The story of my life

miércoles, 16 de octubre de 2013

If you hate me, kill me. Capítulo uno


Justin... ¿Dónde estará? Me gustaría tanto poder estar con él, olerlo, besarlo, abrazarlo, amarlo... Pero es simplemente imposible, por más que lo busco no logro encontrarlo.
Todos dicen que estoy loca, que ni si quiera debía de pensarlo, muchos no entienden como puedo amar a un ser humano como él, ¿y por qué no hacerlo? Él me dio los mejores momentos de mi vida, me sacó las mejores sonrisas, las mejores lágrimas, él me dio un motivo por el cuál vivir, sin él probablemente me habría suicidado, él me dio motivos por los cuales luchar y seguir adelante, mi ídolo, mi héroe, mi inspiración, mi vida... Todo se resume en él.
Luego de tantas ''beliebers'' que iban criticando a otras porque no eran verdaderas, ellas hicieron eso que dijeron que nunca harían, lo dejaron, se marcharon. Pero yo no, dije que en lo bueno y en lo malo, y le prometí un para siempre, y digo que lo pienso cumplir.
Su sonrisa... Cuando pienso en su sonrisa un grupo de mariposas acude a mi interior para rebolotear y hacerme llevar hasta las estrellas y no dejarme caer jamás, cuando escucho su voz... Ahí es cuando realmente muero de amor, es simplemente él lo que me hace amarlo.
¿Qué será de él? A veces es duro ver que no da muestras de vida, él simplemente puede desaparecer por dos largos meses sin dar muestras de vida, y yo solo puedo esperar al ataque del gran Bieber, porque siempre vuelve.
Aparto el ordenador a un lado y suspiro de frustración, no lo encuentro por ningún lado, ¿dónde se habrá metido? Necesito encontrarlo.
Bajo las escaleras y salgo a la calle, necesito despejarme, tanto pensar en Justin me está matando, llevo cuatro meses sin saber de él, ¿le habrá pasado algo? No... Eso es absurdo, a él nunca le podría pasar nada, porque si le pasa algo... Yo simplemente muero.
¿Qué hago en este mundo sin él? Me mantengo viva por un motivo : su sonrisa.
Triste, lo sé, que la sonrisa de una persona que ni si quiera sabe que existes sea lo único que te mantiene con vida.
Camino hacia el centro comercial, entro a una tienda de ropa para mirar si hay algo interesante o que merezca la pena, tras ver varias pendras buenas decido que es mejor ir al banco para sacar algo de dinero y así comprarlas, el banco no está muy lejos, sólo a unas cuadras.
Cuando llego introduzco la tarjeta y la máquina solo me da error, tras varios intentos decido que lo mejor es entrar, con un suspiro de frustración entro al banco y hago cola, varias personas están en la misma situación que yo , tienen aspectos cansados por lo que deduzco que llevan bastante aquí.
Miro a mi alrededor y noto algo raro en el ambiente, hay personas inquietas que miran de un lugar a otro esperando algo, o a alguien. No le doy importancia y sigo esperando mi turno, pero la cola no avanza, ¿qué narices pasa? Camino hacia el principio tras decirle al hombre que tengo delante que me guarde el sitio, cuando llego veo que una señora de mediana edad está discutiendo con el pobre hombre. Hago una mueca y decido volver a mi lugar, pasan diez, quince y veinte minutos, y no logro avanzar ni un mísero lugar, cuando estoy por darme por vencida y salir, veo que varios hombres vestidos de negro salen de sus escondites y ponen sus pistolas contra el cuello de los pobres empleados del banco, las puertas se cierran y entro en pánico.
-Quiero que todos pongáis vuestros malditos traseros aquí -dice una chica saliendo de la nada -¡Ya!
Hago lo que dice, lo que menos necesito en este momento es morir.
-Echar aquí vuestros teléfonos, ahora.
Tiende una bolsa y va pasando persona por persona, bien, tengo dos teléfonos, puedo dar simplemente uno y quedarme con el otro, en cuanto se descuiden llamaré a la policía. Cuando la bolsa llega a mi saco uno de los teléfonos, la chica sin percatarse de lo que estoy tramando sigue avanzando.
