The story of my life

sábado, 18 de enero de 2014

If you hate me, kill me. Capítulo quince

Miro hacia la ventanilla del avión, acabamos de montarnos y vamos en primera clase, esto es agradable, aunque ciertamente nunca he viajado en avión y eso provoca en mi cierta... tensión. Más aún para mi, digamos que tengo un poco de pánico y que para incrementar ese pánico, tengo un poquito, pero solo un poquito de claustrofobia.
Nos anuncian que nos abrochemos los cinturones porque ya vamos a despegar, mi corazón se agita y no puedo evitar estar tremendamente nerviosa, el avión empieza lentamente a moverse y al principio me recuerda a un coche, pero cuando veo que se aleja de la tierra, ya no me recuerda a un paseo con Justin, y una sensación terrible recorre mi cuerpo. Mis respiraciones se vuelven agitadas casi superando a mi corazón.
-¿Estás bien? -dice alguien a mi lado, pero un pitido suena en mis oídos sin dejarme oír con claridad, todo empieza a volverse oscuro y por mi espalda se desliza mi típico sudor del pánico.
Empiezo a tener escalofríos por todo el cuerpo y un frío inunda mi espina dorsal a pesar del calor aparente en el avión.
-¿Jazmyn? ¿Estás bien? -hay una nota de angustia en la voz, noto como la conciencia se empieza a esfumar y dejo de oír todo a mi alrededor excepto ese pitido ensordecedor, el frío, el sudor y la gran molestia en el cuerpo era lo único que sentía, pero en mis labios sentí algo, se movían solos, sin yo obedecerlos ¿acaso estaban continuando un beso sin mi permiso? Intento mover cualquier otra parte de mi cuerpo pero nada me hace caso, y sin embargo mis labios obedecen a otra persona.
Y como si no fuese suficiente el frío que ya siento, sobre mi es derramado algo aún peor y no puedo evitar reaccionar, mis ojos se abren por el impacto y mi cuerpo al fin reacciona, con los ojos de par en par localizo cientos de otros pares sobre mí y me empiezo a sentir intimidada.
-¡Oh, por fin! -alguien me abraza con fuerza y una calidez me inunda.
-Estaba, yo no...
-Shh -la voz de Justin me hace callar mientras el abrazo se alarga.
-No podía moverme -añado ignorando a Justin.
-Estabas temblando, pensé que tenías frío, pedí subir la calefacción y entonces pensé que estabas dormida, y como me respondiste el beso me extrañó y luego tú...
-Justin tranquilízate -digo, por la velocidad de sus palabras y la incomprensibilidad que empezaba a sentir por sus balbuceos.
Los pares de ojos que antes tan atentamente me habían observado, lentamente dejaron de hacerlo, una azafata nos sirvió un vaso de agua a ambos y con gusto lo aceptamos. Luego los dos callamos, esperando que el ambiente se tornase más tranquilo.
-¿Por qué me besaste? -pregunto, tras varios minutos de analizar.
-¿Qué? -dice perplejo, sin esperárselo en lo absoluto.
-Quiero decir, si creías que yo estaba dormida ¿por qué lo hiciste?
-¿Y tú por qué lo correspondiste si no podías mover ninguna otra parte del cuerpo?
-Yo pregunté primero -digo, lo miro a los ojos y en ellos hay cierto brillo.
-¿Acaso tú luego me piensas responder?
-No -confieso.
-Ahí tienes mi respuesta.
Bufo y me hecho hacia atrás en mi asiento.
-¿Te encuentras ya mejor?
-¿De qué hablas? -digo abriendo un ojo para mirarlo.
-¡Jazmyn! -dice molesto.
-Se me había olvidado... ¡Gracias por recordarme mi pánico!
-Tú lo que tienes es una sobredosis de querer llamar la atención.
Cabreada lo miro, con los ojos entornados, me levanto y salgo en busca de la azafata que está a dos pasos de mí, Justin vuelve la cabeza en mi dirección para saber qué es lo que hago.
-¿Podría tener un cambio de asiento? -pregunto, esperanzada de que haya alguno libre por cualquier parte del avión.
-Lo lamento señorita, pero no tenemos ninguna plaza libre.
