Mi ansiedad crece
con forme nos vamos acercando, grandes casas se alzan a nuestro al
rededor y tiemblo por dentro, ¿les gustaré? Ya sé que eso no
importa pero... ¡Maldita sea si que importa! Al menos para mi.
Muevo las manos,
inquieta, por saber lo que me espera. Tan solo de pensarlo mi piel se
vuelve de punta, ¿cómo debería de comportarme ante los padres de
Justin? No tengo ni idea. Miro hacia Justin que se mantiene bastante
tranquilo mientras conduce, maldita sea, cuanto lo envidio, ojalá yo
pudiese estar así de tranquila.
-Ya casi llegamos
-anuncia Justin, haciendo que mis nervios aumenten en una cantidad
horrorosamente grande -pero antes creo que debería decirte algo.
-¿Qué? - me
asombro yo misma de que mis palabras suenen tan firmes y no
tartamudee como realmente creí que iba a pasar.
-Solo estarán mi
madre y mis dos hermanos.
Me encojo de
hombros y no le doy importancia, tampoco quiero ser entrometida.
Justin se introduce por un lugar en el que las casas son cada vez más
pequeñas y acogedoras, frena ante una de ellas e inmediatamente me
siento como en casa, no es para nada lo que me esperaba y estoy muy
contenta por ello.
Vestida con un
vestido color coral, que llega hasta por encima de mis rodillas, con
adornos color negro y tacones del mismo color, salgo del coche.
Justin nota mis nervios y se coloca a mi lado.
-Todo estará
bien, ¿vale? No será para tanto, créeme.
-Prométeme que
nos iremos lo más pronto posible -casi ruego y un pequeño pucherito
se me escapa haciéndolo reír inmediatamente.
-Te lo prometo
-dice y veo un deje de diversión en su mirada.
-No te rías, no
es gracioso, de seguro no te gustaría estar en mi lugar -le doy un
leve codazo en el costado y vuelve a reír. Me encanta cuando lo
hace.
-A mi me resulta
realmente gracioso -se encoge de hombros, pongo cara de enfadada –
oh vamos, no es para tanto.
-Para mi sí...
-digo en un susurro. Justin no tiene ni idea de que para mi, es como
si esto no fuese un juego, si no una relación, porque aunque no lo
sea, pienso disfrutarla como si lo fuera.
-No te lo tomes
tan apecho, anda, ven aquí -dice y me da un leve abrazo acompañado
de un beso en la frente, ¿vamos?
Suspiro, cojo las
fuerzas necesarias y camino a su lado hacia la pequeña casa que está
posicionada frente a nosotros. Justin da unos suaves golpes contra la
madera de la puerta mientras esperamos a que alguien nos abra.
Una niña nos
abre la puerta y mi alma cae en picado al suelo, la reconozco en
seguida, mis ojos se humedecen al verla pero rápidamente devuelvo
las lágrimas a su lugar, es incluso más bonita que en fotos. Como a
crecido.
-¡Justin! -grita
mientras lo abraza fuertemente.
-Hey, hola
pequeña, ¿cómo has estado? -dice mientras le revuelve un poco el
pelo, a pesar de tantos años ellos siguen haciendo las mismas cosas,
son una estampa adorable.
-¡Justin!
¡Justin! -un niño rubio corre hasta él y lo abraza tan fuerte que
casi lo hace caer al suelo.
Me quedo parada
mientras ellos continúan con su bonita estampa familiar. No quiero
interrumpirles este bonito momento.
-Hola -dice Jazzy
algo tímida.
-Hola -digo y una
sonrisa se forma en mi cara.
-Tú debes de ser
Jazmyn -dice y en sus mejillas se posa un leve color rosado.
-Y tú Jazzy -mi
sonrisa se hace más amplia, ella mira hacia sus pies sonrojada.
-Oh, vamos, no
seas tímida -digo y abro mis brazos, ella corre los pasos que nos
separan y se lanza a mi en un abrazo, yo río por el cariño que me
transmite.
-Y tú debes de
ser Jaxon, ¿no es cierto? -digo y él asiente, se acerca y me da un
tímido abrazo.
-Jazzy, Jaxon,
¿quién ha venido? -dice Pattie saliendo a fuera con un delantal
rosa colgado en su cintura.
-Oh, Justin, no
te esperaba tan temprano -dice y se lanza en un fuerte abrazo.
