La dulce melodía
de believe suena a mi alrededor, entonces es cuando me doy cuenta de
que me quedé dormida con los auriculares puestos, apago el
reproductor y miro la hora en el reloj de la mesita de noche, las
seis y media de la madrugada. Froto los ojos cansada, salgo de la
cama y me dirijo al baño, me doy una buena ducha, cuando termino
abro el armario blanco y saco una toalla, me envuelvo en ella y me
dirijo al vestidor, hoy iríamos a sitios normales, por lo tanto me
decanto por unos vaqueros ajustados y una blusa azul, acompañado por
unas supras del mismo color que la blusa. Me hago una coleta alta, me
lavo los dientes y uso colonia que encuentro en el armario, me quedo
asombrada al ver que se trata de The Key, me tumbo en la cama, solo
son las nueve, no sé a que hora vendrán a buscarme, pero seguro que
pronto.
Tras largos
minutos silenciosos de paz, se oye el click de la puerta, Peter entra
con una bandeja (de mi ansiado desayuno) muero de hambre.
Peter deja la
bandeja en la mesita y me mira esperando que diga algo, lo miro con
el ceño fruncido y él lo frunce a mi vez.
-Vendré a por ti
en una hora -dice y se va aún con el ceño más fruncido, eso hace
que lo frunza yo aún más (si es que eso es posible, claro)
Me lanzo a mi
desayuno como si mi vida dependiese de eso, aunque viéndolo así, se
trata de eso. Sin comida, no hay vida.
Cuando termino me
lavo los dientes, aún falta media hora para que Peter venga por mi,
el reproductor está sin batería, busco entre los cajones un
cargador y al rato de andar zarandeándolos lo encuentro, busco un
enchufe por toda la habitación, y veo uno que está situado
justamente detrás de mi cama, lo enchufo y lo dejo en la cama, miro
el reloj y bufo, solo han pasado diez minutos.
Odio esperar y
todo lo que tenga que ver con ello, por eso siempre suelo ser yo
quien va a recoger a la otra persona pero está claro que en mi caso
no tengo elección, me tumbo en la cama y miro el techo deseando ver
algo interesante. Es blanco y liso, nada por lo que entretenerme,
cierro los ojos y en lugar de mi habitación mi mente viaja hasta
perderse en unos ojos color miel, inconfundibles y profundos, los
ojos que más sentimientos me han transmitido y expresado, esos que
tanto he deseado, y deseo.
Un golpe de aire
fresco golpea en mi cara, y el momento en que Justin me besó por
primera vez se refleja ante mi, el tacto de sus labios sobre los míos
y lo bien que se sienten, hace que se me pongan los vellos de punta,
la sensación de mariposas revoloteando que sentí, fue realmente
mágica, algo que nunca había experimentado y que deseaba seguir
haciendo por el resto de mi vida, esa conexión que solo tienes con
una persona y que sabes que jamás se irá, eso es lo que yo sentí.
Y espero volver a sentir.
El click de la
puerta hace que vuelva a la realidad, abro los ojos lentamente y me
encuentro a un Peter enfadado en la puerta, me levanto sin rechistar
para no enfadarlo más de lo que ya lo está, me agarra del brazo y
caminamos hacia la misma sala de ayer, el aroma que desprende es
mágico, esa esencia especial que transmiten esos cuadros es... Lo
mejor.
Justin está
situado de cara a la puerta contraria a mi, su ancha y trabajada
espalda queda a mi vista, se cruza de brazos y hace que los músculos
de sus brazos resalten aún más poniendo mi corazón a cien.
-Justin -dice
Peter para que acción seguida éste se diese la vuelta quedando su
vista posicionada en mi.
-Vamos -dice y se
que se refiere a mi, camino los cuatro largos pasos que nos separan y
cuando llego a él caminamos hasta la salida, al salir el aire azota
mi rostro y hace que mi pelo se alborote despeinándolo por completo,
pero poco me importa.