-Oh -detrás de mi puedo escuchar la risita de Justin triunfal.
Vuelvo a mi asiento con la cabeza gacha, tras pasar por el lado de Justin me siento mirando a la ventana, no sin antes mascullar un ''imbécil'' con el que él me responde un ''gracias'' bastante irónico.
Después de unas largas horas de viaje en avión y otro ataque de pánico al aterrizar, logramos llegar a Francia, para ser más exactos, a París.
-¿Qué te apetece hacer primero? -dice Justin con cierta alegría.
-Soltar las maletas -contesto un poco borde.
-Me refería después de eso -su mirada es severa pero no añade nada más y yo no le contesto.
Caminamos hasta parar un taxi que nos lleva hasta nuestro lujoso hotel, y mayor es mi sorpresa al saber que compartiremos habitación ¡oh Dios mío! Justin y yo en la misma habitación, compartiendo cama, esto no puede acabar bien.
-¿Qué te parece? -dice tras dejar las maletas en el suelo.
-Que tiene pocas camas -añado buscando alguna puerta secreta.
-¿No crees que iba a ser un poco raro que pidiésemos dos habitaciones o una con dos camas?
-Sí, tienes razón, lo sería.
-De todas formas, siempre que quieras puedes dormir en el suelo.
-¡Justin! -le doy un pequeño empujón que le pilla desprevenido y le hace perder el equilibrio durante unos segundos.
-¿Acabas de empujarme? -dice con una mirada retadora.
-¿Qué? No, yo soy un ángel.
Se me acerca con paso sigiloso, como si fuese un gato a punto de atacar y lentamente doy pasos hacia atrás huyendo de él, hasta que topo con la pared y él sonríe victorioso, pero sin esperárselo huyo por el lado de la cama hasta colocarme al otro lado de la habitación, Justin ríe por mi astucia pero repite mi acción y se coloca frente a mí, ésta vez me acorrala contra la esquina de la pared y me carga como un saco de patatas mientras yo doy patadas y empiezo a gritar su nombre y que me suelte, y lo hace, sobre la cama mientras me hace cosquillas.
-¡Para Justin por favor! -varias lágrimas se me escapan de la risa, pero él no se detiene.
-¿Y qué me das si lo hago?
-No tengo nada para darte -las palabras suenan cortadas a causa de la risa.
-Entonces me temo señorita que, no podré soltarla.
-¡Por favor!
-Mm, puede, y sólo puede que lo haga si reconoces que soy el chico más guapo del mundo.
-¿Qué? ¡No voy a decir eso!
-Entonces no pararé -dice con burla.
-¡Está bien, está bien! ¡Justin es el chico más guapo del mundo!
-Muy bien -dice mientras me suelta.
Mi respiración agitada se va tranquilizando mientras me relajo y me seco las lágrimas de mi rostro.
-¡Nunca dije que Justin! -digo mientras corro dirección al baño y echo el pestillo.
-Maldita seas Jazmyn, ¡nunca te metas con Justin, lo pagarás muy caro!
-Puede que seas el mejor bromista, pero yo soy la más astuta -digo con burla.
-Eso ya se verá -dice pensativo.
Para molestar a Justin, decido darme una ducha caliente para así poder también, quitar el sudor y el mal olor a causa de las horas en el avión. Me doy una de esas duchas largas y reflexivas en las que incluso te atreves a cantar.
Al salir maldigo porque no llevé ninguna ropa conmigo al cuarto de baño y ahora solo tengo para cubrirme una toalla. Me seco el pelo con una pequeña y me cubro con la grande el cuerpo, lentamente abro la puerta esperando ver a un Justin cabreado, pero me sorprendo al ver la habitación oscura y vacía y a la vez, me relajo.
Cojo una de mis maletas, pero al abrirla mayor es mi sorpresa al ver que está vacía, ¿Justin habrá metido la ropa en los armarios? Algo en él me hace dudar mucho sobre eso, pero aún así, me acerco a comprobarlo y tal y como pensé, están vacíos, las maletas de Justin están tiradas a un lado de la cama con la ropa dentro. La puerta de la habitación se abre mientras yo me encuentro revolviendo todo a mi alrededor.
