The story of my life

lunes, 28 de abril de 2014

Viaje para dos. Capítulo nueve

Mi corazón se acelera. Una semana. Eso es lo que ha pasado desde que llegué aquí por primera vez, y tras varias clases de defensa y preparaciones :ya estamos listos. O al menos, deberíamos. Pero no hay tiempo para asegurarnos de que lo estamos, porque de lo contrario podría ser demasiado tarde y sinceramente, mi mente y mi cuerpo no reaccionan de acuerdo con ésta elección, el dolor y el miedo es poderoso, pero más aún lo es el amor. Mi cabeza gira a una velocidad mágica, miles de recuerdos recorren mi mente, porque quien está a punto de salvar a mi hermana, o de tener la oportunidad de hacerlo, soy yo. Sólo yo.

Y el miedo, de perder mi vida por el camino, o de simplemente no llegar a salvar la suya, es tan grande, pero tan tan grande, que ni la persona más fuerte lo podría soportar. Y no, no voy a llorar por más que las lágrimas pidan salir de mí.

-¿Estás lista? -es Elliot quien habla, me mira con tristeza, pero a la vez puedo ver el miedo a través de sus ojos, está tan asustado como yo.

-No lo sé -mi voz suena rota, pero no puedo dejar que me delate, carraspeo y vuelvo a decir la frase con más claridad -¿y tú?

-No lo sé -dice, imitando mi frase. Agarro su mano con fuerza, transmitiéndole todo el cariño que puedo.

-Todo saldrá bien -es lo único que puedo murmurar, antes de que mi forzada sonrisa no se mantenga más en su lugar y desaparezca.

-Estoy seguro de eso -y es él quien sonríe, pero su sonrisa no es falsa como la mía, es verdadera, una sonrisa que transmite paz y serenidad, con la que tranquilamente podrías soñar toda la noche y aún así, no cansarte de ella.

Suspiro, mi cabeza se mantiene cabizbaja, hasta que él, con toda la suavidad del mundo, como si mi rostro fuese de porcelana, lo sube, y lentamente seca una lágrima traicionera, que yo no sabía que existía.

-Gracias -murmuro. No tengo respuesta, pero no me molesta, ya que el silencio que nos invade no es incómodo, sino reconfortante.

Se oye el ruido de la puerta, y un trajeado Michael entra tras ella.

-Seguidme -su tono no es amigable, ni simpático, ni si quiera tranquilizador, pero no queda más remedio que hacerle caso y avanzar.

Y ya no hay marcha atrás, porque después de escaleras, y escaleras y más escaleras, llegamos hasta la temible sala.
La mano de Michael se desliza por una pantalla táctil, marcando una fecha que aunque no me diga, ya sé cual es.

-¿Preparados? -tengo la tentación de negar con la cabeza, pero finalmente asiento -Voy a ajustar el tiempo a un minuto, observad todo lo que podáis y no os alejéis del portal, e inmediatamente luego vendréis y me informaréis de lo que habéis visto.

-De acuerdo -decimos ambos mientras nos acercamos al azulado portal.

Y de un instante a otro, me encuentro flotando en una espesa negrura mientras mi cuerpo da vueltas y siento una extraña sensación en el estómago, que me hace temblar, hasta que finalmente acabo aterrizando en un duro y frío suelo.

Una capa blanca recorre todo, y mi pelo poco a poco va tomando ese bonito color. Altos árboles se alzan a nuestro alrededor y el paisaje es tan bello, que hace revolcar a mi corazón. No me importaría quedarme aquí por siempre. Pero presiento que ese por siempre sólo durará unos minutos como el frío de la nieve me siga calando. A unos metros de nosotros hay un asombroso lago, que poco a poco se va congelando y va adquiriendo el color del lugar. Noto la presencia de Elliot a mi lado, pero ambos estamos demasiado ocupados admirando el paisaje como para decir palabra alguna, y sin darnos cuenta, el minuto pasa. Pero antes de eso, puedo observar a una bella muchacha, al fondo del lago, su piel es tan blanca como la nieve que nos rodea, sus ojos, por más lejos que nos encontremos, transmiten el brillante azul. Su pelo es largo y negro, haciendo destacar aún más sus bonitos ojos, y lleva un bonito vestido color rojo acompañado de sus labios del mismo color. Y como un espejismo, de repente desaparece, dejándome completamente confusa.

Entristecida, por desaparecer de aquel bonito lugar y a la vez extrañada por la aparición de aquella muchacha, tengo que volver al blanco de las feas paredes y no al de aquella mágica y especial nieve, entro a aquel maldito portal, que tanto me llega a trastornar.

Y tras relatar todo aquello que nuestra pupilas pudieron captar, nos dejan descansar para mañana volver a por más.

Y ya en mi cama, no puedo evitar soñar con aquella muchacha.


*********************************************************************************

¡Hola!

Antes que todo, perdón por no haber subido el viernes, pero es que estaba de feria y lo último que he pisado ha sido mi casa, ya de vuelta a la rutina pues aquí les subo el capi del viernes, aviso de que en dos semanas me voy a Francia de intercambio y no podré subir capítulo, para que luego no me reclamen xD pues nada, que siento que sea corto, espero que les guste, un besazo, les quiere

Patri~

2 comentarios:

  1. cacho tontaaaaaaaaaa �� que ya no subes o quee? tsss ha pasado mucho tiempo eh eh ah me han quitado el phone ���� zai te loff

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja acabo de llegar hoy de Francia :cc y el viernes me voy por la mañana de acampada, ya hasta la semana que viene no hay capi :p
      ¿Ya te han vuelto a quitar el móvil? xD anda quee, un besito guapa, love you<3

      Eliminar