The story of my life

domingo, 10 de noviembre de 2013

If you hate me, kill me. Capítulo siete

-¿Ya se van? -dice la zorra de bote al vernos a mi y a Justin dirigirnos hacia la salida.
-Sí, ya se nos hace tarde, tenemos un largo día por recorrer.
-Ah, lástima... -diría otra hartada de ''zorras'' pero creo que no merece si quiera mi tiempo mental.
Esto es penoso, ¿qué se supone que hago hablando sola? Creo que necesito ir a un psicólogo con urgencia.
-Gracias por la atención, ya llamaré si tengo alguna queja o... Necesidad -dice Justin como si nada.
Puto.
Puto
y puto.
¿Cómo se atreve a zorrear así, en mi cara? Vale que no seamos nada, pero... JODER.
Auch, eso duele y mucho, que él no sienta nada por mi no quiere decir que yo por él tampoco, aunque no lo sepa pero...
-¿Qué haces? Vamos -dice Justin tirando de mi brazo sacándome de mis pensamientos.
-¿Ah? -parezco tonta.
Camino torpemente por el asfalto y doy gracias por no llevar tacones, de lo contrario hubiese aterrizado en el suelo hace bastante tiempo.
Justin abre la puerta de mi lado, besa mis nudillos y deja que entre, no puedo evitar bufar, vaya cabreo que acabo de pillar. Da la vuelta con una ceja alzada, arranca y sale a toda velocidad, me tenso y mi corazón se agita dando paso al terror.
-¿Y bien? -dice con ¿molestia?
-¿Y bien qué? -mientras digo esto me miro las uñas indiferente, cuando por dentro estoy muriendo.
-¿Por qué ese comportamiento? -por el rabillo del ojo veo que me está mirando.
-A veces pareces idiota -mascullo entre dientes, más para mi que para él, pero sé que me ha oído.
-¿A qué ha venido eso? -dice fingiendo molestia, bufo, como si mis palabras le hiciesen daño.
-¿Es que quieres estropear todo el plan por un calentón? -digo por fin mirándolo, sus ojos están posados en la carretera, abre y cierra la boca sin saber que decir, totalmente pillado por sorpresa, luego me mira y vuelve a mirar hacia la carretera.
-¿De qué estás hablando? Yo no voy a estropearlo.
-¿Ah no? ¿A caso crees que si vas coqueteando por ahí con todas las chicas con tu ''novia'' delante nuestra relación va a parecer real? ¡Por dios Justin! ¡Céntrate!
-Pareces una novia celosa -dice riendo entre dientes.
-No estoy celosa -digo con sorpresa haciendo una O – me estoy preocupando por el plan, solo quiero que todo salga bien para dejar de verte cuanto antes -lo miro molesta, maldita mentirosa me estoy volviendo.
-Tengo necesidades, ¿vale? -dice cambiando de tema completamente.
-Joder Justin, no puedes ir por ahí tirándote a todas las tías que se pasen por tu camino, ¡nos tienen vigilados!
-Maldita sea, tienes razón -dice mascullando -pero alguien tendrá que satisfacer mis necesidades – dice con una sonrisa lobuna, lo miro con cara rara pasando por alto su último comentario.
-Pues búscate la vida -lo miro indiferente y su sonrisa se vuelve más amplia.
-Tranquila, ya tengo una persona, eres mi ''novia'' ¿no? Satisface me.
-Ah no, no y no, me niego rotúndamente, búscate a cualquier guarra, a mi me dejas tranquila.
-Pero cariño, eres mi pareja, tenemos que fortalecer nuestra unión -dice mientras se le escapa la risa que llevaba minutos guardando.
-Ni lo sueñes -suelto señalándolo.
-Pero si lo estás deseando -coloca su mano libre en mi pierna, sube desde abajo e intenta llegar a mi parte íntima, quito su mano con un tortazo.
-Ni lo sueñes, Bieber -espeto entre dientes lanzando dagas hacia él.
-Eso ya lo veremos -ladea la cabeza y me lanza una mirada de superioridad. Idiota.
Pasamos el resto del viaje en completo silencio, ¿por qué no pondrá nunca música? Es lo mejor de ir en coche, mover la cabeza al ritmo de la música, cantar las letras a todo pulmón mientras el viento mueve tu pelo, es una locura, pero a la vez, nunca quieres parar o bajar.
Paramos en un McDonald's y hago una fiesta en mi interior, ¡oh bendita y amada comida basura, cuanto te extraño! ¡ya va mami cariño, ya va! Vale, necesito un psicólogo urgentemente.
No espero a que Justin me abra la puerta, estoy cabreada y molesta, salgo dando un portazo y camino hacia dentro, Justin sale a toda velocidad, cierra el coche y llega hasta mi, me coge de la cintura y me susurra un ''¿se puede saber que haces?'' contestándole un ''huir de ti, idiota''
Nos colocamos en la cola, aún con Justin agarrando mi cintura, empiezo a agobiarme, esto está lleno de gente y todas las miradas están posadas en nosotros, me vuelvo hacia él y le sonrío, muerdo su oreja juguetona mientras le guiño un ojo, quiero hacerlo sufrir un rato.
