Alguien tira de mi pierna, escucho ruido a mi alrededor pero no logro identificarlo, la cabeza empieza a darme vueltas, abro lentamente mis pesados párpados, miro a mi alrededor y veo que estoy en la celda, solo que hay un intruso en ella, Peter.
-¡Por fin! -dice molesto mientras bufa.
Froto mis ojos mientras me siento sobre el colchón, suelo tener el sueño pesado.
-¿Qué pasa? -digo tras un bostezo con la voz ronca.
-Vamos, tenemos que arreglarte -tira de mi brazo consiguiendo que me ponga de pie.
-¿Arreglarme para qué? -Varias imágenes llegan a mi cabeza de la tarde anterior, Justin, hoy empezaba nuestro plan -oh, ya.
Tira de mis muñecas tan fuerte como todas las otras veces, estoy tan dormida que ni si quiera me molesta, subimos por los mismos pasadizos pero esta vez no nos dirigimos al despacho de Justin, sino que a unos pasillos más lejanos.
Entramos en una habitación, un vestidor para ser exactos, Peter me dice que coja algo que me quede bien y que sea bonito, ya que vamos a pasear y luego a un restaurante. El vestidor es enorme, me dirijo hacia las perchas y me doy cuenta de que hay ropa de muchas formas y tamaños, con los zapatos pasa igual. Cuando elijo la ropa me lleva hacia un baño y me dice que me duche y me lave los dientes, lo cual agradezco mucho.
El baño es gigantesco, una gran bañera (más bien parece una piscina) está colocada al fondo, me lavo el pelo, salgo de la ducha y me visto con unos vaqueros negros, una camisa verde y unas sandalias del mismo color que la camisa. Con la toalla seco mi pelo que con mis manos y un poco de espuma que encuentro lo rizo, encuentro un cepillo de dientes sin usar, lo saco de la caja y me los lavo, doy por echo que no hay maquillaje después de revisar casi el baño entero, luego salgo encontrándome a Peter esperando.
-Vamos, Justin la está esperando.
Avanzamos un par de pasillos más, estoy esperando junto con Peter en lo que parece ser una sala de estar, hay grandes sofás blancos con pequeñas mesas de té negras, hay cuadros muy curiosos colgados, juraría que algunos de ellos son de grandes pintores.
Pude descifrar algunos pintores como Pablo Picasso ,Paolo Uccello ,Leonardo da Vinci , no suelo mostrar interés por los pintores, pero debo de decir que los cuadros de Pablo siempre me han llamado la atención tienen un estilo único que nadie logra conseguir, ¿serían originales? Seguramente. En la espera de Justin observo con detenimiento estos hermosos cuadros que realmente adoro.
Escucho unos pasos e inmediatamente dejo de prestar atención a los cuadros, Justin aparece a través de las puertas corredizas, va vestido con unos vaqueros negros, una sudadera blanca y unas supras del color de la sudadera, para terminar lleva sus habituales gafas de sol negras, que en mi opinión, prefiero que no las lleve, para así poder perderme en las profundidades de sus ojos miel.
Justin y Peter hablan en susurros sobre algo, yo solo permanezco a la espera y sigo contemplando estos maravillosos cuadros, quién sabe cuando podré volver a verlos.
-¿Lista? -dice y asiento, me agarra del abrazo y me lleva fuera de la mansión, donde como la primera vez que entré (vaya, parece que fue hace mucho desde eso) se encontraba una gran fuente en el centro de un enorme jardín, salimos de allí y nos montamos en un deportivo rojo, me hace sentarme en el copiloto, Justin decide dejar el techo en lugar de hacerlo descapotable, en el interior me decepciono.
-Vamos a ir al centro, pasearemos un rato por el parque comiendo helados, allí nos podrán ver todos, fingiremos estar enamorados, iremos al centro, pasearemos por las tiendas compraremos un par de prendas, luego almorzaremos en un restaurante del que ya reservé mesa, y luego volveremos aquí.
Asentí memorizando el plan, es fácil, tampoco creo que me pueda equivocar con eso.
-También te aviso de que si intentas escapar, no duraré en volarte la cabeza -dice como si nada, vuelvo a asentir, tampoco pensaba desaprovechar la oportunidad de ser la pareja de Justin, aunque sea un montaje.
Veinte minutos de incómodo silencio después, llegamos al gran parque, Justin aparca y me pide que me quede en el coche, cosa que hago, me estoy jugando mucho en esto.
Sale del coche, se dirige a mi puerta, la abre como si fuera un caballero y me tiende su mano, la agarro y salgo del coche, Justin cierra el coche y paseamos bajo unos grandes árboles, sintiendo la fresca y mojada hierba a nuestros pies, Justin me da la mano y paseamos hasta que encontramos un heladero.
-¿De qué quieres el helado mi amor?
-Mm, quiero de chocolate -digo con una sonrisa de boba, son los efectos del chocolate en mi.
-Pues que sea un helado de chocolate para la princesa -dice con un tono dulce en la voz, wow ¿ese es Justin?
