The story of my life

sábado, 30 de noviembre de 2013

If you hate me, kill me. Capítulo diez

Mi ansiedad crece con forme nos vamos acercando, grandes casas se alzan a nuestro al rededor y tiemblo por dentro, ¿les gustaré? Ya sé que eso no importa pero... ¡Maldita sea si que importa! Al menos para mi.
Muevo las manos, inquieta, por saber lo que me espera. Tan solo de pensarlo mi piel se vuelve de punta, ¿cómo debería de comportarme ante los padres de Justin? No tengo ni idea. Miro hacia Justin que se mantiene bastante tranquilo mientras conduce, maldita sea, cuanto lo envidio, ojalá yo pudiese estar así de tranquila.
-Ya casi llegamos -anuncia Justin, haciendo que mis nervios aumenten en una cantidad horrorosamente grande -pero antes creo que debería decirte algo.
-¿Qué? - me asombro yo misma de que mis palabras suenen tan firmes y no tartamudee como realmente creí que iba a pasar.
-Solo estarán mi madre y mis dos hermanos.
Me encojo de hombros y no le doy importancia, tampoco quiero ser entrometida. Justin se introduce por un lugar en el que las casas son cada vez más pequeñas y acogedoras, frena ante una de ellas e inmediatamente me siento como en casa, no es para nada lo que me esperaba y estoy muy contenta por ello.
Vestida con un vestido color coral, que llega hasta por encima de mis rodillas, con adornos color negro y tacones del mismo color, salgo del coche. Justin nota mis nervios y se coloca a mi lado.
-Todo estará bien, ¿vale? No será para tanto, créeme.
-Prométeme que nos iremos lo más pronto posible -casi ruego y un pequeño pucherito se me escapa haciéndolo reír inmediatamente.
-Te lo prometo -dice y veo un deje de diversión en su mirada.
-No te rías, no es gracioso, de seguro no te gustaría estar en mi lugar -le doy un leve codazo en el costado y vuelve a reír. Me encanta cuando lo hace.
-A mi me resulta realmente gracioso -se encoge de hombros, pongo cara de enfadada – oh vamos, no es para tanto.
-Para mi sí... -digo en un susurro. Justin no tiene ni idea de que para mi, es como si esto no fuese un juego, si no una relación, porque aunque no lo sea, pienso disfrutarla como si lo fuera.
-No te lo tomes tan apecho, anda, ven aquí -dice y me da un leve abrazo acompañado de un beso en la frente, ¿vamos?
Suspiro, cojo las fuerzas necesarias y camino a su lado hacia la pequeña casa que está posicionada frente a nosotros. Justin da unos suaves golpes contra la madera de la puerta mientras esperamos a que alguien nos abra.
Una niña nos abre la puerta y mi alma cae en picado al suelo, la reconozco en seguida, mis ojos se humedecen al verla pero rápidamente devuelvo las lágrimas a su lugar, es incluso más bonita que en fotos. Como a crecido.
-¡Justin! -grita mientras lo abraza fuertemente.
-Hey, hola pequeña, ¿cómo has estado? -dice mientras le revuelve un poco el pelo, a pesar de tantos años ellos siguen haciendo las mismas cosas, son una estampa adorable.
-¡Justin! ¡Justin! -un niño rubio corre hasta él y lo abraza tan fuerte que casi lo hace caer al suelo.
Me quedo parada mientras ellos continúan con su bonita estampa familiar. No quiero interrumpirles este bonito momento.
-Hola -dice Jazzy algo tímida.
-Hola -digo y una sonrisa se forma en mi cara.
-Tú debes de ser Jazmyn -dice y en sus mejillas se posa un leve color rosado.
-Y tú Jazzy -mi sonrisa se hace más amplia, ella mira hacia sus pies sonrojada.
-Oh, vamos, no seas tímida -digo y abro mis brazos, ella corre los pasos que nos separan y se lanza a mi en un abrazo, yo río por el cariño que me transmite.
-Y tú debes de ser Jaxon, ¿no es cierto? -digo y él asiente, se acerca y me da un tímido abrazo.
-Jazzy, Jaxon, ¿quién ha venido? -dice Pattie saliendo a fuera con un delantal rosa colgado en su cintura.
-Oh, Justin, no te esperaba tan temprano -dice y se lanza en un fuerte abrazo.