-Jazmyn... -jadea rogando que pare.
-¿Si, Justin ?-digo inocente pestañeando seguidamente muchas veces.
-¿Qué haces? -dice con suma preocupación en su voz, ni que lo fuese a matar.
-¿Yo? Nada, besar a mi novio -resalto la palabra novio para que los de mi alrededor nos oigan.
-Para -suelta metiendo su mano izquierda en un bolsillo y la derecha abrazando mis hombros.
-¿Por qué? -suelto lo más inocente posible sabiendo ya su respuesta, gruñe ferozmente y decido parar ya.
-De acuerdo cariño -lo miro a los ojos y lo beso apasionadamente, wow ¿desde cuando beso yo así? Cuando el respirar se me hace necesario me separo de él apoyando mi frente sobre la suya, doy un leve bocado en su labio inferior, que sexy se siente eso.
Miro hacia delante aún sintiendo todas las miradas en nosotros, ajá, di un gran espectáculo, ya tan solo quedan dos personas hasta nuestro turno, ¿cómo pasó tan rápido? Increíble.
Pedimos y nos sentamos en una mesa, bendita y sagrada hamburguesa, en ese momento me da igual parecer un cerdo hambriento y engullo las patatas junto con mi hamburguesa, eso si, con sus sorbitos de Coca-cola, ¿qué? Aún me queda algo de dignidad, o eso espero al menos.
-Cuidado, vaya ser que la lechuga se te atraviese con una patata y la Coca-cola haga una mutación juntando las -dice Justin riendo.
Maldito mal nacido, si él comió igual o peor que yo.
Lo miro con odio y sigo comiendo como si nada, me da igual que me anden fotografiando u observando, la comida es lo primero ante todo, siempre.
Salimos del McDonald's, voy con una sonrisa de oreja a oreja, amo este lugar de veras, de los mejores sitios del universo. Entramos al coche, con Justin pegado me obliga a esperar que él me abra la maldita puerta, ni que estuviese manca y no pudiese hacerlo, la imagen de caballero no le pega para nada, por dios. Da el habitual rodeo pero no antes sin besarme, esta vez cortamente, y en mi interior rujo, quiero más.
-¿Paseo y cine o cine y paseo? -dice cuando entra.
-Creo que paseo y cine, necesito bajar esta comida antes de volverme una bola con patas -Justin ríe ante mi comentario, una sonrisa verdadera, y hace que me inunde una oleada de calidez, amo su risa, me encantaría poder oírla más a menudo, es simplemente genial.
-¿Crees que lo hago bien? -dice y noto en su voz un poco de ¿nerviosismo, quizás?
-¿El qué? -espeto luego de escanear su rostro.
-El papel de novio, quiero decir, hacía tiempo que no lo fingía.
-¿Eso quiere decir que ya lo hiciste más veces? -digo extrañada.
-¿Realmente creías que yo amaba a todas esas chicas de la tele? -bufa -eran realmente insoportables, solo podía llevarlas a sitios de lujo, casi ni tocaban el suelo ellas mismas, totalmente insoportables, por no hablar de como besaban, era realmente asqueroso -dice con una mueca en su rostro -nunca he estado enamorado -suelta de repente, así sin más.
-¿Nunca? Yo pensaba que si las amabas, os veíais realmente tan felices que...
-Todo un montaje, tan solo para mantener mi fama, vaya estupidez. ¿Para qué? Mírame ahora.
-Podrías haber continuado si hubieses querido -digo en un hilo de voz.
-¿Por qué iba a hacerlo? Yo ya no era querido allí.
-Siempre estuvimos contigo, Justin -digo insistiendo.
-¿Quienes? Yo no vi a nadie, ¿no entiendes que estaba solo? Completamente solo, ese nunca fue mi lugar.
-Antes lo era, tu sueño, estabas destinado a ello, todos te amaban.
-Kidrauhl murió, todos lo querían a él, pero no a Justin Bieber.
-Justin Bieber era otro papel de la tele, queríamos a Kidrauhl, a esa persona que logró enamorar a millones de personas.
-Eso ya no importa -dice negando con la cabeza.
-¿Que pasó contigo? -necesito saberlo.
-Que me di cuenta de quien soy, y desde luego que no una marioneta.
Asiento, para no seguir con el tema, se ve una herida a la que no le gusta entrar y la que no pienso abrir.
Seguimos en silencio por unos cinco minutos.
-¿Por qué nunca pones música? -digo aburrida del incómodo silencio.
-Es la costumbre -dice y se encoge de hombros, alza su mano hasta la radio, la enciende y una dulce melodía nos envuelve, no sé cual es, pero me acaba enamorando.
Justin y yo tarareamos la letra que logramos captar rápidamente, haciendo que finalmente acabemos cantando a pleno pulmón el estribillo, es bastante pegadiza, ¿de quién será?