Solo pide un helado, por lo que entiendo lo que pretende hacer. Le tiende el dinero al heladero, me da mi helado y caminamos hasta un banco, lleno la pequeña cuchara de plástico pero en vez de dirigirla hasta mi boca, la dirijo hasta la de Justin, todas las miradas están puestas en nosotros.
-Toma mi amor -digo lo suficiente alto para que todos nos escuchen. Justin abre su boca y come el helado.
-Mm, que rico, como tú -dice y me mira coqueto.
Yo suelto una risita y lleno otra cucharada pero esta vez para mi, y entre cucharadas para él y para mi, terminamos el helado.
-¿Te apetece un paseo, cariño? -me dice mientras muestra una sonrisa traviesa, ¿qué estará tramando?
-Claro -nos levantamos del banco, y Justin me coge de la cintura, con todas las miradas aún puestas en nosotros, caminamos por el enorme parque.
Nos situamos en la zona donde hay más gente, tendemos una manta en el césped y nos tumbamos sobre ella, Justin permanece a mi lado y me sigue abrazando, estamos mirando las nubes.
-Mira esa de ahí, parece un avión -le digo señalando una gran nube.
-Sí, y aquella otra parece un cerdito volador -reímos por su comentario, mientras pasamos un rato más diciendo a que se parecen las nubes.
Justin se gira y queda de cara hacia mi, me sonríe y yo me giro hacia su lado también, me acerca hasta él y mi corazón se acelera, hace como si me susurrase algo al oído y yo río como si hubiese dicho algo gracioso, me mira a los ojos y lentamente se acerca a mi, está a unos milímetros de mi y puedo oír su respiración, mi corazón late tan fuerte que parece que va a salir del pecho, Justin cierra los ojos y yo hago lo mismo, luego siento sus labios sobre los míos, unidos en un dulce beso, no es salvaje, ni soso, es simplemente tierno. Separa sus labios de los míos lentamente y cuando abro los ojos veo que él ya los tiene abiertos, se lame sus labios lentamente y me abraza.
Que lástima que todo sea una actuación, porque he de decir que incluso yo me la creí. Aunque igual... Debería de pensar que todo es real, y vivir aunque sea por unos momentos en un sueño.
Permanecemos abrazados sin decir nada un rato más, luego nos levantamos para dirigirnos a comprar ropa.
Su mano agarra mi cadera y me atrae hacia él, se ha vuelto a colocar las gafas que antes se había quitado para poder ver bien las nubes, andamos al rededor de diez minutos mientras comentamos historias que ''hemos vivido juntos'' y nos decimos cosas dulces.
Realmente parecemos una pareja enamorada, vaya, si no fuera porque lo sé, pensaría que lo está.
-¿Te apetece entrar a esta tienda? -me dice señalando una, yo me encojo de hombros y entramos.
Es bonita y acogedora, prendas de todas las tallas y colores se extienden a mi alrededor.
-Mira princesa, este vestido parece bonito -dice Justin señalando un vestido rosa, no es ni elegante, ni vulgar, más bien para dar un paseo -ven, vamos a probártelo.
La dependienta nos lleva hasta los probadores, donde Justin me hace probarme el vestido. Es bonito y me queda muy bien, tiene unas pequeñas mariposas en el vuelo, y el rosa combina con el color de mi piel. Salgo con él puesto como Justin me había dicho que hiciese.
-Vaya -dice mirándome de arriba abajo – estás preciosa, quiero decir, más de lo que ya eres, tenemos que buscar unos zapatos para él.
Me hace salir con el vestido puesto hacia la zona de los zapatos, encuentro unos tacones que combinan perfectamente y Justin decide que debo quedarme vestida así, luego de pagar las prendas, salimos de allí, con la bolsa de la tienda, pero en ella en lugar de ir estas prendas, van mis anteriores ropas. Justin carga la bolsa y con su mano libre coge la mía, caminamos algunas tiendas más para comprar complementos que Justin me hace poner.
-Ven, vamos a echarnos una foto -dice Justin y yo asiento sonriendo, saca su móvil y pide a un hombre que nos tome una foto.
Luego de eso caminamos hasta el restaurante que no se encontraba muy lejos, un hombre nos atiende y nos lleva hasta nuestra mesa, Justin como todo un caballero me ayuda con la silla y luego se sienta en la suya.
-Si no te importa cielo, ya pedí la comida en la reserva, tiene que estar al venir -dice sonriendo -espero que te guste lo que pedí.
-¿Y qué pediste exactamente?
-Es una sorpresa -sonríe dulcemente, mientras desde el otro extremo de la mesa agarra mi mano.
El restaurante está completamente lleno de gente rica e importante, algunos nos miran de reojo y otros fijamente , traen la comida que sinceramente no tengo ni idea de lo que es, pero sabe genial. El almuerzo lo pasamos diciendo cosas bobas.
