Hay veces en la
vida, en las que debes afrontar los riesgos y consecuencias, y eso,
amigo mio, no es tan fácil de asimilar. Ya tumbada en el césped
pude contemplar el anochecer con Justin a mi lado, ¿quién lo iba a
decir? Realmente parecemos dos chicos enamorados, y en teoría, una
de las dos partes, lo está, es decir, yo sí estoy enamorada de
Justin, podrá tener mil fallos e imperfecciones, pero para mi, nunca
cambiará ese sentimiento que tan sólo puedo sentir con él, ya
pasen diez, cien o mil años, porque jamás, y digo jamás, se irá.
Puedo sentir que él es el hombre de mi vida, el que amaré hasta el
resto de mis días ya sea vivo o muerto por muy mal que suene, y es
que yo, quiero envejecer junto a él, quiero afrontar los riesgos de
la vida y las lecciones a su lado, y he decir, que no quiero vivir si
no es con él.
Tendrá miles de
fallos, lo pasaré realmente mal, ¿pero saben qué? Amor, no es
amor, sin sus riesgos y baches, ya que por más que queramos nada es
perfecto en esta vida. Puedo contemplarlo miles de veces pero jamás
me cansaré de hacerlo, observar su rostro detalle por detalle,
fijarme en un lunar escondido de su rostro, explorar lugares mágicos
en él, porque lo que siento hacia él se podría decir que es eso,
pura magia.
Mis ojos pasan de
sus labios a sus ojos otra vez, escaneando su rostro milímetro por
milímetro, todo él es lo que amo, cada detalle puede hacerme
temblar internamente, pero eso, jamás se sabrá ya que yo para él
tan sólo soy un papel, pero... ¿Y si sus sentimientos han cambiado?
¿Podría haber yo conseguido que el corazón de piedra de Justin
lentamente volviese a latir frenéticamente? Tal vez nunca lo pueda
descubrir, o tal vez sí. Tan es mi temor de que me ame y me deje ir,
que la angustia me está matando, ¿y a quién voy a engañar? Él
nunca sentirá por mi lo que yo por él, sería demasiado bonito para
ser cierto.
-¿Qué pasa?
¿Qué tengo? -dice Justin con voz ronca haciendo que mi corazón de
un vuelco.
-¿Eh? ¿A qué
te refieres? -digo sin darme cuenta de que Justin se había dado
cuenta de que lo estaba observando.
Sinceramente
prefiero contemplar a Justin que a un atardecer, uno no tiene
siempre la oportunidad de observar tal belleza de tan de cerca.
-Me incomoda que
me mires tanto -se revuelve el pelo un poco ¿extraño? Sí, algo por
así decirlo.
-No te estoy
mirando – ni si quiera yo pude tragarme tal mentira.
-Ya, claro -dice
riendo.
El Sol poco a
poco va desapareciendo llevándose así consigo el último aliento
del día dejándonos completamente en la oscuridad de la noche,
acompañado de un millón de estrellas y una preciosa Luna llena.
Simplemente precioso.
Una pareja
situada unos metros hacia nuestra derecha comenta lo bonita que es la
noche, y no puedo estar más de acuerdo con eso. Una brisa fresca nos
recorre haciéndome estremecer ligeramente, pero no pasa
desapercibido por Justin que inmediatamente me abraza transmitiéndome
así, todo su calor. El corazón le va lento, puedo escuchar los
leves golpes que desprende, haciéndome saber de esta manera lo a
gusto que se siente.
Justin levanta mi
cabeza haciendo que mis ojos se posen en los suyos, acerca su rostro
al mío dándome un tierno beso que hace acelerar tanto mi corazón
como el suyo, puedo oír y sentir los ya no tan leves golpes de su
corazón consiguiendo así un rayo de esperanza.
Unas ganas
tremendas se posan en mí de querer susurrar un te quiero, ¿pero de
qué iba a servir? Ciertamente para nada. Tan sólo iba a causar una
incomodez entre nosotros y eso no puede ayudarme para nada. Debo de
asimilar que para él solo soy la chica que finge ser su novia para
mantener distraídos tanto a la prensa como a la policía, la chica
que le causó problemas y que estuvo a punto de arruinarle la vida, y
eso es lo que veo reflejado de mi en él, y me gustaría no tener que
sentir eso, ¿por qué todo es tan complicado? Un poco de amor no me
vendría mal.