Oh mi dios, la jodida voz de Justin es puro amor, la adoro. Lo contemplo sintiendo un nido de mariposas en mi estómago. Como amo a este chico.
Aparca, abro la puerta pero esta vez cierro con más suavidad, espero a que esté a mi lado, entrelazamos nuestros dedos y veo como encajan a la perfección, suspiro y caminamos lentamente, no hay nadie a nuestro alrededor, ¿por qué me ha traído aquí? Cruzamos un puentecillo, hay un estanque abajo, Justin se saca una bolsita con pan de uno de los bolsillos, me da un trozo mientras a pellizcos los vamos tirando a los peces que andan nadando por ahí, el dulce ruido del agua me relaja y el viento hace que mis vellos se pongan de punta, abrazo mi cuerpo y Justin me atrae hacia él, apoyo la cabeza en su hombro y aspiro su dulce aroma.
-¿Por qué me has traído aquí? -digo abriendo mis ojos que segundos antes había dejado cerrados.
-Necesitaba un rato de tranquilidad para despejar la cabeza.
-Entiendo -digo asintiendo, su mano rodea mi cintura consiguiendo así, abrigarme.
-¿Vamos? -dice minutos después.
-Vamos – despego la cabeza de su hombro pero él no quita su mano de mi cintura, caminamos medio abrazados hasta el coche, me abre la puerta pero esta vez no hay besos, ni susurros, solo silencio.
Rodea el coche, mientras pone música para mi sorpresa, suena una canción muy conocida para ambos, sonreímos y comenzamos a cantar de camino al cine, pasamos el rato cantando y burlándonos el uno del otro.
Que ironía, pasándomelo bien con mi secuestrador.
Llegamos al centro comercial, aparca en la zona de los aparcamientos, salgo del coche y vuelve a rodearme con sus brazos, posa sus labios en mi frente y me da un beso, luego caminamos dentro donde el calor nos inunda y doy gracias internamente, llegamos a la taquilla y nos ponemos a la cola.
-¿Que te apetece ver? -me dice con una sonrisa.
-Me da igual -digo mientras me encojo de hombros -en realidad me gustan todos los géneros.
-¿Podemos ver una de susto? -dice alargando la u de la palabra susto.
-Como quieras -digo riendo por el anterior tono.
Compramos las entradas para una película 3D de susto, no recuerdo el título, tampoco es algo importante, nunca he probado el 3D así que eso es nuevo para mi, compramos un menú de pareja que consiste en unas palomitas gigantes y dos refrescos del mismo tamaño. Entramos a la sala, hay un par de parejas por aquí y por allá, prácticamente vacía.
Estas películas no suelen asustarme, son muy malas. Nos sentamos en nuestros asientos situados en una de las filas del centro, pasamos la publicidad tirándonos palomitas mutuamente y riendo por lo bajo, ahora mi cara sabe a mantequilla.
Cuando terminamos la película nos dirigimos al coche comentando lo mala que era y el poco susto que daba además de la estupidez que es el 3D.
Justin abre mi puerta, cuando voy a entrar hace que me gire, lo miro con el ceño fruncido, se acerca a mi y me besa, es un beso que nunca antes me habían dado, y que espero recibir más a menudo, sus cálidos labios hacen que los míos ya no estén tan fríos, sus manos hacen que estemos más unidos aún de lo que ya estábamos, nos separamos sin respiración, apoyamos nuestras frentes juntas y siento la necesidad de decirle que lo amo, pero recuero que él está fingiendo y una oleada de dolor invade mi cuerpo.
Yo lo amo, lo amé cuando fue Kidrauhl, lo amé cuando era Justin y lo amo ahora que es Justin Bieber, lo amo desde fingiendo un papel, desde huyendo de la policía, hasta cantando, simplemente amo todas y cada una de sus facetas, lo amé cuando lo vi por primera vez hace diez años, y lo amo ahora que lo tengo aquí, besándome, y aunque sea un beso fingido, lo pienso disfrutar como si no lo fuera, porque lo merezco.
Entro al coche, Justin da la vuelta y salimos de allí dejando un rastro de humo tras nosotros y perdiéndonos en la lejanía de las calles.

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¡Hola!
He tenido que subir hoy domingo, ya que la semana la pasé estudiando, el viernes de cumpleaños y el sábado de concierto, fui a ver a auryn*_* bueno, también vi a Critika & Saik, Sweet California y Xuso Jones, pero tan solo quería ver a mis niños, en fin que aquí está el capítulo, no pensaba subir porque no escribí el ocho, pero wow, abrí blog para ver las estadísticas y fueron tantas, que decidí subir. ¡Un millón de gracias por su atención! Y ya saben, nos vemos el próximo viernes, les quiere
Patri~














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