Cuando terminamos caminamos abrazados como la pareja más enamorada del mundo, al salir del restaurante Justin me da un beso casto en los labios, beso que deja que desear. Sintiendo todavía el roce de sus labios sobre los míos, andamos dirección al coche, me abre la puerta, pero antes de dejarme entrar, me agarra de la cintura y me besa apasionadamente tomándome por sorpresa y dejándome sin respiración, cuando termina nuestras respiraciones son agitadas y pesadas, me monto en el coche, cierra la puerta y va hacia la suya, arranca y salimos a toda velocidad.
-¿Crees que lo hicimos bien? -le pregunto cuando llevamos unos minutos en silencio.
-No lo sé, supongo que si.
-Todos nos miraban, pero no vi a nadie que nos tomase fotos -digo no muy convencida.
-Eso es porque estaban ocultos, cuando te ibas a montar en el coche vi algo de moverse entre los arbustos así que decidí besarte, ya tienen su exclusiva, creo que lo hemos conseguido.
Asiento, algo ¿decepcionada? Por dios Jazmyn, todo esto es un montaje, ¿creías que te iba a besar porque le gustas? Pues tal vez si... La punzada en el corazón me está matando, y esta vez el camino a ''casa'' se me hace más corto de lo previsto.
Cuando ya divisaba la mansión a lo lejos, se me ocurrió una pregunta.
-Oye Justin... ¿Quién es Marie?
-Eso no te importa.
-Lo sé, pero es que da un poco de … Miedo.
-No te hará nada -dice mientras aparca.
Entramos a la mansión, Justin me hace entrar a su despacho y él sale para hacer algo, minutos después vuelve a entrar.
-Mañana volveremos a salir -dice mientras se sienta en su silla giratoria.
-¿Dónde iremos? -digo y hago un gesto desagradable al ver que pretende encender una de sus ''sustancias''.
-Iremos a un Spa, el más lujoso de la ciudad -asiento – almorzaremos en algún restaurante de comida rápida, luego entraremos al cine daremos un paseo e iremos a un concierto.
-¿Un concierto? ¿De quién? -digo extrañada.
-De mi gran amiga Miley Cyrus -da una calada a sus sustancias, y expulsa el humo en mi dirección -he pensado, que será mejor que te de una habitación para mantenerte limpia, y así no pasarás miedo por Marie -añade.
-Oh -digo sin saber que decir.
Justin se levanta, y me hace acompañarlo, andamos un par de pasillos y entramos en una puerta, hay una cama de matrimonio de colcha blanca situada en el fondo, grandes estanterías con libros cubre una pared, hay un pequeño sofá de terciopelo (blanco también) con una pequeña mesa delante, al lado del sofá hay una lampara de pie, más al lado hay dos puertas, una da a un vestidor del tamaño de mi antigua habitación, lleno de ropa y zapatos de todo tipo, y la otra puerta da a un pequeño (nótese la ironía) baño, con una bañera grande, no obstante más pequeña que la del baño de esta mañana, un retrete y un lavabo con un gran espejo, hay un pequeño armario de color blanco donde supongo que dentro hay toallas, champú etc.
-Esto no quita el hecho de que vayas a estar encerrada, porque lo estarás, solo que en esta habitación, era la de invitados, hice traer ropa de tu talla y zapatos de tu número.
-¿Y la comida? -digo mientras lo miro.
-Te traerán el desayuno, saldrás conmigo para el almuerzo y la mayoría de las veces cenarás aquí, a no ser que salgamos de noche -dice y se encoge de hombros.
-Está bien -digo y le sonrío.
-Recuerda, mañana salimos -dice como modo de despedida.
Me tiendo en la cama escuchando el click de una cerradura, abro el cajón de la mesita de noche para saber si hay algo, encuentro un reproductor de música junto con unos cascos, sonrío y le doy las gracias mentalmente a Justin, miro las listas de canciones y encuentro carpetas con varios cantantes, Avril Lavigne, Selena Gomez, Miley Cyrus, Justin Timberlake, Katy Perry, y más variados, habían incluso melodías de Mozart, abro la última carpeta extrañada de que no tenga nombre, las canciones tampoco lo tienen, reproduzco la primera canción y la dulce melodía de One Time me sorprende, y con la dulce voz de Justin quedo rendida en un dulce sueño.
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Perdooooooooooon, ya sé que me retraso muchísimo, casi diez días, pero joder he estado super atareada, y tenía bastantes exámenes no he podido ni respirar, entre eso y las salidas,( porque tengo una vida social xD) pues no me dio tiempo a publicar, por eso les traigo dos capítulos, el cuatro y el cinco, espero que los disfruten y les gusten, mis disculpas otra vez, y decirles que a partir de ahora subiré una vez en semana porque ya no puedo dedicar tanto a escribir por más que quiera, tengo otras obligaciones, mil gracias por la espera, porque yo también sé lo que jode que te hagan esperar, en fin, en una semana nos vemos ñ.ñ no sé que día, porque esta semana es Halloween, pero bueno, ya a la larga les diré un día en concreto que subiré, en fin que ¡hasta la semana que viene! Les quiere,
Patri~
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