The story of my life

jueves, 17 de octubre de 2013

If you hate me, kill me. Capítulo dos

Siento como varias lágrimas recorren mis mejillas, estaba ahí, justamente a unos centímetros de mí, tantas y tantas noches que había soñado con este momento y ahora que por fin lo tengo, quiero que sea una terrible pesadilla, y no sé si por fortuna o por desgracia, lo tengo frente a mí.
Justin, mi querido y amado Justin, estando a unos centímetros y que tocarlo sea uno de los riesgos de mi vida, desde aquí puedo oler su dulce aroma, tantas veces había soñado en dormir en su regazo y poder aspirar su olor, tantas veces había soñado con saber como huele, como es... Y ahora simplemente quiero desaparecer, pero eso no va a suceder. Dios, ¿por qué me malinterpretas siempre? Quería estar con él, sí, pero no de esta manera, Justin... Él me matará, la persona que más amo en el mundo, la que me alegra día a día y me mantiene en este mundo, va a ser la misma que haga que desaparezca de él.
Oh Justin... Si tú supieras cuantas veces he pasado llorando escuchando tu dulce voz mientras mentalmente me susurrabas un ''todo estará bien'' cuantas veces me habías acunado sin necesidad de tocarme, cuantas veces me habías dado esa chispa de esperanza que le faltaba a mi vida, y ahora me la quitas, ¿cómo es posible?
Justin pasó junto a mi en algún momento de mis pensamientos y se colocó frente a mi de rodillas.
-Sabes... He estado a punto de perderlo todo por culpa tuya, y como comprenderás no puedo dejar que te vayas de rositas, tienes que pagar tus consecuencias, llevo más de una hora pensando cuál será tu muerte, pero ahora que te tengo aquí creo que debería de divertirme un rato -sus ojos se vuelven oscuros y una sonrisa sombría asoma en su rostro.
Solo puedo temblar de miedo ante sus palabras, ¿Qué... qué me va a hacer?
-Justin -jadeo en un sollozo.
-Estoy aquí pequeña perra -susurra con una chispa de malicia.
-Oh dios mío -sollozo un poco más fuerte que antes- ¿qué pasó contigo? ¿dónde está el chico del que me enamoré?
-Ese murió hace tiempo, cuida esa boca si no quieres ir al mismo lugar que él.
Sollozo aún más fuerte que todas las veces anteriores, ¿voy a morir?
-No por favor... Yo... Yo lo siento, no era mi intención... Si hubiese sabido que eras tú... Oh dios... Nunca podría hacer nada que te perjudicase... Yo... Yo simplemente llevo diez años enamorada de ti...
-¿Crees que me lo voy a creer estúpida? ¡¿Crees que soy idiota?! -bajo la mirada, dije toda la verdad -¡Contesta maldita inútil!
-No pretendo que me creas, solo te decía la verdad.
-¿Sabes? -Justin ahora daba vueltas por la claustrofóbica habitación- mañana tú y tus estúpidas ''verdades'' estarán enterradas bajo tierra.
-¿Y por qué no lo haces ya? ¡Qué más me da ya! Solo vivía por y para tí, y resulta que ahora eres tú quien tiene mi vida en sus manos, ¡hazlo ya joder! -Justin me mira estupefacto sin saber que hacer -¡que lo hagas te dije! ¡Mátame!
-A las mujeres no hay quien las entienda -dice con una mueca en su rostro -deberías de estar rogando por tu vida, pero tú -me señala- tú ruegas porque te mate.
-El único motivo por el que vivía es ahora el motivo por el cuál voy a morir – Ladeo la cabeza y muestro una sonrisa torcida.
-Mira estúpida, si me estás tomando el pelo...
-Si te estoy tomando el pelo, ¿qué? -mi sonrisa se hace más ancha, hace rato que dejé de llorar -¿me vas a matar? ¡pues hazlo! ¡te estoy esperando valiente!
Justin se acerca enfurecido y me agarra por el cuello de la camisa.
-¿Sabes qué perra? Que no te pienso dar el jodido gusto de morir, ¿dices que yo lo soy todo para ti? Pues lo seré, me tendrás siempre en tu mente, seré el hijo de puta que te haga la vida imposible día a día, hasta que te canses y tu pena sea tan grande por morir, que pedirás y rogarás que te mate y yo mismo te descuartizaré con mis propias manos, oh, mi satisfacción será tan grande.
-No tienes los cojones suficientes para hacerlo -le reto, y en sus ojos hay un brillo que identifico como diversión.
-¿Me estás poniendo a prueba? -levanta una ceja y ahora es él quien sonríe -te estás metiendo en terreno peligroso.
-¿No crees que ya estoy metida en él? -digo y su sonrisa es más ancha aún.
Se acerca tanto a mi que puedo oír su respiración.
-Sí, lo estás, y cada segundo de tu vida desearás no haber desobedecido.
-Eso habrá que verlo -sonrío con malícia y él me mira con aires de superioridad.
-Adelante perra, bienvenida a la tortura -dice antes de salir por la puerta quedando así la pequeña habitación completamente a oscuras y en silencio.
Lo único que se puede oír es mi agitada respiración, y mi corazón desbocado.
¿Qué acabo de hacer? Acabo de retar al gran Justin Bieber.