Cuando se aleja,
se acerca a mi, primero me observa, luego sonríe y me envuelve en
sus brazos, amo que sean así de cariñosos, hacen que uno sienta que
son como tu familia.
-Eres más bonita
de lo que imaginaba -dice y sonríe, mientras hace que mis mejillas
tomen el mismo color que minutos antes Jazzy había tomado.
-Gracias -digo y
muestro una sonrisa de dientes al completo.
-Vamos, pasad
-abre más la puerta y hace que todos entremos -estaba terminando de
cocinar, podéis tomar asiento, pronto estaré con vosotros.
-¿Hace falta que
ayude en algo? -le digo y muestro una sonrisa amistosa.
-Oh, no, no, tú
eres mi invitada, siéntate y disfruta.
-Como prefieras
-me encojo de hombros y me coloco junto a Justin.
Me agarra por la
cintura y me lleva hacia una acogedora sala en la que los pequeños
se encuentran en el sofá viendo dibujos en la televisión, nos
sentamos junto a ellos y reímos recordando tiempos en los que éramos
nosotros los que estábamos en sus lugares.
-Ya está la
comida -la voz de Pattie nos avisa desde la sala continua.
Caminamos hasta
una acogedora mesa de madera con un total de seis sillas, me siento
entre Justin y Jazzy, justo frente a Pattie.
-Y... ¿desde
cuando están juntos? -toso fuertemente sin esperarme la pregunta
obviamente, espero a que Justin responda y me da una leve patada bajo
la mesa para que yo conteste, maldito sea.
-Pues... ¿Unas
dos semanas? -digo no muy segura.
-Oh -dice un poco
cortada por el poco tiempo de nuestra relación.
Tras bendecir la
mesa procedemos a comer, y debo de decir que es la mejor comida que
probé jamás.
-Estaba todo muy
bueno -digo mientras ayudo a Pattie recoger la mesa.
Justin es
arrastrado a jugar junto con los chicos y yo me veo obligada, por así
decirlo, a quedarme con ella, miedo me dan sus preguntas.
-Gracias querida
-dice sonriente, mientras yo me encojo de hombros devolviendo le la
sonrisa.
Observo a Justin
en la lejanía y no puedo evitar reír ante sus actos con los chicos,
es realmente encantador.
-Pareces muy
enamorada de él -dice.
-Lo estoy... -lo
que empezó con voz firme terminó en un susurro.
Ella suspira y
procede a lavar los platos y cubiertos recién utilizados.
-Espero que él
haya cambiado, no me gustaría que te hiciese daño, pareces buena
chica.
-Quédate
tranquila, estoy segura de que no lo hará -porque es una actuación.
-Eso espero -dice
y sonríe, una sonrisa cálida y reconfortante, ella es preciosa, una
mujer admirable y envidiable sin duda -¿desde cuando estás
enamorada de él?
-Mm, ¿realmente?
Desde hace diez años, cuando pude oír su voz por primera vez -su
boca forma una O, debe estar impresionada.
-¿Eras...
belieber?
-No, no lo era,
lo soy -recalco y ella sonríe.
-Vaya, eso es
sorprendente, no creí que después de todo quedase alguien, ya
sabes... Diez años son muchos años, todos cambiaron y lo
olvidaron...
-Bueno, supongo
que yo no soy como los demás, pienso que si haces una promesa, debes
cumplirla, y la mía fue amarlo por encima de todo, siempre.
Ella vuelve a
mostrar sus bonitos dientes en una sonrisa, mientras le paso uno de
los platos, veo como en sus ojos se forman algunas lágrimas y me
siento mal por ella.
-Yo... Tan solo
pensé que igual él ya no encontraba a nadie que lo amase, después
de todo lo que pasó no imaginé esto -sube su brazo y seca la
lágrima que rueda por su rostro -pero Dios siempre está para todo e
hizo que tú vinieses a él, y de verdad te agradezco que lo hagas.
-Oh por favor, no
debes llorar, solo... No es nada, de veras.
Ella suelta el
plato que estaba enjuagando y me abraza haciendo que mi mundo se
desmorone, quizás sea la primera y la última vez que vea este
rostro, ¿pero saben qué? Debo decir que son unas grandes personas,
más de lo que jamás podrían imaginar y soñar, ella es simplemente
la mujer más fuerte y dulce que pude conocer, incluso mejor de lo
que todos comentaban, es la madre de mi Justin, y espero algún día,
mi suegra.
