estas cosas, es sin duda el mejor.
-Ali cuéntame
-¿Desde cuándo tienes gafas? -Dije intentando cambiar de tema
-Desde los siete años, pero tú no sueles fijarte en mi, y no me cambies de tema
-No es que no me fije en ti, es que no me suelo fijar en los pequeños detalles de la gente
-Ali tenemos mil fotos juntos en las que salgo con las gafas, y en algunas de ellas tú me quitabas mis gafas y te las ponías
-¿Si? Pues tengo memoria de pez por que no me acuerdo...
-¡Ali que no me cambies de tema! Siempre me lías
-¿Yo? Eres tú que te en rollas como una persiana
-¡Ali!
Estaba claro que ya no podía seguir mintiéndole, tenía que contarle algo, pero no podía contarle la verdad, quedaría como un monstruo que sinceramente es lo que soy...
-Es que he estado pensando en Nick...
Al decir su nombre se me cogió un nudo en el corazón, aún me costaba bastante decir su nombre, aunque lo conociera de poco fue como un flechazo , nunca había sentido nada parecido por un chico...
-Ali no te encierres en tu pasado por que aún te queda un gran futuro por vivir, hay millones de chicos en el mundo, seguro que en una semana te olvidas de él
-Hay millones de chicos, si eso es verdad, pero ninguno como él
-¿Quién sabe? A lo mejor hasta conoces a alguien mejor que él
-No creo que eso sea posible
-Ali ni si quiera sabes cual es su comida favorita
Las últimas palabras de Miguel hicieron que se me cogiera aún más el corazón, tenía razón, no sabía nada de ese chico, ni si quiera sé si me gusta como es por que lo único que he visto de él es su físico y algo de personalidad, pero es que lo poco que he visto me ha gustado tanto... Y el tiempo que he pasado con él ha sido tan bueno...
Empiezo a recapacitar, quizás solo fue una tontería y no lo amo, ni si quiera sé como se apellida...
Le doy un abrazo a Miguel y me dirijo hacia el cuarto de baño
-Abre Edu -Dije aporreando la puerta
Nadie contesta...
-Edu por favor, ábreme...
Miguel se acercó a mi y me susurró que se iba a dar una vuelta, que veía que yo estaba atareada
-Edu... -Dije esta vez más dulce mientras me agachaba y dejaba la espalda contra la pared y la cabeza entre las piernas
-Lo siento joder, me arrepiento de lo que e echo, no debería de haberlo echo, no pensé y soy una estúpida por no pensar en lo que te hacía
La puerta se abrió de un golpe
-¿Te crees que un simple lo siento vale? No te mereces que te quiera, solo piensas en ti misma, si seguro que mientras te besaba pensabas en tu querido Nick que ni si quiera vas a volver a ver en toda tu vida, quizás fue una estupidez venir contigo aquí, dile a Miguel que nos vamos de aquí, y tú recoge tus cosas que te vas por tu lado sola, un momento, si no tiene cosas, pobrecita... Te lo mereces, te mereces todo lo que te está pasando por que eres una mala persona y gracias a ti voy a cambiar, no voy a volver a llorar por una chica a partir de ahora voy a usarlas como pañuelos. -Salió de la habitación cerrando la puerta con un portazo
Me siento en el suelo y empiezo a llorar, toda la culpa es mía y sola mía, no merezco vivir, lo mejor es que me entregue y que me decapiten...
Horas más tarde me levanto, miro a Edu y él solo me mira un segundo, y era una mirada de odio, luego se da media vuelta y se va al cuarto.
Cojo el pomo de la puerta, lo giro y salgo de allí... ¿Y ahora qué? Ya nada tiene sentido, ni si quiera sé como hacer para que me encuentren.
Ando por la calle, cruzo por mitad de la carretera por si tenía la suerte de que un coche me pillara, pero lo único que consigo es que den un frenazo y empiecen a gritar insultos.
Veinte minutos más tarde me canso de andar y me siento en un banco de un parque, veo a varios niños pequeños, jugando felices, en ese momento deseo volver a ser una niña pequeña, empezar de cero y que nada de esto hubiese ocurrido...
Miro a una pequeña que había sola sentada en un banco, parecía haber llorado, me miraba en bobada y decido acercarme
-¿Qué te pasa pequeña?
-Me he perdido...
-¿Y tu mamá?
-No lo sé, estaba en el centro comercial vi el parque a lo lejos corrí a jugar y ya no la he vuelto a ver -Dijo con unas lágrimas
-No llores pequeña, ya verás como la encontramos -Dije mientras la cogía en brazos
-¿Dónde está el centro comercial?
-Hacia delante -Dijo secándose las lágrimas
Comencé a andar con la pequeña en brazos, pero pasaron minutos y minutos y nada, la niña me guiaba a sitios cada vez menos poblados y ya estaba empezando a tener hambre
-¿Seguro que es por aquí?
-Si, segura, es que el centro está un poco lejos
-¿Y te sabes el camino?
-Si...
-¿Cómo te llamas? -Dije con una sonrisa
-Me llamo Leticia
-Que nombre más bonito
-Si, pero puedes llamarme Leti
-Como quieras pequeña
-¿Y tú como te llamas?
-Me llamo Alicia, pero me puedes llamar Ali
-Ali tengo hambre...
-Yo también peque
-Aquí cerca hay un restaurante, vamos a parar por fa
-Vale
Pocos minutos después llegamos al restaurante que la chica decía
-¿Qué les sirvo?
-Yo quiero una ensalada y una botella de agua del tiempo
-Yo también
-Enseguida se lo traemos
La pequeña me tubo andando hasta casi por la noche, andábamos por un bosque, todo me estaba empezando a parecer raro, muy raro
-Ali quiero andar
-De acuerdo peque
La solté en el suelo, la pequeña salió corriendo hacia atrás y comenzó a dar silbidos, de pronto salieron de los árboles varias personas con trajes negros que me acorralaron
-Valla pero si tenemos aquí a una pequeña princesa -Dijo un hombre riendo -Cogedla, esta nos sirve
Un hombre se acercaba a mi, empecé a ponerme nerviosa ¿Qué era todo esto?
-¿Quiénes sois? ¿Qué queréis de mi?
Nadie me contestó
-Dejadme en paz -Dije gritando
-Pero si tenemos a una pequeña revoltosa ¿Te ha gustado nuestra trampa?
-¿Qué queréis de mi?
-Todo
-¿Por qué yo?
-Por que fuiste la única en acercarte a la niña
Busqué con la mirada a la niña, todo era una trampa, una niña pequeña me había engañado, y ahora no sé ni lo que van a hacer conmigo...
Hola a todos, pues bueno que ya he acabado los exámenes y estoy lista para seguir haciendo la novela, intentaré subir a diario, normalmente subiré a esta hora, gracias a todos por leer y por la espera, espero que os guste y que me dejéis aunque sea un simple siguiente, y recomendad me por favor, gracias ;)

No hay comentarios:

Publicar un comentario