The story of my life

sábado, 19 de abril de 2014

Viaje para dos. Capítulo ocho

Miradas curiosas observan quién es la chica que arrastra los pies por el pasillo, cuando observan quién es, pasan a ser despectivas. Sonrisas de bienvenida, que por mi parte podrían devolverse al lugar de donde han venido.
Y al fondo, justo en la esquina de la derecha, se encuentra mi salvación.

-¡Elliot! -saludo cuando me acerco, me responde con una sonrisa y dos besos, que acaban quedando marcados en mis mejillas aún después de haber sido dados.

-¡Buenos días Iris! -mi sonrisa se ensancha, y a modo de respuesta le paso la mano por el pelo.

Avanzamos por los blancos pasillos hasta una sala desconocida, esta vez, en lugar de bajar escaleras, las subimos. Tan sólo son dos plantas, pero parece un camino interminable de subir.

-Tened cuidado con el último escalón, tiene truco -murmura quejoso Brad.

-¿Qué quieres decir? -mi ceja intenta alzarse en modo de no entender, pero acabo haciendo un mohín extraño con la cara que hace reír a Sofía, una de las chicas que nos acompaña.

-Quiero decir que si lo pisáis, caeréis al vacío. Y sólo los más astutos saben salir de allí.

-¿Y eso por qué? Alguien podría bajar corriendo y sin darse cuenta pisarlo.

-Es para que no pase gente no deseada.

-Podría caer uno de los vuestros.

-Que hubiese tenido cuidado.

-Podrías ser tú -murmuro frustrada.

-Culpa mía entonces, un pequeño castigo.

-¿Realmente piensas que un pequeño despiste merece ser pagado con la muerte?

-Te está tomando el pelo -insinúa Elliot en mi oído.

-Cualquier fallo debe ser castigado -su tono está impregnado de frialdad, nada que ver con el tono usado en el coche.

-Somos humanos, por lo tanto no somos perfectos y cometemos errores, no por ello debemos ser castigados de manera tal cruel.

-Estamos diseñados para mejorar, si tú no sabes usar esa habilidad que tienes, probablemente serás poco productiva.

-Poco productivo vas a ser tú como te deje estéril de una patada.

Se oyen pequeñas risas de fondo, que me animan a seguir atacando a Brad, el cual parece ser el peor simio de la historia.

-¿Y vosotros de qué os reís? -se vuelve enfadado, echando chispas con la mirada que hacen parar las risas de fondo.

-Se ríen de ti- al contrario que ellos, mi cabeza no queda gacha, sino más alta, dispuesta a ganar este asalto.

-Tú no te metas, esto no va contigo.

-Oh, créeme, va más conmigo que con ellos.

Murmura cosas que no se pueden entender, y doy así, por ganada la victoria. Después, llegamos al temible escalón.

-¿Realmente crees que ese escalón nos tragará si lo pisamos? -me pregunta Elliot.

-Lo dudo mucho, seguro que lo dice para meternos miedo.

-Sí, tienes razón.

-Os equivocáis, este escalón os engullirá como pongáis un sólo pié encima de él.

-No nos asustas, ni tú ni tus malos trucos.

-Adelante, probadlo.

-No sé si deberíais -murmura Sofía

-Bien, a la de tres nos apoyamos los dos sobre él -mis palabras van dirigidas a Elliot, y ambos decididos no hacer caso de las súplicas de Sofía.

-Uno.

-Dos.

-Y...

-¡Tres!

Saltamos a la vez sobre el blanco escalón, e inmediatamente siento como floto en el aire y caigo al vacío. Caigo, caigo y caigo. Y no dejo de caer.

-¡Elliot! -grito, tras dar varios manotazos y no encontrarlo a mi lado.

-Estoy aquí -su voz suena a unos metros de mí, y nadando en el vacío, consigo llegar hasta él.

-¿Alguna idea de cómo salir de aquí? -las mariposas del miedo a la caída siguen habitando en mí.

-Pensaba que la tenías tú.

Todo lo que veo es oscuridad, y lo único que siento aparte de la fuerte corriente que me arrastra al vacío, es la mano de Elliot.

-Brad ha dicho que sólo los más listos salen de aquí, además de que si fuese muy peligroso, no hubiese dejado nunca que ambos cayésemos.

-Pero... ¿cómo vamos a salir de aquí?

-No lo sé, piensa.