Terminamos de
recoger, y nos despedimos, vaya, antes no quería entrar y ahora no
quiero irme, desearía pasar aquí todo el tiempo del mundo. Justin
agarra mi mano y me da un apretón, bajamos los últimos escalones y
montamos en el coche, mientras acelera formando humo miro alejarse
poco a poco aquella pequeña casa hasta que desaparece completamente
haciendo que mire hacia delante y suspire.
-¿Y bien? ¿A
que no fue tan malo?
-Tu familia es
genial -digo y unas ganas enormes de volver el tiempo atrás me dan.
-¿Mi madre te
hizo muchas preguntas? -dice curioso mientras intercambia miradas
entre mi rostro y la carretera.
Niego con la
cabeza y vuelvo a suspirar, ¿por qué me siento tan exhausta?
-Tan solo un par
de ellas sin importancia, creo que se creyó todo, aunque debo decir
que quedó un poco afectada por eso de las dos semanas.
-Debiste inventar
una fecha más avanzada -dice mientras niega.
-También
podrías haberlo hecho tú -digo molesta mientras lo miro y él ríe.
-Tú lo has
dicho, podría.
Maldito seas
Justin Drew.
-¿Y ahora qué?
-digo luego de minutos de silencio.
-Tengo planes, en
casa.
No le doy
importancia, de seguro quiere informarme sobre nuevos cambios.
Salimos del coche al llegar y agarra mi cintura para facilitar mi
camino a la casa, estos tacones me están matando. Entramos a su
despacho y nos colocamos en nuestros ya habituales asientos.
-Conseguí el
trabajo para ti -dice triunfal.
-¿En serio
Justin? ¡Eso es genial!
-Lo sé -dice,
ladea la cabeza y sonríe -mañana irás a tu primer día como
secretaria de uno de los jefes.
-¿Y cómo hago
para seducirlo? Quiero decir... Yo nunca intenté seducir a un
hombre, no sé hacerlo.
Justin echa la
cabeza atrás y ríe fuertemente, no es ninguna broma, espero
pacientemente a que termine de reír, con el ceño fruncido hasta que
por fin para de hacerlo.
-¿Hablas en
serio? -dice con una mueca. Yo suspiro.
-Sí, Justin.
-¿Tal vez
deberías practicar? -ahora quien ríe soy yo.
-¿Practicar?
¿Cómo? -digo confusa.
-Intenta
seducirme a mi -dice, con una sonrisa lobuna y yo río por no llorar,
esto no será nada fácil -¿qué tal si vamos a tu habitación?
-¿A mi
habitación? ¿Para qué? -digo un tanto extrañada, y he de decir,
que con un poco, pero que conste, solo un poco de temor.
-Para tu atuendo
de mañana -dice y pone los ojos en blanco.
-Oh, ah -digo más
relajada -Justin, no sé nada de ser secretaria.
-Por eso vas allí
de prácticas, y terminarás de hacerlas tres días antes de que
atraquemos -dice y sonríe, una sonrisa malvada que he de reconocer
que me encanta.
-Bueno, es cierto
que ese plan es mucho mejor que el mío -digo y él ríe contestando
un ''por supuesto''.
Nos dirigimos a
mi habitación, abro el vestidor y Justin entra y se dirige hacia la
zona de vestidos excesivamente cortos,cogiendo uno cereza, que hace
ver demasiado escote, y marca demasiado mis curvas, además de unos
tacones tan altos con los que podré prácticamente tocar el cielo.
-Oh no, ni lo
sueñes -digo.
-Oh, sí -dice.
Maldito seas
Justin Drew.
-Y ahora...
-continúa añadiendo -¿qué tal si practicamos tu táctica de
seducción?
Un nudo se forma
en mi estómago haciendo que mis nervios incrementen por el miedo.
Oh, Justin, ¿qué
decir si quién me seduce eres tú a mi? Y sin ni si quiera hacer
nada.
*********************************************************************************
¡Hola!
En primer lugar pedir disculpas por el retraso pero he estado de bautizo y he ido a ver en llamas, pero en fin, aquí estoy con el nuevo capítulo, el próximo será más interesante^_^ y no, no habrá sexo xD mil gracias por leer, un beso, les quiere
Patri~
No hay comentarios:
Publicar un comentario