Subimos al mismo
coche que la otra vez, noto tensión por parte de Justin, abro mi
boca para preguntar pero instintivamente la cierro. Avanzamos por la
carretera más rápido de lo que realmente me gustaría, y de lo que
está permitido. Mi corazón se agita por el miedo que le tengo a la
velocidad, mi rostro se vuelve más pálido de lo normal y me tenso
por completo agarrándome al manillar.
-¿Po-podrías
aflojar? -le digo a Justin mas bien como una súplica -por favor
-digo al ver que no me hace caso.
En lugar de
hacerlo acelera un poco más y en su rostro se muestra un amago de
sonrisa, le divierte mi sufrimiento. Y eso duele.
-Ju-Justin... Voy
a vomitar como no aflojes -digo con el rostro ya pálido por completo
-esto no es gracioso.
Justin se da
cuenta de que me encuentro realmente mal y afloja, poco a poco mi
rostro va cogiendo color y mi respiración se fue volviendo regular.
Gracias a Dios.
-¿Estás mejor?
-dice tras minutos de silencio.
Oh, ¿Justin
preocupándose por mi? Esto es nuevo.
-Eh...¿si? -digo
un poco confusa. Más que afirmación suena a pregunta.
Suelta un gruñido
como respuesta, adelanta a un par de coches que iban ''lentos'' según
Justin, los cuales iban a la velocidad apropiada y callejea un poco.
Luego de unos diez minutos dando vueltas llegamos al Spa.
-Espera aquí
-dice y se baja, rodea el coche y me abre la puerta, salgo
lentamente, me agarra de la cintura y me susurra cosas (a vista de
los demás) en el oído.
Caminamos
agarrados de la mano un par de calles hasta llegar a nuestro destino,
un enorme edificio se alza ante mi, con grandes cristales por los
cuales entra una gran claridad, entramos y una mujer de unos treinta
años, nos atiende.
Es rubia de bote,
se puede notar a kilómetros de distancia, y al ver a Justin lanza
una mirada coqueta, se acerca con pasos decididos como si de atrapar
una presa se tratara, la miro extrañada, ¿es que no vio nuestras
manos entrelazadas? Niego lentamente y espero a que llegue para que
deje de hacer el ridículo. Esto es penoso.
-Buenas tardes,
¿le puedo ayudar en algo? -se dirige a Justin y muestra una sonrisa
lobuna.
-Sí, nos puede
ayudar -le digo recalcando el ''nos'' para que se fijase en mi.
Maldita zorra.
-¿En qué
necesitan mi ayuda? -dice las palabras como si de clavar alfileres en
mi se tratara.
Zorra.
Zorra.
Y zorra.
Ya me conozco a
la gente de esta calaña. ¿Celosa? ¡como para no estarlo! ¡esa
perra me quiere robar a MI Justin! Bueno... Igual no es mío, pero...
Pero... ¡Lo será!
-Tenemos una cita
a nombre de Justin Bieber -dice finalmente haciendo que la zorra de
bote (así la apodé) dejase de mandarme dagas con la mirada.
-Muy bien, voy a
mirarlo -le dice dándole la sonrisa más... ¡Asquerosa! Que he
visto en mi vida.
Por Dios, que ya
no tiene edad para andar haciendo estas cosas. A hacer croché
abuela.
Aprieto la
mandíbula mientras la zorra de bote se da la vuelta y contonea su
trasero hasta llegar al ordenador donde hace unas comprobaciones.
-Aquí les dejo
mi número por si tienen alguna queja -dice y le guiña el ojo a
Justin.
Zorra.
Zorra.
Zorra.
Y más zorra.
¿Quejas? Quejas
va a tener ella cuando le estampe mi delicado puño en su asqueroso
rostro.
-Gracias -dice
Justin con una mirada que no sé descifrar y se guarda el número en
la cartera.
-Por cierto soy
Marta -le dice a Justin, porque claramente yo para ella no existo, y
le da dos besos.
