The story of my life

domingo, 3 de noviembre de 2013

If you hate me, kill me. Capítulo seis

La dulce melodía de believe suena a mi alrededor, entonces es cuando me doy cuenta de que me quedé dormida con los auriculares puestos, apago el reproductor y miro la hora en el reloj de la mesita de noche, las seis y media de la madrugada. Froto los ojos cansada, salgo de la cama y me dirijo al baño, me doy una buena ducha, cuando termino abro el armario blanco y saco una toalla, me envuelvo en ella y me dirijo al vestidor, hoy iríamos a sitios normales, por lo tanto me decanto por unos vaqueros ajustados y una blusa azul, acompañado por unas supras del mismo color que la blusa. Me hago una coleta alta, me lavo los dientes y uso colonia que encuentro en el armario, me quedo asombrada al ver que se trata de The Key, me tumbo en la cama, solo son las nueve, no sé a que hora vendrán a buscarme, pero seguro que pronto.
Tras largos minutos silenciosos de paz, se oye el click de la puerta, Peter entra con una bandeja (de mi ansiado desayuno) muero de hambre.
Peter deja la bandeja en la mesita y me mira esperando que diga algo, lo miro con el ceño fruncido y él lo frunce a mi vez.
-Vendré a por ti en una hora -dice y se va aún con el ceño más fruncido, eso hace que lo frunza yo aún más (si es que eso es posible, claro)
Me lanzo a mi desayuno como si mi vida dependiese de eso, aunque viéndolo así, se trata de eso. Sin comida, no hay vida.
Cuando termino me lavo los dientes, aún falta media hora para que Peter venga por mi, el reproductor está sin batería, busco entre los cajones un cargador y al rato de andar zarandeándolos lo encuentro, busco un enchufe por toda la habitación, y veo uno que está situado justamente detrás de mi cama, lo enchufo y lo dejo en la cama, miro el reloj y bufo, solo han pasado diez minutos.
Odio esperar y todo lo que tenga que ver con ello, por eso siempre suelo ser yo quien va a recoger a la otra persona pero está claro que en mi caso no tengo elección, me tumbo en la cama y miro el techo deseando ver algo interesante. Es blanco y liso, nada por lo que entretenerme, cierro los ojos y en lugar de mi habitación mi mente viaja hasta perderse en unos ojos color miel, inconfundibles y profundos, los ojos que más sentimientos me han transmitido y expresado, esos que tanto he deseado, y deseo.
Un golpe de aire fresco golpea en mi cara, y el momento en que Justin me besó por primera vez se refleja ante mi, el tacto de sus labios sobre los míos y lo bien que se sienten, hace que se me pongan los vellos de punta, la sensación de mariposas revoloteando que sentí, fue realmente mágica, algo que nunca había experimentado y que deseaba seguir haciendo por el resto de mi vida, esa conexión que solo tienes con una persona y que sabes que jamás se irá, eso es lo que yo sentí. Y espero volver a sentir.
El click de la puerta hace que vuelva a la realidad, abro los ojos lentamente y me encuentro a un Peter enfadado en la puerta, me levanto sin rechistar para no enfadarlo más de lo que ya lo está, me agarra del brazo y caminamos hacia la misma sala de ayer, el aroma que desprende es mágico, esa esencia especial que transmiten esos cuadros es... Lo mejor.
Justin está situado de cara a la puerta contraria a mi, su ancha y trabajada espalda queda a mi vista, se cruza de brazos y hace que los músculos de sus brazos resalten aún más poniendo mi corazón a cien.
-Justin -dice Peter para que acción seguida éste se diese la vuelta quedando su vista posicionada en mi.
-Vamos -dice y se que se refiere a mi, camino los cuatro largos pasos que nos separan y cuando llego a él caminamos hasta la salida, al salir el aire azota mi rostro y hace que mi pelo se alborote despeinándolo por completo, pero poco me importa.
Subimos al mismo coche que la otra vez, noto tensión por parte de Justin, abro mi boca para preguntar pero instintivamente la cierro. Avanzamos por la carretera más rápido de lo que realmente me gustaría, y de lo que está permitido. Mi corazón se agita por el miedo que le tengo a la velocidad, mi rostro se vuelve más pálido de lo normal y me tenso por completo agarrándome al manillar.
-¿Po-podrías aflojar? -le digo a Justin mas bien como una súplica -por favor -digo al ver que no me hace caso.
En lugar de hacerlo acelera un poco más y en su rostro se muestra un amago de sonrisa, le divierte mi sufrimiento. Y eso duele.
-Ju-Justin... Voy a vomitar como no aflojes -digo con el rostro ya pálido por completo -esto no es gracioso.
Justin se da cuenta de que me encuentro realmente mal y afloja, poco a poco mi rostro va cogiendo color y mi respiración se fue volviendo regular. Gracias a Dios.
-¿Estás mejor? -dice tras minutos de silencio.
Oh, ¿Justin preocupándose por mi? Esto es nuevo.
-Eh...¿si? -digo un poco confusa. Más que afirmación suena a pregunta.
Suelta un gruñido como respuesta, adelanta a un par de coches que iban ''lentos'' según Justin, los cuales iban a la velocidad apropiada y callejea un poco. Luego de unos diez minutos dando vueltas llegamos al Spa.
-Espera aquí -dice y se baja, rodea el coche y me abre la puerta, salgo lentamente, me agarra de la cintura y me susurra cosas (a vista de los demás) en el oído.
Caminamos agarrados de la mano un par de calles hasta llegar a nuestro destino, un enorme edificio se alza ante mi, con grandes cristales por los cuales entra una gran claridad, entramos y una mujer de unos treinta años, nos atiende.
Es rubia de bote, se puede notar a kilómetros de distancia, y al ver a Justin lanza una mirada coqueta, se acerca con pasos decididos como si de atrapar una presa se tratara, la miro extrañada, ¿es que no vio nuestras manos entrelazadas? Niego lentamente y espero a que llegue para que deje de hacer el ridículo. Esto es penoso.
-Buenas tardes, ¿le puedo ayudar en algo? -se dirige a Justin y muestra una sonrisa lobuna.
-Sí, nos puede ayudar -le digo recalcando el ''nos'' para que se fijase en mi. Maldita zorra.
-¿En qué necesitan mi ayuda? -dice las palabras como si de clavar alfileres en mi se tratara.
Zorra.
Zorra.
Y zorra.
Ya me conozco a la gente de esta calaña. ¿Celosa? ¡como para no estarlo! ¡esa perra me quiere robar a MI Justin! Bueno... Igual no es mío, pero... Pero... ¡Lo será!
-Tenemos una cita a nombre de Justin Bieber -dice finalmente haciendo que la zorra de bote (así la apodé) dejase de mandarme dagas con la mirada.
-Muy bien, voy a mirarlo -le dice dándole la sonrisa más... ¡Asquerosa! Que he visto en mi vida.
Por Dios, que ya no tiene edad para andar haciendo estas cosas. A hacer croché abuela.
Aprieto la mandíbula mientras la zorra de bote se da la vuelta y contonea su trasero hasta llegar al ordenador donde hace unas comprobaciones.
-Aquí les dejo mi número por si tienen alguna queja -dice y le guiña el ojo a Justin.
Zorra.
Zorra.
Zorra.
Y más zorra.
¿Quejas? Quejas va a tener ella cuando le estampe mi delicado puño en su asqueroso rostro.
-Gracias -dice Justin con una mirada que no sé descifrar y se guarda el número en la cartera.
-Por cierto soy Marta -le dice a Justin, porque claramente yo para ella no existo, y le da dos besos.
Carraspeo para hacerme notar.
-Cariño, ¿podemos empezar ya con el maravilloso día de Spa que me has regalado? -le digo a Justin con una mirada tierna y enamoradiza, desprendiendo todo el amor del mundo.
-Claro que sí pequeña -me dice mientras me da un pequeño pico.
Solo hizo falta ese gesto, ese maldito gesto para revolucionar a todas y cada una de mis hormonas.
Maldito y sensual Justin.
Vuelve a entrelazar nuestros dedos y nos dirigimos a la primera sala que a regañadientes la zorra de bote nos indica.
Caminamos un largo pasillo hasta llegar a la primera sala. Una mujer con rostro simpático y unas leves arrugas por su ya avanzada edad nos hace entrar a unos cambiadores y ponernos unos bañadores para proceder.
Es un biquini con una tela bastante suave azul marino, con el logo del Spa a un lado, se ajusta perfectamente a mis curvas, es cómodo y enseña pero no más de lo que debe. Ciertamente me gusta y mucho. Salgo de los probadores y me dirijo al encuentro al que habíamos quedado con Tis , la mujer que nos atendió, Justin ya se encuentra allí con un bañador también azul como el mío con el mismo logo a un lado, enseñando su robusto y trabajado torso y dejando a mi vista sus fuertes brazos. No tengo palabras.
Bueno sí: maldito y sensual Justin.
Ajá, lo sé, otra vez, pero es que es imposible no decirlo, nadie sabe lo que se siente en este momento al tenerlo así, frente a mi, bueno igual unas centenas de chicas pero... Igual para mi, siempre será como wow.
Él es jodidamente perfecto por más que lo quiera negar, el gran Justin es malditamente perfecto.
Sus ojos me recorren de arriba abajo al igual que lo hacen los míos con él. Mis mejillas se tornan rojas al ver el punto fijo donde su vista se ha quedado clavada. Será guarro.
Tis nos lleva hasta unas salas y hace que me meta en una bañera llena de chocolate, ¿estoy en el cielo? Esto no podía ser mejor, se siente tan bien.
Me relajo por completo al entrar en el chocolate, mi piel inmediatamente se vuelve de un color marrón, el chocolate es suave y huele exquisito, tanto que me dieron ganas de probarlo, pero igual me contuve. Justin situado a una bañera de distancia, apoya la cabeza y cierra los ojos, yo hago lo mismo y una dulce melodía empieza a sonar de unos altavoces siendo eso lo único que suena a nuestro alrededor.