Cuando me decían que Justin era malo... Debí escuchar, si él quiere puede matar a alguien por el simple hecho de pestañear, y no queda resto alguno de conciencia en su memoria. ¿Qué ocurrió con él? Antes... Antes era increíble estar con él, el sueño de toda chica, poder abrazarlo era la vida de muchas, mi vida. Poder sentirlo... La esperanza que pocas pudieron obtener. Y poder verlo... Bueno, eso es lo que acabo de hacer, aunque no del modo en que realmente me gustaría.
Yo solo pedía poder abrazarlo y decirle lo mucho que significa para mí, que es el amor de mi vida desde que tengo conciencia, que pasar el resto de mi vida y envejecer junto a él es mi objetivo, despertar todos los días a su lado y escuchar un ''buenos días princesa'' es mi meta, que me ame tanto como lo amo yo a él, eso es lo que necesito. Esa chispa que me ha mantenido viva durante tanto tiempo, esa, que me ha ayudado en todos esos malos momentos, solo por él. Cada lágrima que derramaba se convertía en sonrisa, cada insulto, se convertía en un alago, y solo gracias a él.
¿Qué pasará ahora conmigo? ¿Se preocuparán por mi? ¿Me estarán buscando? ¿Me habrá echado alguien en falta? Lo dudo mucho...
Ahora que tengo a Justin en mis manos, deseo morir. En unas horas mi vida se ha convertido en una ironía, ¿Por qué todo me pasa a mi? Cuando quiero morir, no me dejan hacerlo.
La puerta se abre, pero extrañamente ya no tengo miedo, no tengo miedo a lo que me hagan, ni mucho menos miedo a la muerte. Un hombre bastante alto y robusto me saca de la habitación a rastras, pasamos por lujosos pasillos y bajamos por lo que parece ser un túnel subterráneo, paramos en una sala con celdas, genial.
-Entra aquí -dice el hombre mientras de un empujón me mete en una asquerosa y sucia celda, en una esquina hay un colchón roto y desaliñado, en la pared contraria hay un retrete acompañado de un lavabo.
El hombre desde fuera por debajo pasa un plato de comida con un vaso de agua del que la mitad fue derramada al ser lanzada, y unas sucias mantas que coloco sobre el colchón. Hace un calor asfixiante, el hombre sale de allí dejándome completamente sola, la habitación está iluminada por una tenue bombilla que se tambolea de un lado a otro y parece que pronto va a caer en picado, miro el plato y dudo unos momentos de si debo comer o no, podría llevar cualquier tipo de droga, más tarde decido que lo mejor es probar bocado, las patatas medio crudas son insípidas, y el arroz demasiado duro, unos trozos de filete tiesos lo acompañan, el agua es medio blanca gracias a la gran cantidad de cloro que lleva.
-Te acostumbrarás -doy un respingo y casi acabo atragantada con el agua, la voz era débil y provenía de la celda de al lado, ni si quiera me había dado cuenta de que tenía compañía. Una mujer pálida, con grandes bolsas debajo de sus negros y profundos ojos , que desprenden dolor y ansiedad por ser liberada, su cuerpo casi esquelético me produce un escalofrío, su larga melena negra llega por las rodillas, está descuidada y estropeada, me mira con ojos saltones y asustadizos, sonríe tímida y puedo ver que sus dientes están estropeados, a pesar de su estado puedo decir que es una mujer joven, tal vez de mi edad o incluso más joven. Entonces me doy cuenta de que es mi reflejo en unos años, poco a poco me consumiré y moriré con el más profundo dolor... En ese instante me llegan las palabras de justin a la cabeza '' hasta que te canses y tu pena sea tan grande por morir, que pedirás y rogarás que te mate y yo mismo te descuartizaré con mis propias manos''
-¿Quién eres? -lo digo en un susurro como si temiese de ella.
-Soy Marie, diría que estoy encantada... Pero no creo que sea el caso -su voz suena amarga en las últimas palabras.
Al ver que yo ya no decía palabra alguna, susurró un ''¿y tú? ¿quién eres''
-Yo... Yo soy Jazmyn.

*********************************************************************************************
¡Buenas! Aquí traigo el capítulo dos de esta historia, en primer lugar darles millones de gracias por la gran bienvenida que ha obtenido esta historia, wow es impresionante, no me esperaba tanto, hacía tiempo que blogger no estaba tan lleno, en fin que mañana les traeré el capítulo tres, estoy intentando escribir todos los días un capítulo, aunque la semana que viene las voy a pasar fatal porque tengo tres exámenes muy importantes y difíciles el viernes, aún así al menos el lunes y martes subiré capítulo, de todas formas a medida que vaya actualizando les iré contando, en fin que aquí les dejo el segundo capítulo, espero que disfruten de él y que les haya gustado, aviso de que en wattpad subiré en un rato el capítulo cuatro, allí siempre iré dos capítulos por delante, en fin, gracias por su atención y si pueden recomendarme, se los agradecería, les quiere
Patri~





















No hay comentarios:

Publicar un comentario