-¿En que piensas
tanto? -susurra Justin en mi oído con voz dulce.
-Nada, tan
solo... Tan solo pienso en nosotros.
Me guardo las
comillas del nosotros en la mente para no levantar sospechas, e
inmediatamente me muerdo la lengua por lo que le dije.
-¿En qué
exactamente piensas de nosotros? -su voz ahora suena un poco ronca
causando en mí más nervios de los que debería, haciéndome así
perder el control por completo.
-No sé, es solo
que quizás, y solo quizás, me guste nuestra... Relación -pienso
bien las palabras antes de decirlas para despistar un poco lo que
quiero decir, llamemos lo indirecta.
Justin se encoge
de hombros y muerde mi labio inferior.
-Deberías de
dejar de pensar tanto y empezar a disfrutar un poco más.
Ese leve gesto,
tan solo eso, hace que mi corazón pase de estar de una velocidad
moderada a parecer que va a estallar, esto no debe de ser bueno para
mi pobre corazón, quizás me cause problemas. Quien sabe, en un
futuro tal vez.
-Creo que
deberíamos de irnos ya – dice Justin levantándose del césped,
se sacude los pantalones y como todo el caballero que no es me tiende
la mano, la agarro y gracias a su ayuda me levanto, sacudo la hierba
de mi bonito vestido y con los tacones en mis manos caminamos lejos
de allí.
-No deberías
caminar descalza, te vas a resfriar -dice Justin mientras niega con
la cabeza.
-No puedo andar
con tacones por la hierba, se me clavan -digo haciendo pucheros.
-Anda ven aquí –
en un impulso Justin me coge en brazos pillándome completamente por
sorpresa y haciéndome chillar, puede que le tenga un poco de miedo a
las alturas, pero solo puede.
-¡Justin bájame!
-grito mientras pataleo inútilmente.
-No, no quiero
que te resfríes.
-¡Por favor
Justin! -mis patadas parecen no hacerle ningún tipo de daño porque
ni si quiera se inmuta, lo que hace irritarme aún más.
Justin ríe ante
mi comportamiento ya que le parece infantil.
-Ya está, ya
llegamos -dice posicionándome en el suelo.
Siento unas ganas
enormes de besar el suelo en cuanto mis pies se posan en él, ya sé
porque el Papa besa el suelo cuando se baja de un avión, oh, pobre
hombre.
Entramos al
coche, él riendo y yo enfadada, finalmente acabo riendo con él.
Mierda, que bien se siente su risa, es tan jodidamente bonita que es
imposible no quedar embobada, ojalá riese así más a menudo.
-Ahora tenemos
que hablar -el rostro de Justin ahora se torna serio y sé que no es
nada bueno.
-¿De qué? -digo
extrañada levantando, o mejor dicho, haciendo un intento de levantar
una ceja.
-Aquí no, mejor
en mi despacho, creo que este no es lugar para tratar estos temas
-asiento ante sus palabras y el resto del viaje tan solo puedo
pasarlo pensativa, ¿será por mis palabras de antes? No... Espero
que no.
Bajamos del coche
y Peter nos recibe en el mismo lugar de siempre.
-¿Todo bien?
-dice nada más ver a Justin.
-Sí, todo bien.
Me llevaré a Jazmyn al despacho, tenemos que hablar un par de cosas,
luego la llevaré yo a su habitación.
-Está bien
-asiente y sale de la habitación, Justin agarra mi brazo y salimos
de allí, caminamos hasta llegar a su despacho.
Entramos en
silencio, él se sienta en su silla y yo en la que está situada
justo al frente de su mesa.
-¿Y bien? -digo
cuando veo que no tiene pintas de que vaya a hablar.
-En vista de que
faltan tres semanas para el golpe, creo que deberíamos de empezar a
prepararlo todo.
-Tienes razón
-asiento.
-Bien, ven aquí
-me señala un sitio a su lado y llego hasta él, saca los mismos
planos que la otra vez solo que con un par de cambios.
Los observo
detenidamente pero no me termina de cuadrar.
-No sé, pero no
veo del todo claro esto, creo que deberíamos de cambiar muchas cosas
aquí.
-A mi tampoco me
cuadra, por eso he decidido que me ayudes a pensar en un plan mejor.