Cuando se aleja, se acerca a mi, primero me observa, luego sonríe y me envuelve en sus brazos, amo que sean así de cariñosos, hacen que uno sienta que son como tu familia.
-Eres más bonita de lo que imaginaba -dice y sonríe, mientras hace que mis mejillas tomen el mismo color que minutos antes Jazzy había tomado.
-Gracias -digo y muestro una sonrisa de dientes al completo.
-Vamos, pasad -abre más la puerta y hace que todos entremos -estaba terminando de cocinar, podéis tomar asiento, pronto estaré con vosotros.
-¿Hace falta que ayude en algo? -le digo y muestro una sonrisa amistosa.
-Oh, no, no, tú eres mi invitada, siéntate y disfruta.
-Como prefieras -me encojo de hombros y me coloco junto a Justin.
Me agarra por la cintura y me lleva hacia una acogedora sala en la que los pequeños se encuentran en el sofá viendo dibujos en la televisión, nos sentamos junto a ellos y reímos recordando tiempos en los que éramos nosotros los que estábamos en sus lugares.
-Ya está la comida -la voz de Pattie nos avisa desde la sala continua.
Caminamos hasta una acogedora mesa de madera con un total de seis sillas, me siento entre Justin y Jazzy, justo frente a Pattie.
-Y... ¿desde cuando están juntos? -toso fuertemente sin esperarme la pregunta obviamente, espero a que Justin responda y me da una leve patada bajo la mesa para que yo conteste, maldito sea.
-Pues... ¿Unas dos semanas? -digo no muy segura.
-Oh -dice un poco cortada por el poco tiempo de nuestra relación.
Tras bendecir la mesa procedemos a comer, y debo de decir que es la mejor comida que probé jamás.
-Estaba todo muy bueno -digo mientras ayudo a Pattie recoger la mesa.
Justin es arrastrado a jugar junto con los chicos y yo me veo obligada, por así decirlo, a quedarme con ella, miedo me dan sus preguntas.
-Gracias querida -dice sonriente, mientras yo me encojo de hombros devolviendo le la sonrisa.
Observo a Justin en la lejanía y no puedo evitar reír ante sus actos con los chicos, es realmente encantador.
-Pareces muy enamorada de él -dice.
-Lo estoy... -lo que empezó con voz firme terminó en un susurro.
Ella suspira y procede a lavar los platos y cubiertos recién utilizados.
-Espero que él haya cambiado, no me gustaría que te hiciese daño, pareces buena chica.
-Quédate tranquila, estoy segura de que no lo hará -porque es una actuación.
-Eso espero -dice y sonríe, una sonrisa cálida y reconfortante, ella es preciosa, una mujer admirable y envidiable sin duda -¿desde cuando estás enamorada de él?
-Mm, ¿realmente? Desde hace diez años, cuando pude oír su voz por primera vez -su boca forma una O, debe estar impresionada.
-¿Eras... belieber?
-No, no lo era, lo soy -recalco y ella sonríe.
-Vaya, eso es sorprendente, no creí que después de todo quedase alguien, ya sabes... Diez años son muchos años, todos cambiaron y lo olvidaron...
-Bueno, supongo que yo no soy como los demás, pienso que si haces una promesa, debes cumplirla, y la mía fue amarlo por encima de todo, siempre.
Ella vuelve a mostrar sus bonitos dientes en una sonrisa, mientras le paso uno de los platos, veo como en sus ojos se forman algunas lágrimas y me siento mal por ella.
-Yo... Tan solo pensé que igual él ya no encontraba a nadie que lo amase, después de todo lo que pasó no imaginé esto -sube su brazo y seca la lágrima que rueda por su rostro -pero Dios siempre está para todo e hizo que tú vinieses a él, y de verdad te agradezco que lo hagas.
-Oh por favor, no debes llorar, solo... No es nada, de veras.
Ella suelta el plato que estaba enjuagando y me abraza haciendo que mi mundo se desmorone, quizás sea la primera y la última vez que vea este rostro, ¿pero saben qué? Debo decir que son unas grandes personas, más de lo que jamás podrían imaginar y soñar, ella es simplemente la mujer más fuerte y dulce que pude conocer, incluso mejor de lo que todos comentaban, es la madre de mi Justin, y espero algún día, mi suegra.
