Miradas curiosas observan
quién es la chica que arrastra los pies por el pasillo, cuando
observan quién es, pasan a ser despectivas. Sonrisas de bienvenida,
que por mi parte podrían devolverse al lugar de donde han venido.
Y al fondo, justo en la
esquina de la derecha, se encuentra mi salvación.
-¡Elliot! -saludo cuando
me acerco, me responde con una sonrisa y dos besos, que acaban
quedando marcados en mis mejillas aún después de haber sido dados.
-¡Buenos días Iris! -mi
sonrisa se ensancha, y a modo de respuesta le paso la mano por el
pelo.
Avanzamos por los blancos
pasillos hasta una sala desconocida, esta vez, en lugar de bajar
escaleras, las subimos. Tan sólo son dos plantas, pero parece un
camino interminable de subir.
-Tened cuidado con el
último escalón, tiene truco -murmura quejoso Brad.
-¿Qué quieres decir? -mi
ceja intenta alzarse en modo de no entender, pero acabo haciendo un
mohín extraño con la cara que hace reír a Sofía, una de las
chicas que nos acompaña.
-Quiero decir que si lo
pisáis, caeréis al vacío. Y sólo los más astutos saben salir de
allí.
-¿Y eso por qué? Alguien
podría bajar corriendo y sin darse cuenta pisarlo.
-Es para que no pase gente
no deseada.
-Podría caer uno de los
vuestros.
-Que hubiese tenido
cuidado.
-Podrías ser tú -murmuro
frustrada.
-Culpa mía entonces, un
pequeño castigo.
-¿Realmente piensas que
un pequeño despiste merece ser pagado con la muerte?
-Te está tomando el pelo
-insinúa Elliot en mi oído.
-Cualquier fallo debe ser
castigado -su tono está impregnado de frialdad, nada que ver con el
tono usado en el coche.
-Somos humanos, por lo
tanto no somos perfectos y cometemos errores, no por ello debemos ser
castigados de manera tal cruel.
-Estamos diseñados para
mejorar, si tú no sabes usar esa habilidad que tienes, probablemente
serás poco productiva.
-Poco productivo vas a ser
tú como te deje estéril de una patada.
Se oyen pequeñas risas de
fondo, que me animan a seguir atacando a Brad, el cual parece ser el
peor simio de la historia.
-¿Y vosotros de qué os
reís? -se vuelve enfadado, echando chispas con la mirada que hacen
parar las risas de fondo.
-Se ríen de ti- al
contrario que ellos, mi cabeza no queda gacha, sino más alta,
dispuesta a ganar este asalto.
-Tú no te metas, esto no
va contigo.
-Oh, créeme, va más
conmigo que con ellos.
Murmura cosas que no se
pueden entender, y doy así, por ganada la victoria. Después,
llegamos al temible escalón.
-¿Realmente crees que ese
escalón nos tragará si lo pisamos? -me pregunta Elliot.
-Lo dudo mucho, seguro que
lo dice para meternos miedo.
-Sí, tienes razón.
-Os equivocáis, este
escalón os engullirá como pongáis un sólo pié encima de él.
-No nos asustas, ni tú ni
tus malos trucos.
-Adelante, probadlo.
-No sé si deberíais
-murmura Sofía
-Bien, a la de tres nos
apoyamos los dos sobre él -mis palabras van dirigidas a Elliot, y
ambos decididos no hacer caso de las súplicas de Sofía.
-Uno.
-Dos.
-Y...
-¡Tres!
Saltamos a la vez sobre el
blanco escalón, e inmediatamente siento como floto en el aire y
caigo al vacío. Caigo, caigo y caigo. Y no dejo de caer.
-¡Elliot! -grito, tras
dar varios manotazos y no encontrarlo a mi lado.
-Estoy aquí -su voz suena
a unos metros de mí, y nadando en el vacío, consigo llegar hasta
él.
-¿Alguna idea de cómo
salir de aquí? -las mariposas del miedo a la caída siguen habitando
en mí.
-Pensaba que la tenías
tú.
Todo lo que veo es
oscuridad, y lo único que siento aparte de la fuerte corriente que
me arrastra al vacío, es la mano de Elliot.
-Brad ha dicho que sólo
los más listos salen de aquí, además de que si fuese muy
peligroso, no hubiese dejado nunca que ambos cayésemos.
-Pero... ¿cómo vamos a
salir de aquí?
-No lo sé, piensa.
