The story of my life

lunes, 1 de octubre de 2012

*La historia de una chica no muy normal* Capítulo 19 :)


Me acurruqué en la cama, estaba cansada, muy cansada, Miguel estaba a mi lado, ya llevaba rato dormido, me quedé contemplándolo con cara de boba.
Parecía un ángel, estaba monísimo dormido, aunque un poco gracioso, no roncaba, y eso me gustaba, no me haría mucha ilusión dormir con alguien al lado roncando, bueno directamente no podría dormir, no soporto a la gente que ronca, enserio me da coraje, eso de escuchar un ruido molesto en la oreja sin dejarte dormir ni día ni noche, odio eso, también odio que se muevan cuando duermen, no me haría para nada gracia que quien durmiese a mi lado me pegase patadas, puñetazos, me diese golpes, no parase de moverse, dios eso me saca de quicio, y encima no podría decir que no me pegue por que no lo hace adrede y eso es lo que más me fastidia, si me pueden pegar pero yo no, pues no me aguanto, a dormir en el sofá, y yo me quedaría con la cama para mi solita, tan grande y calentita, podría echarme las sábanas sin que alguien me las quitase y me dijera ''no te quedes con la manta, deja me a mi un poco'' ¿Un poco? Pero si se llevan toda la manta y luego quien coge los resfriados soy yo, y luego quien me tendría que cuidar sería yo, por que seguro que no me traerían una sopita calentita a la cama, me pondrían la tele, me darían mimitos y limpiarían por mi, no, para que sirve eso... Todo lo tendría que hacer yo, y seguro que me pondría peor y tendría fiebre y luego me subiría tanto que me deprimiría y no me podría aguantar y del agobio, me suicidaría y lo que empezó por ''No te quedes con la manta, deja me a mi un poco'' acabó con mi muerte. Vale si, soy muy dramática, pero si lo piensas bien, llevo razón.
Un pequeño estornudo sale de mi nariz, oh no, mis pensamientos se iban a convertir en realidad, venga ya, Miguel es un gorrón, me ha dejado sin manta, estoy muerta de frío y él tan panchante y calentito, pues es mi manta, así que me la quedo yo.
Tiro un poco de la manta, pero Miguel tira más fuerte y antes de que yo soltase la manta, la soltó él y hizo que me cayese de la cama y me diera un porrazo contra el suelo que hizo que mi cabeza explotara, me dolía todo el cuerpo, menudo golpe, maldito Miguel esta se la tengo guardada de por vida.
Me levanto, le tapo con la manta y me voy a su cuarto, ya que no podía dormir en el mío, me tendría que ir al suyo.
Abro la puerta, la cama estaba desecha y había un bulto, supuse que sería la almohada, no le eché cuentas y me metí en la cama lo más rápido que pude, me acurruqué y me cubrí con la manta. Poco a poco me fui quedando dormida...
-Ahh -Oí gritar cerca de mi
-¿Qué pasa? -Dije frotando me los ojos
-¿Qué haces tú aquí?
-Eso digo yo -Digo al ver a Edu a mi lado izquierdo de la cama
-Este es mi cuarto
-Pero...¿ Este no era el cuarto de Miguel?
-No, el cuarto de Miguel es el de la siguiente puerta
-Un momento, ¿no me habrás echo nada raro pensado que era Miguel?
-Ups, si, lo siento
-¿Qué me hiciste? -Dijo gritando
-Pues puede que...
-¿Puede que, qué? -Dijo alterado
-Que no te e echo nada bobo
-¿Sabes el susto que me has dado?
Solté una gran carcajada
-¿Para qué ibas al cuarto de Miguel?
-Él está en mi cuarto, me sentía sola y le dije que se quedara conmigo, pero me quitó toda la manta tiré de ella y él la soltó y hizo que yo me cayera de la cama y decidí irme a su cuarto
-¿Te caíste de la cama? -Dijo soltando una carcajada
-No te rías idiota -Dije dándole un leve golpe en el hombro
-Es que es gracioso, reconoce lo
-Bueno puede que un poco...
-¿Un poco? Muchísimo
-Si -Dije riendo
-Eres tonta enserio -Dijo dándome con la almohada en la cabeza
-Oye -Dije tirando le un cojín a la cabeza
-A mi no me provoques enana -Dijo dándome con la almohada nuevamente en la cabeza
-Oh -Dije riendo – Ahora te vas a enterar -Dije mientras le lada golpes con el cojín
-Maldita renacuaja -Dijo mientras me seguía el juego
Empezamos a reír mientras nos tirábamos cojines y nos dábamos golpes con la almohada y cojines .
Le conseguí quitar la almohada, se la tiré lejos junto con los demás cojines
-¿Así? Ahora te vas a enterar -Dijo mientras se subía encima mía y me hacía cosquillas
-No cosquillas no por favor, haré lo que sea, pero para -Dije riendo entre terrible sufrimiento
-Se te han saltado las lágrimas de la risa -Dijo riendo
-Para por favor, me duele la barriga de tanto reír
-Pero me tienes que dar algo a cambio
-Lo que sea
-Pues quiero... Un beso
-¿Un beso? ¿Donde?
-En la mejilla mal pensada
-Vale pero deja de hacerme cosquillas por favor
-De acuerdo -Dijo parando de hacerme cosquillas y tumbándose a mi lado
Me subí encima de él, le di el beso en la mejilla y empecé a hacerle cosquillas a él, y extrañamente me contagió la risa, me lo estaba pasando genial, hacia tiempo que no reía tanto
-Para por favor
-¿Qué me das a cambio?
-Lo que sea
-Pues quiero otro beso
-Ahora mismo te lo doy pero para
Paré y me tumbé a su lado, se giró y me dio un beso en la mejilla. Sin ningún motivo comencé a reír sin poder parar y acabé contagiando le la risa a Edu
-¿De qué reímos?
-No lo sé -Dije riendo aún más
-Estamos locos
-Si, pero no me importa
-Ni a mi
Poco a poco paramos de reír
-¿Sabes una cosa? Me encanta tu sonrisa
-Gracias -Dije poniéndome colorada
-Hay una frase que dice que nunca dejes de sonreír por que nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa, y esa frase tiene razón
-¿Qué quieres decir con eso?
-Que estoy enamorado de ti Ali
Se subió encima mía y comenzó a besarme apasionadamente, el corazón me latía fuerte y rápido, le seguí el beso inesperadamente, empezó a quitarse la camiseta, dios estaba buenísimo, seguimos besándonos, cada vez más apasionados, tenía la necesidad de besar lo, de amar lo...

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