Tensión. Esa es la
palabra indicada para describir el momento. Mis desgastadas
zapatillas chocan contra el suelo, mientras mi dedo da leves golpes
en la húmeda ventana. Silencio sería la palabra perfecta para
indicar el modo en el que nos encontramos, pero mentiría, ya que el
molesto ruido de una vieja radio, más el de mis piés y dedos es el
que suena, pero nada más aparte de eso.
-¿Quieres parar? - sus
palabras son bordes y firmes.
-Cuando quites eso -señalo
la radio, que en apariencias, podría decir que en cualquier momento
se va a romper a pedazos.
-Mi coche, mis normas -su
tono es firme, y el ''mi'' suena bastante reforzado.
-Mi cuerpo, mis normas -lo
imito en torno de burla.
Su mirada hace que se me
hiele la sangre, siempre lo hace, es fría y dura, expresa un odio
eterno y profundo, tanto, que da miedo. Miedo de no saber por qué,
si nunca le hice nada. Miedo de su comportamiento, de que sea capaz
de cualquier cosa, su mirada es tan oscura, que me esperaría
cualquier cosa.
¿Por qué me odia? Esa es
la pregunta, y sé que cada noche, y cada día, me preguntaré lo
mismo. Nunca me han odiado, no de esta manera. Hay personas que
consideran que otra la odia por meras tonterías, porque les miran
mal, les contestan borde, pero esto... No tiene nada que ver, supera
mis expectativas, nunca pensé que pudiese odiarme tanto alguien, y
más aún, sin motivo aparente.
Aprieta las manos contra
el volante, tanto, que se le marcan los nudillos. No me mira, y eso
me alivia, porque soportar esos ojos negros chispeantes puede llegar
a ser muy duro, tanto, que estoy segura de que otra persona no
hubiese aguantado un segundo a su lado.
-¿Qué ha sido todo ese
royo del centro interno? -pregunto, curiosa de saber toda la verdad.
-No es ningún royo, como
tú lo llamas, es la pura verdad.
-Bueno, verdad verdad...
No sé yo.
-Ciertamente si que vas a
ir a un centro interno, lo único que no es cierto de ahí, es mi
nombre, que soy el director, y que ha sido un sorteo.
-¿Y el director ha
permitido todo esto? -el corazón se me acelera, al pensar que dentro
de la gran mentira que es mi vida, hay otra más.
-Es complicado -murmura,
se despeina con una mano, y con la otra gira el volante en una curva.
-Pues explicate -mi voz no
permite réplicas.
-Digamos que hemos tenido
un donativo con el centro. Un pequeño donativo.
-Define pequeño -mi cara
es de perplejidad total.
-Nada, no es una suma
importante.
-Define pequeño -vuelvo a
decir.
Vuelve la cabeza hacia mi
lado y sonríe, se vuelve a pasar la mano por el pelo y luego vuelve
a mirar hacia la carretera.
-Un par.
-¿Un par de qué?
-Un par de miles.
-Estás de broma, ¿verdad?
-niega con la cabeza, y mi boca se abre y cierra muchas veces -me
parece increible que se dejen comprar así -murmuro indignada
-alguien debería de hacer algo.
Ríe entre dientes
mientras niega con la cabeza.
-¿Y tú vas a ir a
denunciarle después de haberlo comprado? -ésta vez su sonrisa es de
puro dientes, dientes blancos y perfectos, que lo hacen ver joven y
risueño.
-¡Yo no lo he comprado!
-mis mofletes se inflan como los de un pez, y él vuelve a reír,
mientras mis mejillas se vuelven sonrojadas -no tiene gracia.
-Bueno, técnicamente lo
has hecho -niego un montón de veces indignada, y él sigue riendo.
-Yo no hago cosas ilegales
-murmuro, mis mejillas arden de vergüenza.
-Pues en dos días, has
debido de hacer quinientas.
-Me he dado cuenta -agacho
la cabeza, y cuando la subo, sonrío -¿qué es eso del centro
interno?
-Oh, nada importante, uno
con monjas y calabozos para dormir, no sin rezar una oración cada
media hora, por supuesto.
-¿Qué? -mi cara va
pasando de rojo, al azul para luego quedarse en morado.
Sus carcajadas resuenan
por todo el coche, más mi cara sigue siendo del color de una
berenjena.
-Es una broma -niega con
la cabeza, y yo suspiro ingidnada.
-No es gracioso -me cruzo
de brazos, como una niña pequeña.
-Para mí sí.
Su risa hace que me una a
él, pero el trayecto se acaba, y lo que había sido un rato
divertido, acaba siendo el peor infierno.
Mi infierno.
*********************************************************************************
¡Hola!
Aquí les traigo un nuevo capi ^^ lo siento por no subir la semana pasada, pero ya avisé de que no iba a poder. Y bueno, como pequeña recompensa lo subí un día antes, jueves. Dar millones de gracias por todas las visitas que ha tenido el blog en mi ausencia. Y decir que la semana que viene habrá capítulo, no estoy un cien por cien segura, pero sí un noventa :) espero que les haya gustado, sé que es cortito, pero entre que no he tenido tiempo y que no estoy pasando un buen momento, pues nada. Muchas gracias por leer cada semana mis tonterías y soportarme, un besazo y un abrazo enorme, les quiere
Patri~
No hay comentarios:
Publicar un comentario