Terminamos de recoger, y nos despedimos, vaya, antes no quería entrar y ahora no quiero irme, desearía pasar aquí todo el tiempo del mundo. Justin agarra mi mano y me da un apretón, bajamos los últimos escalones y montamos en el coche, mientras acelera formando humo miro alejarse poco a poco aquella pequeña casa hasta que desaparece completamente haciendo que mire hacia delante y suspire.
-¿Y bien? ¿A que no fue tan malo?
-Tu familia es genial -digo y unas ganas enormes de volver el tiempo atrás me dan.
-¿Mi madre te hizo muchas preguntas? -dice curioso mientras intercambia miradas entre mi rostro y la carretera.
Niego con la cabeza y vuelvo a suspirar, ¿por qué me siento tan exhausta?
-Tan solo un par de ellas sin importancia, creo que se creyó todo, aunque debo decir que quedó un poco afectada por eso de las dos semanas.
-Debiste inventar una fecha más avanzada -dice mientras niega.
-También podrías haberlo hecho tú -digo molesta mientras lo miro y él ríe.
-Tú lo has dicho, podría.
Maldito seas Justin Drew.
-¿Y ahora qué? -digo luego de minutos de silencio.
-Tengo planes, en casa.
No le doy importancia, de seguro quiere informarme sobre nuevos cambios. Salimos del coche al llegar y agarra mi cintura para facilitar mi camino a la casa, estos tacones me están matando. Entramos a su despacho y nos colocamos en nuestros ya habituales asientos.
-Conseguí el trabajo para ti -dice triunfal.
-¿En serio Justin? ¡Eso es genial!
-Lo sé -dice, ladea la cabeza y sonríe -mañana irás a tu primer día como secretaria de uno de los jefes.
-¿Y cómo hago para seducirlo? Quiero decir... Yo nunca intenté seducir a un hombre, no sé hacerlo.
Justin echa la cabeza atrás y ríe fuertemente, no es ninguna broma, espero pacientemente a que termine de reír, con el ceño fruncido hasta que por fin para de hacerlo.
-¿Hablas en serio? -dice con una mueca. Yo suspiro.
-Sí, Justin.
-¿Tal vez deberías practicar? -ahora quien ríe soy yo.
-¿Practicar? ¿Cómo? -digo confusa.
-Intenta seducirme a mi -dice, con una sonrisa lobuna y yo río por no llorar, esto no será nada fácil -¿qué tal si vamos a tu habitación?
-¿A mi habitación? ¿Para qué? -digo un tanto extrañada, y he de decir, que con un poco, pero que conste, solo un poco de temor.
-Para tu atuendo de mañana -dice y pone los ojos en blanco.
-Oh, ah -digo más relajada -Justin, no sé nada de ser secretaria.
-Por eso vas allí de prácticas, y terminarás de hacerlas tres días antes de que atraquemos -dice y sonríe, una sonrisa malvada que he de reconocer que me encanta.
-Bueno, es cierto que ese plan es mucho mejor que el mío -digo y él ríe contestando un ''por supuesto''.
Nos dirigimos a mi habitación, abro el vestidor y Justin entra y se dirige hacia la zona de vestidos excesivamente cortos,cogiendo uno cereza, que hace ver demasiado escote, y marca demasiado mis curvas, además de unos tacones tan altos con los que podré prácticamente tocar el cielo.
-Oh no, ni lo sueñes -digo.
-Oh, sí -dice.
Maldito seas Justin Drew.
-Y ahora... -continúa añadiendo -¿qué tal si practicamos tu táctica de seducción?
Un nudo se forma en mi estómago haciendo que mis nervios incrementen por el miedo.

Oh, Justin, ¿qué decir si quién me seduce eres tú a mi? Y sin ni si quiera hacer nada.

*********************************************************************************
¡Hola!
En primer lugar pedir disculpas por el retraso pero he estado de bautizo y he ido a ver en llamas, pero en fin, aquí estoy con el nuevo capítulo, el próximo será más interesante^_^ y no, no habrá sexo xD mil gracias por leer, un beso, les quiere
Patri~

No hay comentarios:

Publicar un comentario