Varios hombres nos llevan a una sala del banco y nos encierran allí a todos mientras obligan a los empleados a sacar todo el dinero. Y no es hasta ahora que no me percato del miedo que tengo y del riesgo que voy a correr, ¿de veras quiero arriesgar mi vida? Sí, sí quiero hacerlo.
Me acerco a la puerta y golpeo fuertemente y grito, hasta que uno de los hombres abre bruscamente.
-¿Qué mierda quieres? -dice en un grito.
-Necesito ir urgentemente al baño -digo con una mueca.
-No se puede salir -dice y cierra la puerta en mis narices.
-¡Por favor! -digo y sigo dando golpes en la puerta.
¡Está bien, está bien! -dice luego de diez minutos -pero escúchame bien, como hagas algo, cualquier movimiento raro u otra cosa extraña, no duraré en matarte.
Sus ojos me atravesaron con la mirada escudriñando mi rostro. Mierda, podía darme por muerta. Me amarra las muñecas y me lleva hasta el baño, suelta mis muñecas me encierra dentro y cierra la puerta. Puedo oír su respiración desde aquí, en el baño hay eco, mucho eco. Saco el móvil lo pongo en silencio y abro un grifo, llamo a la policía y me lo cogen al tercer tono, suspiro y susurrando doy la dirección, no estoy segura de que vengan, pero al menos lo intenté. Se escucha el ruido del girar del manillar, guardo el móvil rápidamente y hago como si me estuviese mojando el rostro.
-Se acabó el tiempo -dice y me agarra fuertemente de las muñecas.
Me vuelve a llevar a la sala donde me encierra con todos, que estúpido, ni si quiera revisó si llevaba algo al baño, fue más fácil de lo que pensaba. Me siento en una esquina y lo único que puedo hacer es esperar a que llegue la policía, estoy atenta a todo lo que hablan y dicen por si pasa algo, pero tras veinte minutos nada ocurre y mi desesperación llega a grandes extremos.
-¡Mierda la pasma! -se oye de gritar fuera -¿Cómo mierda nos han descubierto?
-Ha tenido que ser esa chica que dejaste ir al baño -dice alguien acusadoramente.
-¡Dije que no saliese nadie! Joder.
-¿Qué hacemos?
-Traer a la chica, aquí, ya.
Oh dios mío, vienen a por mi, voy a morir. Una capa de lágrimas se forma en mis ojos, pero como la chica fuerte que soy las devuelvo a su lugar.
Se abre la puerta fuertemente provocando un estruendo y el mismo hombre que me dejó salir me agarra de las muñecas fuertemente.
-Pagarás por esto.
Se me hace un nudo en la garganta pero no digo palabra alguna.
Me llevan por unos pasadizos que no conozco que llevan a una salida un tanto extraña. Me tiran al maletero de un coche, un ferrari para ser exactos. Empiezo a respirar demasiado fuerte y rápido, me está entrando pánico, pero ya simplemente me tengo que aguantar y morir de miedo.
Arrancan bruscamente haciendo que choque contra uno de los laterales, por suerte el maletero es espacioso y puedo incluso estirarme, me acurruco y lloro en silencio, el ferrari viaja a toda velocidad por dios sabe donde.
Una hora aproximadamente después estacionan el ferrari y me sacan del maletero. Entramos en una lujosa mansión perdida en la nada, me encierran en una habitación para minutos después abrirse, alguien se coloca junto a mi, le estoy dando la espalda, el sujeto se agacha y me susurra al oído.
-Maldita perra, me jodiste pero bien, pagarás por esto.
Y en ese momento, en ese jodido momento reconozco esa voz, esa que tantos llantos me había provocado, esa que tanto había amado, esa voz, que me jodería la existencia. Irónico, ¿eh? que la persona que ames te odie, y te piense matar.
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Buenas :3 les traje el capítulo uno ya que varias personas se quejaron de que no me encontraron en wattpad, debido a este inconveniente voy a ir subiendo por aquí los capítulos, espero que les guste la historia, poco a poco iré subiendo más capítulos, espero que les guste y que disfruten :) mil gracias por leer, les quiere,
Patri~














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