-¿Buscabas esto? -dice un Justin pícaro mientras muestra una de mis prendas -pues tendrás que venir a buscarlas.
-¡Justin! -grito mientras me dirijo en grandes zancadas hacia él -devuélveme la ropa ahora mismo -lo digo frustrada y cabreada pero a él no le produce ningún miedo y comienza a correr por los pasillos.
-Maldita sea -mascullo mientras corro tras él para intentar alcanzarlo y conseguir mi ropa.
Los pasillos del hotel están transitados y Justin y yo vamos provocando alboroto por allí donde vamos, todas las miradas están fijas en nosotros, pero sobre todo en mí ¡corriendo por los pasillos tapada tan solo por una toalla!
En cuanto alcance a Justin va a morir. De verdad que lo hará, vaya vergüenza la que estoy pasando.
Y sin esperármelo en una de las esquinas se encontraba él, que me coge en brazos mientras yo grito y me devuelve a la habitación y me tumba en la cama.
-Así aprenderás que no me la puedes jugar.
Está sobre mí, su respiración está tan agitada como la mía a causa de la carrera. Mis ojos se encuentran con los suyos, pero no puedo protestar.
-¿Dónde está la ropa? -mi respiración se tranquiliza, pero la cercanía de Justin no ayuda a que mi corazón se relaje en lo absoluto.
-En un lugar seguro.
-Justin...
Y me calla, pero me calla con un beso que me pilla desprevenida y que hace que mi corazón se agite más que nunca, porque es un beso robado, de esos que te dan cuando te quieren de verdad y no porque estás fingiendo frente a las cámaras.
Mi respiración antes relajada ahora se vuelve agitada a causa del beso, pero antes de que logre normalizarla Justin me vuelve a besar, y esta vez se lo devuelvo con más ganas que la anterior.
Lentamente se separa de mi y de debajo de la cama saca mi ropa.
-Aquí tienes -dice cuando se aleja y me lanza la ropa.
Cojo algunas prendas y me vuelvo al baño a vestirme, un tanto agitada y atontada por Justin. ¡Justin me ha besado dos veces y sin cámaras! Debo de estar soñando. Aunque también cabe la capacidad de que sea parte de la molesta broma, aún así ¡lo ha hecho! Y yo no puedo estar más eufórica.
Cuando salgo del baño Justin está tumbado sobre la cama con los brazos sobre la cara.
-¿Justin?
-¿Mm? -responde.
-Nada, pensé que estabas dormido.
-No, no lo estoy, ¿te importa si me doy una ducha?
-No, claro, yo mientras arreglaré la ropa.
Justin asiente mientras coge algo de la suya y se dirige al cuarto de baño. Chico listo.
Cojo toda la ropa que está tirada bajo la cama y sobre ella a causa del revuelo que hice antes y la ordeno y coloco en el armario, hago lo mismo con la de Justin y para cuando termino la puerta del cuarto de baño se abre y Justin arreglado sale por ella.
-¿Lista?
-Claro, pero... ¿qué vamos a hacer?
-¿Te apetece ver la Tour Eiffel?
-¡Me encantaría! -digo entusiasmada.

-Pues vamos entonces -dice mientras me tiende su mano y yo la agarro con gusto.

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¡Hola!
¿Pensaban que no iba a subir? Bueno en realidad era así, pero me aplazaron el examen del martes para la semana que viene, así que este finde sólo tengo que estudiar para un examen, por eso subí capi, pero tengo un examen muy importante de física y química el jueves y el viernes uno de matemáticas, y estoy completamente pegada en los dos exámenes, así que entiendan que este viernes, probablemente no suba, y que subiría el sábado como hice hoy, pero celebro mi cumpleaños así que... Y el domingo es realmente mi cumple y no voy a escribir, pero bueno, si encuentro un hueco durante la semana subiré o bien antes o el viernes y si no lo hago, no se preocupen que no es que vaya a dejar la novela, sino que no puedo subir. Bueno espero que les haya gustado el capítulo, un beso, les quiere
Patri~

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