Me
acurruqué en la cama, estaba cansada, muy cansada, Miguel estaba a
mi lado, ya llevaba rato dormido, me quedé contemplándolo con cara
de boba.
Parecía
un ángel, estaba monísimo dormido, aunque un poco gracioso, no
roncaba, y eso me gustaba, no me haría mucha ilusión dormir con
alguien al lado roncando, bueno directamente no podría dormir, no
soporto a la gente que ronca, enserio me da coraje, eso de escuchar
un ruido molesto en la oreja sin dejarte dormir ni día ni noche,
odio eso, también odio que se muevan cuando duermen, no me haría
para nada gracia que quien durmiese a mi lado me pegase patadas,
puñetazos, me diese golpes, no parase de moverse, dios eso me saca
de quicio, y encima no podría decir que no me pegue por que no lo
hace adrede y eso es lo que más me fastidia, si me pueden pegar pero
yo no, pues no me aguanto, a dormir en el sofá, y yo me quedaría
con la cama para mi solita, tan grande y calentita, podría echarme
las sábanas sin que alguien me las quitase y me dijera ''no te
quedes con la manta, deja me a mi un poco'' ¿Un poco? Pero si se
llevan toda la manta y luego quien coge los resfriados soy yo, y
luego quien me tendría que cuidar sería yo, por que seguro que no
me traerían una sopita calentita a la cama, me pondrían la tele, me
darían mimitos y limpiarían por mi, no, para que sirve eso... Todo
lo tendría que hacer yo, y seguro que me pondría peor y tendría
fiebre y luego me subiría tanto que me deprimiría y no me podría
aguantar y del agobio, me suicidaría y lo que empezó por ''No te
quedes con la manta, deja me a mi un poco'' acabó con mi muerte.
Vale si, soy muy dramática, pero si lo piensas bien, llevo razón.
Un
pequeño estornudo sale de mi nariz, oh no, mis pensamientos se iban
a convertir en realidad, venga ya, Miguel es un gorrón, me ha dejado
sin manta, estoy muerta de frío y él tan panchante y calentito,
pues es mi manta, así que me la quedo yo.
Tiro
un poco de la manta, pero Miguel tira más fuerte y antes de que yo
soltase la manta, la soltó él y hizo que me cayese de la cama y me
diera un porrazo contra el suelo que hizo que mi cabeza explotara, me
dolía todo el cuerpo, menudo golpe, maldito Miguel esta se la tengo
guardada de por vida.
Me
levanto, le tapo con la manta y me voy a su cuarto, ya que no podía
dormir en el mío, me tendría que ir al suyo.
Abro
la puerta, la cama estaba desecha y había un bulto, supuse que sería
la almohada, no le eché cuentas y me metí en la cama lo más rápido
que pude, me acurruqué y me cubrí con la manta. Poco a poco me fui
quedando dormida...
-Ahh
-Oí gritar cerca de mi
-¿Qué
pasa? -Dije frotando me los ojos
-¿Qué
haces tú aquí?
-Eso
digo yo -Digo al ver a Edu a mi lado izquierdo de la cama
-Este
es mi cuarto
-Pero...¿
Este no era el cuarto de Miguel?
-No,
el cuarto de Miguel es el de la siguiente puerta
-Un
momento, ¿no me habrás echo nada raro pensado que era Miguel?
-Ups,
si, lo siento
-¿Qué
me hiciste? -Dijo gritando
-Pues
puede que...
-¿Puede
que, qué? -Dijo alterado
-Que
no te e echo nada bobo
-¿Sabes
el susto que me has dado?
Solté
una gran carcajada
-¿Para
qué ibas al cuarto de Miguel?
-Él
está en mi cuarto, me sentía sola y le dije que se quedara conmigo,
pero me quitó toda la manta tiré de ella y él la soltó y hizo que
yo me cayera de la cama y decidí irme a su cuarto
-¿Te
caíste de la cama? -Dijo soltando una carcajada
-No
te rías idiota -Dije dándole un leve golpe en el hombro
-Es
que es gracioso, reconoce lo
-Bueno
puede que un poco...
-¿Un
poco? Muchísimo
-Si
-Dije riendo
-Eres
tonta enserio -Dijo dándome con la almohada en la cabeza
-Oye
-Dije tirando le un cojín a la cabeza
-A
mi no me provoques enana -Dijo dándome con la almohada nuevamente en
la cabeza
-Oh
-Dije riendo – Ahora te vas a enterar -Dije mientras le lada golpes
con el cojín
-Maldita
renacuaja -Dijo mientras me seguía el juego
Empezamos
a reír mientras nos tirábamos cojines y nos dábamos golpes con la
almohada y cojines .
Le
conseguí quitar la almohada, se la tiré lejos junto con los demás
cojines
-¿Así?
Ahora te vas a enterar -Dijo mientras se subía encima mía y me
hacía cosquillas
-No
cosquillas no por favor, haré lo que sea, pero para -Dije riendo
entre terrible sufrimiento
-Se
te han saltado las lágrimas de la risa -Dijo riendo
-Para
por favor, me duele la barriga de tanto reír
-Pero
me tienes que dar algo a cambio
-Lo
que sea
-Pues
quiero... Un beso
-¿Un
beso? ¿Donde?
-En
la mejilla mal pensada
-Vale
pero deja de hacerme cosquillas por favor
-De
acuerdo -Dijo parando de hacerme cosquillas y tumbándose a mi lado
Me
subí encima de él, le di el beso en la mejilla y empecé a hacerle
cosquillas a él, y extrañamente me contagió la risa, me lo estaba
pasando genial, hacia tiempo que no reía tanto
-Para
por favor
-¿Qué
me das a cambio?
-Lo
que sea
-Pues
quiero otro beso
-Ahora
mismo te lo doy pero para
Paré
y me tumbé a su lado, se giró y me dio un beso en la mejilla. Sin
ningún motivo comencé a reír sin poder parar y acabé contagiando
le la risa a Edu
-¿De
qué reímos?
-No
lo sé -Dije riendo aún más
-Estamos
locos
-Si,
pero no me importa
-Ni
a mi
Poco
a poco paramos de reír
-¿Sabes
una cosa? Me encanta tu sonrisa
-Gracias
-Dije poniéndome colorada
-Hay
una frase que dice que nunca dejes de sonreír por que nunca sabes
quien se puede enamorar de tu sonrisa, y esa frase tiene razón
-¿Qué
quieres decir con eso?
-Que
estoy enamorado de ti Ali
Se
subió encima mía y comenzó a besarme apasionadamente, el corazón
me latía fuerte y rápido, le seguí el beso inesperadamente,
empezó a quitarse la camiseta, dios estaba buenísimo, seguimos
besándonos, cada vez más apasionados, tenía la necesidad de besar
lo, de amar lo...
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