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¡Buenas!
¿Les sorprende que haya subido tan rápido? Bueno, solo hace seis días de mi última actualización, la cosa es que, a partir de hoy subiré solamente los viernes, pero no estoy segura que este viernes pueda hacerlo ya que el jueves tengo examen de física y química, asignatura que se me da extremadamente mal, por lo tanto pasaré la semana estudiando, si encuentro hueco para subir lo haré, ya que el capítulo lo tengo escrito además de subido en wattpad, solo que yo no publico un capítulo hasta  que no tenga el otro escrito, así que hasta que no escriba el capítulo ocho no subiré el siete, de todas formas yo creo que si que subiré el siete el viernes, en fin, que mil gracias por haber leído, por ahora estoy satisfecha con la novela y me encanta el final que tengo planeado , lo sé, ya, aún queda mucho pero bah, decirles que llevo un total de 35 páginas en world (contando con el capítulo siete)  lo que quiere decir que va bastante bien, solo que en world no son 7 capítulos, sino menos para que sean más largos, pero aquí los subo más cortos para actualizar más a menudo, un último gracias y ya saben, si me pueden recomendar se los agradecería de corazón ya que yo no le hago publicidad a mi novela, y dudo que alguien encuentre mi blog por arte de magia, un besito, les quiere
Patri~

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