Suelto lentamente su mano
y nado en el vacío, vacío que no parece ocupar más que unos diez
metros en total de ancho. Hablamos de que competimos contra gente que
tiene artilugios del futuro, y para mí, la psicología se basa en el
mayor avance para armas y trampas que usar, por lo que dudo mucho que
no hayan avanzado en esa materia. Lo que quiere decir que hay un 50%
de probabilidades de que esto se trate de un cuadrado, en el que
aparte de medir diez metros de ancho, también los mida de largo. La
sensación de caída puede ser una mala pasada de nuestro cerebro.
Todo es psicológico, el miedo lo es, incluso el alcohol puede llegar
a serlo.
El primer paso para salir
de aquí, puede consistir en mentalizarme de que no existe ninguna
caída, para que las molestas mariposas se vayan. El segundo, en
tratar de encontrar el artilugio que haga volar nuestro cuerpo. Y
estoy segura de que sólo es una máquina que nos deja flotando, y
que no nos deja movernos ni hacia arriba ni hacia bajo, por lo tanto,
debe de haber alguna trampilla o clase de interruptor en los
laterales.
Me deslizo con rapidez
hasta la pared más cercana, es lisa y suave, paso ambas manos por
ella de arriba hacia abajo, hasta donde mi cuerpo puede alcanzar,
nada, tampoco hay nada en la segunda, ni en la tercera. Ni en la
cuarta, pero justo en el borde de la última, cuando comunica con la
primera, la pared da la sensación de ser más rugosa. Primero un
golpe, y luego otro, para comprobar que lo que suena es hueco. Me
desplazo hacia la izquierda, doy un golpe, pero no suena nada, lo que
comprueba mi teoría.
-Elliot ven aquí -tarda
tan sólo unos segundos en llegar hasta mi lado -¿puedes golpear
aquí hasta romperlo? -mi mano alcanza la suya, sudorosa y caliente,
y la coloca justo en el punto rugoso.
-Puedo intentarlo.
Me aparto un poco para
dejar que golpee la pared, hasta que finalmente, lo consigue, y lo
que empieza por una pequeña raja, acaba siendo un gran hueco, por el
que cabemos ambos. Primero entro yo, parece una trampilla de
ventilación, y efectivamente, lo es. Tras un golpe seco, tiro las
rejillas que encuentro tras varios minutos de exploración, y el
pequeño cuadrado deja ver la gran sala en la que estuve la última
vez, además de estar completamente llena. De un salto me coloco
frente a todos, y tras mí, Elliot.
-Buenos días -alzo la voz
mientras lo digo, además se posa en mí una gran sonrisa de
satisfacción al ver las caras perplejas de todos.
Me acerco a una silla
libre y me siento, todas las miradas siguen fijas en mí, un leve
murmullo acaba siendo un gran barullo.
-¡Silencio por favor! -
es Michael quien grita haciendo callar a todos.
Me acomodo, esperando las
preguntas.
-Impresionante Iris...
-murmura -nunca nadie había conseguido salir con tanta rapidez,
incluso las mentes más listas han tardado horas en salir de ahí,
¿cómo lo has averiguado?
-El cerebro es la mejor
arma que el humano puede usar -explico lentamente -era de esperar que
en el futuro las nuevas generaciones se diesen cuenta de eso, y de
que pueden hacer más daño atacando psicológicamente, que
físicamente.
-Increíble, simplemente
increíble. Me alegro de saber que una persona tan inteligente como
tú esté con nosotros.
-No te equivoques, yo no
estoy con vosotros, no soy de los vuestros, yo sólo vengo a salvar a
mi hermana -lo señalo, acusadoramente.
-Contigo, seguro que será
mucho más fácil.
Y cómo me gustaría a mí
que así fuese.
*********************************************************************************
¡Hola!
Ya sé que hoy es sábado, y que debería de haber subido ayer, pero tengo un buen motivo y es... Bueno no voy a engañaros, me daba mucha pereza xD y sí, lo tenía ya escrito, pero subir este significaba escribir el siguiente para tener la pequeña reserva de la semana que viene, así que hoy me armé de valor y vencí a la pereza, aunque admito que el próximo capítulo es un poco (sisi, un poco...) corto. Eso sí, lleno de misterios porque en el próximo capítulo ¡por fin nuestros protagonistas se adentran en el año 5000! En el capi 10 prometo poner mucho más sobre el nuevo sitio, y sucederán muchas cositas...Eso si se me ocurren antes, ya sabéis que la novela se va desarrollando conforme escribo y que cada capítulo tiene la esencia de mi estado de ánimo. Si estoy enfadada: hay peleas. Si hay bromas: estoy contenta. Si hay amor: eso es porque soy una romántica más que nada :p .Y finalmente, si hay desamor o tristeza: es porque realmente estoy mal.
Un millón de gracias por leer y aguantarme cada semana, un besazo enorme y una gran abarzo, les quiere
Patri~
No hay comentarios:
Publicar un comentario