Suelto lentamente su mano y nado en el vacío, vacío que no parece ocupar más que unos diez metros en total de ancho. Hablamos de que competimos contra gente que tiene artilugios del futuro, y para mí, la psicología se basa en el mayor avance para armas y trampas que usar, por lo que dudo mucho que no hayan avanzado en esa materia. Lo que quiere decir que hay un 50% de probabilidades de que esto se trate de un cuadrado, en el que aparte de medir diez metros de ancho, también los mida de largo. La sensación de caída puede ser una mala pasada de nuestro cerebro. Todo es psicológico, el miedo lo es, incluso el alcohol puede llegar a serlo.

El primer paso para salir de aquí, puede consistir en mentalizarme de que no existe ninguna caída, para que las molestas mariposas se vayan. El segundo, en tratar de encontrar el artilugio que haga volar nuestro cuerpo. Y estoy segura de que sólo es una máquina que nos deja flotando, y que no nos deja movernos ni hacia arriba ni hacia bajo, por lo tanto, debe de haber alguna trampilla o clase de interruptor en los laterales.

Me deslizo con rapidez hasta la pared más cercana, es lisa y suave, paso ambas manos por ella de arriba hacia abajo, hasta donde mi cuerpo puede alcanzar, nada, tampoco hay nada en la segunda, ni en la tercera. Ni en la cuarta, pero justo en el borde de la última, cuando comunica con la primera, la pared da la sensación de ser más rugosa. Primero un golpe, y luego otro, para comprobar que lo que suena es hueco. Me desplazo hacia la izquierda, doy un golpe, pero no suena nada, lo que comprueba mi teoría.

-Elliot ven aquí -tarda tan sólo unos segundos en llegar hasta mi lado -¿puedes golpear aquí hasta romperlo? -mi mano alcanza la suya, sudorosa y caliente, y la coloca justo en el punto rugoso.

-Puedo intentarlo.

Me aparto un poco para dejar que golpee la pared, hasta que finalmente, lo consigue, y lo que empieza por una pequeña raja, acaba siendo un gran hueco, por el que cabemos ambos. Primero entro yo, parece una trampilla de ventilación, y efectivamente, lo es. Tras un golpe seco, tiro las rejillas que encuentro tras varios minutos de exploración, y el pequeño cuadrado deja ver la gran sala en la que estuve la última vez, además de estar completamente llena. De un salto me coloco frente a todos, y tras mí, Elliot.

-Buenos días -alzo la voz mientras lo digo, además se posa en mí una gran sonrisa de satisfacción al ver las caras perplejas de todos.

Me acerco a una silla libre y me siento, todas las miradas siguen fijas en mí, un leve murmullo acaba siendo un gran barullo.

-¡Silencio por favor! - es Michael quien grita haciendo callar a todos.

Me acomodo, esperando las preguntas.

-Impresionante Iris... -murmura -nunca nadie había conseguido salir con tanta rapidez, incluso las mentes más listas han tardado horas en salir de ahí, ¿cómo lo has averiguado?

-El cerebro es la mejor arma que el humano puede usar -explico lentamente -era de esperar que en el futuro las nuevas generaciones se diesen cuenta de eso, y de que pueden hacer más daño atacando psicológicamente, que físicamente.

-Increíble, simplemente increíble. Me alegro de saber que una persona tan inteligente como tú esté con nosotros.

-No te equivoques, yo no estoy con vosotros, no soy de los vuestros, yo sólo vengo a salvar a mi hermana -lo señalo, acusadoramente.

-Contigo, seguro que será mucho más fácil.

Y cómo me gustaría a mí que así fuese.



*********************************************************************************

¡Hola!

Ya sé que hoy es sábado, y que debería de haber subido ayer, pero tengo un buen motivo y es... Bueno no voy a engañaros, me daba mucha pereza xD y sí, lo tenía ya escrito, pero subir este significaba escribir el siguiente para tener la pequeña reserva de la semana que viene, así que hoy me armé de valor y vencí a la pereza, aunque admito que el próximo capítulo es un poco (sisi, un poco...) corto. Eso sí, lleno de misterios porque en el próximo capítulo ¡por fin nuestros protagonistas se adentran en el año 5000! En el capi 10 prometo poner mucho más sobre el nuevo sitio, y sucederán muchas cositas...Eso si se me ocurren antes, ya sabéis que la  novela se va desarrollando conforme escribo y que cada capítulo tiene la esencia de mi estado de ánimo. Si estoy enfadada: hay peleas. Si hay bromas: estoy contenta. Si hay amor: eso es porque soy una romántica más que nada :p .Y finalmente, si hay desamor o tristeza: es porque realmente estoy mal. 
Un millón de gracias por leer y aguantarme cada semana, un besazo enorme y una gran abarzo, les quiere

Patri~

No hay comentarios:

Publicar un comentario