Carraspeo para
hacerme notar.
-Cariño,
¿podemos empezar ya con el maravilloso día de Spa que me has
regalado? -le digo a Justin con una mirada tierna y enamoradiza,
desprendiendo todo el amor del mundo.
-Claro que sí
pequeña -me dice mientras me da un pequeño pico.
Solo hizo falta
ese gesto, ese maldito gesto para revolucionar a todas y cada una de
mis hormonas.
Maldito y sensual
Justin.
Vuelve a
entrelazar nuestros dedos y nos dirigimos a la primera sala que a
regañadientes la zorra de bote nos indica.
Caminamos un
largo pasillo hasta llegar a la primera sala. Una mujer con rostro
simpático y unas leves arrugas por su ya avanzada edad nos hace
entrar a unos cambiadores y ponernos unos bañadores para proceder.
Es un biquini con
una tela bastante suave azul marino, con el logo del Spa a un lado,
se ajusta perfectamente a mis curvas, es cómodo y enseña pero no
más de lo que debe. Ciertamente me gusta y mucho. Salgo de los
probadores y me dirijo al encuentro al que habíamos quedado con Tis
, la mujer que nos atendió, Justin ya se encuentra allí con un
bañador también azul como el mío con el mismo logo a un lado,
enseñando su robusto y trabajado torso y dejando a mi vista sus
fuertes brazos. No tengo palabras.
Bueno sí:
maldito y sensual Justin.
Ajá, lo sé,
otra vez, pero es que es imposible no decirlo, nadie sabe lo que se
siente en este momento al tenerlo así, frente a mi, bueno igual unas
centenas de chicas pero... Igual para mi, siempre será como wow.
Él es
jodidamente perfecto por más que lo quiera negar, el gran Justin es
malditamente perfecto.
Sus ojos me
recorren de arriba abajo al igual que lo hacen los míos con él. Mis
mejillas se tornan rojas al ver el punto fijo donde su vista se ha
quedado clavada. Será guarro.
Tis nos lleva
hasta unas salas y hace que me meta en una bañera llena de
chocolate, ¿estoy en el cielo? Esto no podía ser mejor, se siente
tan bien.
Me relajo por
completo al entrar en el chocolate, mi piel inmediatamente se vuelve
de un color marrón, el chocolate es suave y huele exquisito, tanto
que me dieron ganas de probarlo, pero igual me contuve. Justin
situado a una bañera de distancia, apoya la cabeza y cierra los
ojos, yo hago lo mismo y una dulce melodía empieza a sonar de unos
altavoces siendo eso lo único que suena a nuestro alrededor.
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¡Buenas!
¿Les sorprende que haya subido tan rápido? Bueno, solo hace seis días de mi última actualización, la cosa es que, a partir de hoy subiré solamente los viernes, pero no estoy segura que este viernes pueda hacerlo ya que el jueves tengo examen de física y química, asignatura que se me da extremadamente mal, por lo tanto pasaré la semana estudiando, si encuentro hueco para subir lo haré, ya que el capítulo lo tengo escrito además de subido en wattpad, solo que yo no publico un capítulo hasta que no tenga el otro escrito, así que hasta que no escriba el capítulo ocho no subiré el siete, de todas formas yo creo que si que subiré el siete el viernes, en fin, que mil gracias por haber leído, por ahora estoy satisfecha con la novela y me encanta el final que tengo planeado , lo sé, ya, aún queda mucho pero bah, decirles que llevo un total de 35 páginas en world (contando con el capítulo siete) lo que quiere decir que va bastante bien, solo que en world no son 7 capítulos, sino menos para que sean más largos, pero aquí los subo más cortos para actualizar más a menudo, un último gracias y ya saben, si me pueden recomendar se los agradecería de corazón ya que yo no le hago publicidad a mi novela, y dudo que alguien encuentre mi blog por arte de magia, un besito, les quiere
Patri~
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