-Bien -vuelvo a
observar detenidamente el plan y en las cosas que decido cambiar –
hay partes que están bastante bien, pero hay otras que no tanto.
-Me parece que es
todo un poco confuso, no termino de verlo, ¿qué piensas tú?
-Pues, tal vez,
creo que deberíamos de cambiar más esto.
-Adelante.
-¿Qué tal si yo
lograse trabajar allí? Tan solo tendría que ganarme al jefe,
conseguiría así que me diese las contraseñas y así podríamos
ahorrarnos todo esta parte de aquí -digo señalando un punto del
mapa -ya sé que es poco tiempo, pero confía en mí, yo podría
seducirlo, me sería realmente fácil, cuando tenga las contraseñas,
podrían subir tus hombres por estas partes de los túneles, y otros
tantos, por esta, el chico de la electricidad debería de cortar las
luces, haciendo así que todo el circuito de las cámaras se cortase,
alguien iría a ver qué es lo que pasa, pero eso es lo de menos.
-¿No serías una
gran sospechosa? -dice dudando de esa parte, yo niego con la cabeza.
-Conseguiré que
un par de días antes me despida, tardaría al menos una semana en
poder cambiar todo el registro de contraseñas ya que no es tan
sencillo con el programa que tienen instalado, y yo no podría entrar
en el rango de sospechosos ya que es él quien me despidió y no fui
yo quien se fue.
Justin ladea su
rostro y sonríe.
-Creo que ese es
un gran plan, solo tendría que cambiar un par de detalles y tú no
te tendrías que ver involucrada en ello, el problema está en cómo
vamos a conseguir que te contraten.
-Yo pensé el
plan, haz tú el resto -digo mientras me inclino hacia atrás en la
silla.
-Tranquila, de
alguna manera lo conseguiré.
-Será pan
comido.
-Eso no lo dudes.
Charlamos un rato
más sobre estrategias y cambios en algunas partes del plan,
haciéndolo más detallado y no tan general como yo lo propuse. Luego
de eso, me encontraba en el pasillo caminando junto a Justin a mi
habitación, abre la puerta y entra junto a mi, suspira y se frota la
cabeza.
-¿Estás bien?
-digo mirándolo con preocupación.
-Sí, solo estoy
cansado, ahora quería comentarte sobre mañana.
-¿Qué pasa
mañana?
-Digamos que
tendremos un encuentro un tanto... Familiar.
-¿Qué quieres
decir?
-Mis padres
quieren conocerte.
-¿Qué? ¿Por
qué? Si todo es un engaño.
-Pero eso ellos
no lo saben, y no lo pueden saber, necesito que hagas lo que hemos
estado haciendo hasta ahora, ya verás, te caerán bien.
-¿Y si lo hago
mal?
-No lo creo, eres
realmente muy buena actriz.
Ajá, actriz,
estoy segura de ello. Cuanta ironía en mis pensamientos.
-Mañana a las
diez tienes que estar arreglada, ten un vestuario formal pero
amistoso.
-¿Cómo debo
comportarme ante ellos?
-Solo sé tu
misma, estoy seguro de que les encantarás, y de todas formas si no
lo haces tampoco va a importar.
-Tienes razón
-sus palabras son como un balde de agua fría que hace despertarme,
que tonta he sido por un momento.
-Buenas noches
Jazmyn.
-Buenas noches
Justin.
Mis palabras
resuenan por toda la habitación dejando al fin un silencio por
completo, he de decir que mañana será un gran día, y estoy segura
de que para nada bueno y divertido.
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¡Hola!
Hoy viernes, traje el nuevo capítulo, y he de decir, que en el próximo os esperan unas cuantas de sorpresas y que en el diez habrá una cosa que solo podréis imaginar con el capítulo de la semana que viene :P debo decir que estoy muy contenta con esta novela, que tengo ya preparado el final y tan solo de pensar en como acaba, me dan ganas de llorar,pero no se asusten, que aún falta muchísimo, solo que ya tengo ganas de llegar, en fin, que muchas gracias por su apoyo, por haberme animado a seguir a delante con escribir, porque si no fuera por vosotros, probablemente ya lo habría dejado. Sé que no soy la mejor escritora, que no escribo las mejores historias, pero realmente espero que valoren mi trabajo y esfuerzo, mil gracias a todos los que me leen y recomiendan siempre, un besazo, les quiere
Patri~
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